Insólito: Sacarán a remate hidroeléctrica de Statkraft

- Nuevas e increíbles aristas surgen del caso que afecta al agricultor Juan Carlos Fuchslocher y la empresa que construyó la represa en su terreno, pero que no ha pagado las contribuciones, de acuerdo a lo informado por la Tesorería General de la República.

Una nueva e insólita arista en torno a la Central Rucatayo, que en 2015 fue adquirida por la empresa estatal noruega Statkraft a la empresa Pilmaiquén SA se gestó el 19 de mayo, cuando la Tesorería General General de la República notificó el Mandamiento de Ejecución y Embargo de la central por no pago de las contribuciones de la misma.

La notificación fue recepcionada por el propietario del predio en donde se emplaza la central, Juan Carlos Fuchslocher, el mismo día que llegó a su poder la notificación del cumplimiento del fallo de la Corte Suprema de Justica que echó por tierra los dictámenes del Primer Juzgado de Letras de Osorno, de la Corte de Apelaciones de Valdivia y las conclusiones de la Comisión de Hombres Buenos, y que en los hechos, lo tiene a las puertas de perder todos sus bienes que ya están embargados por la empresa noruega.

“Me sorprendió darme cuenta que no pagan las contribuciones que comprenden la central que construyeron y no sé qué es lo que estarán pensando hacer, pero la verdad es que tengo problemas mayores con ellos por los cuales preocuparme, porque al mismo tiempo me tienen embargado todo: estoy a punto de perderlo todo por ellos”, explica el agricultor local.

La relación de Fuchslocher con la empresa dueña de la central data de 2007, cuando esta determinó que 28 hectáreas de su predio eran las más aptas para construir una nueva central en el río Pilmaiquén y ejercer sus derechos de agua. En ese entonces, acordaron que el valor del terreno, dada su gran aptitud eléctrica, era de 930 millones de pesos, cifra que luego trataron de rebajar al convocar a una Comisión de Hombres Buenos que dictaminó que el precio correcto era de 760 millones de pesos.

A la empresa no le pareció suficiente esta rebaja hecha por la comisión de hombres buenos respecto del compromiso inicial y reclamó ante el Juzgado de Letras de Osorno contra la Comisión y posteriormente en la Corte de Apelaciones de Valdivia. Ambas instancias reconocieron valor al acuerdo inicial por 930 millones, ratificando que si en el lugar se podía construir una central hidroeléctrica, era porque el predio de 28 hectáreas tenía dicha aptitud y no debía considerarse entonces el valor del predio en cuanto agrícola, ya que de hecho, no se trataba de un negocio voluntario del agricultor con otro agricultor.

La Corte Suprema, sin embargo, determinó todo lo contrario a lo acordado inicialmente por las partes, a lo señalado luego por la Comisión de Hombres Buenos y por los fallos de Primera y Segunda instancia, en algo que Fuchslocher califica de insólito.

“En un fallo 3 a 2, la Corte Suprema no sólo dijo que no correspondían los 930 millones de pesos que la empresa se había comprometido a pagar. También se echaron al bolsillo lo que dijo la Comisión de Hombres Buenos y determinó que tenían que considerar el valor agrícola del terreno, es decir, sólo 200 millones. ¡Imagínese! La aptitud eléctrica del terreno donde emplazaron la central es lo que hizo venir hasta nuestro predio, instalar esta enorme hidroeléctrica, pero la Justicia de Santiago dice que deben pagar el terreno como si fue agrícola. Me encantaría que antes de haber decidido algo tan increíble, se hubieran dado el tiempo de venir hasta acá en una inspección como hizo el juez de Osorno, y ver si el terreno era o no eléctrico, quizás ahora lo vean por fotos y las imágenes que empezamos a sacar por celular para dar a conocer nuestro caso", aseveró el agricultor.

El problema ahora, es que Fuchslocher invirtió desde 2012 en el campo todo lo que ahora le piden que entregue, por lo cual, no podrá detener la ejecución del fallo y terminará perdiéndolo todo.

Fuchslocher indica que "se han comportado muy mal en todo momento, desde que desconocieron el acuerdo inicial y defendieron luego que el terreno con evidente aptitud eléctrica debían pagarlo sólo como agrícola. Y ahora les van a sacar a remate su central, porque parece que están más preocupados de rematarme el resto de mi campo, mis vacas, mis derechos de agua, en fin, todo lo que tengo, en vez de cumplir con el pago de contribuciones de su obra. Gracias a que País Lobo y luego Radio Sago han dado a conocer esta historia, he comenzado a recibir la solidaridad de muchas personas, pero hasta el viernes había estado solo lidiando con esta terrible situación”.

El tema preocupa también a la Sociedad Agrícola y Ganadera de Osorno, organización que a raíz del primer reportaje de País Lobo del viernes pasado, señaló a través de su presidente, Christian Arntz, que les “preocupa profundamente que una empresa de generación eléctrica no agote todas las instancias posibles para llegar a acuerdos en este tipo de materia donde dos rubros trascendentales para la economía regional, como son el energético y el agrícola, se encuentran. Creemos que desde un principio se debió respetar el acuerdo de caballeros alcanzado en 2007 primero o, luego de ello, la decisión de la Comisión de Hombres Buenos y no terminar en esta disputa judicial que sin duda da una señal muy mala a la comunidad regional y el país: esta no es la forma como SAGO AG ve el desarrollo armónico de dos actividades de gran importancia económica y social para nuestro territorio".

La Central Hidroléctrica Rucatayo es propiedad hoy de la empresa estatal noruega Statkraft, que la adquirió en 2015 sus anteriores propietarios, Pilmaiquén SA. Su remate está fijado para el 30 de junio de 2017, mientras que no existen antecedentes respecto de la fecha del remate del predio del agricultor al cual dicha compañía le tiene embargado todo.

QUERÍAN 18 MIL MILLONES

Juan Carlos Fuchslocher explicó que Pilmaiquén SA ya había dado una señal de fuerza a todos los propietarios de terrenos cercanos a sus intereses cuando dedujo una segunda demanda en su contra por 18 mil millones de pesos, en razón de que su actitud de plantear reclamaciones contra ciertas conductas de la empresa, habría retrasado el proyecto.

"Era obvio que lo que pretendían con la demanda era quebrarme porque era imposible que tuviera una cifra cercana siquiera a eso que me pedían. Gracias a Dios esa demanda fue rechazada y Pilmaiquén.SA fue condenada en costas por esa acción legal", explica el agricultor.

Pero el otro juicio seguía pendiente. "Nadie imaginó nunca que si bien logré zafar de la irrisoria exigencia de tener que pagarle a la empresa 18 mil millones de pesos, la Corte Suprema dictaminaría, contra las sentencias de primera y segunda instancia y fallos previos en situaciones similares de la misma Corte Suprema, que el valor de las 28 hectáreas de aptitud eléctrica debían considerarse como agrícolas aunque tengan ya una enorme central funcionando".

EL VOTO CERCANO EN LA SUPREMA

PL revisó los expedientes del caso que enfrentó a Juan Carlos Fuchslocher con la hidroeléctrica, primero en el tribunal de Osorno y luego la Corte de Apelaciones de Valdivia -fallo de 3 por 0-, que había desechado la pretensión de la empresa de pagar como terreno agrícola las 28 hectáreas que utiliza como eléctricas. Sin embargo, en la votación en la Corte Suprema –fallo dividido de 3 a 2-, el voto que zanjó el tema corresponde a un abogado integrante, quien además redactó el fallo: Rodrigo Correa, profesional que ha compartido sala con Ramón Cifuentes, abogado de la empresa Pilmaiquén, en la redacción de fallos de la Comisión de Ética del Colegio de Abogados de Chile. Fuchslocher aseveró que, por la transparencia debida, este debería haberse abstenido de conocer la causa en que participaba su colega comisionado de la Comisión de Ética.


Fuente fotos: 
Familia Fuchslocher
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