Tía Ana María se despide de la educación parvularia; “Sacábamos adelante a nuestros cabros y de esto me enorgullezco”

ANA MARÍA ACUÑA MANCILLA nos abre la puerta de su casa en Osorno con una tenida liviana por los 24° Celsius de ese día, 65 años bien llevados, una gran sonrisa, galletitas y jugo de piña.

Mientras caminamos hacia el patio trasero podemos observar las fotos y recuerdos que, más tarde nos contaría, son regalos de sus hijos y nietos. Tomamos asiento para iniciar nuestra conversación entre todas las flores de la tía Ana María, que incluyen Liliums, Rosas de todos los colores, Pensamientos y enredaderas floridas; su “hobby”, como dice ella.

Como toda vez que se llega al final del camino, es inevitable recordar el comienzo y con Ana María nos pusimos a charlar sobre sus primeros años en esta profesión, hace ya 43 años en el Jardín Papelucho, cuando se trabaja Ad Honorem, porque corría el año 1974 y en Chile no había presupuesto, hasta que finalmente es contratada por JUNJI unos pocos meses después hasta el día de hoy. De aquí en más se casa, se traslada a Chillán a trabajar al jardín “Sarita Gajardo”, donde en el año 1978 gana el premio como “Mejor Educadora de la 8va región”.En 1981 vuelve a Osorno pero solo hasta 1984, cuando emprende rumbo a Puerto Varas y es en ese momento que su vida cobraría un nuevo sentido.

“Cuando yo egresé de la Universidad de Chile, sede Osorno, la educación parvularia como carrera era nueva y como en el año 1974 se empieza a masificar y es también cuando se crea la Junta Nacional de Jardines Infantiles. Cuando empecé a trabajar se trabajaba en la pobreza dura. La que no vemos hoy. En la pobreza donde los chicos no tenían ni un papel para limpiarse la nariz. Donde la pediculosis era parte del día a día. Mis chiquititos llegaban a pata y con los piecesitos rojos cuando helaba y nosotras nos conseguíamos que nos tejieran zapatitos de lana para que se pusieran dentro de la sala, donde los niños se sentaban en cajones de manzana porque no teníamos mesas y las mesas eran tablones. Luego la JUNJI empieza a desarrollarse y a enviar materiales. En ese tiempo, nosotras preparábamos las leches y muchas veces tenías que ir a buscar el agua a pilones porque no llegaba hasta el jardín.

Con ganas, con entusiasmo, con juventud, nosotras sacábamos adelante a nuestros cabros y de esto me enorgullezco. Recuerdo un chiquillo de nombre Pedro, era pobre pero con cabeza de elefante y conseguí que diera examen de admisión en un colegio Saleciano de la ciudad. Pedrito no solo sacó un puntaje brutal sino que después el mismo colegio lo becó y yo lo dejé de ver porque me vine a Osorno. Soy una convencida de que la educación parvularia es amor. Tienes 12 años para instruir pero ¿cómo le das seguridad a un chico? Con cariño desde pequeño. Nada más”

¿Como nace la líder sindical?

“Me fui a Puerto Varas a trabajar al Jardín Heidi y ahí fue cuando me picó el bichito del gremialismo” recuerda Ana María sobre el periodo 1996 y 2000 como Secretaria y luego su período como Presidenta, cuando vuelve nuevamente a Osorno. “Pero antes las cosas eran muy distintas, uno tenía sólo 11 horas al mes para recorrer toda la región . En el fondo eran las ganas de trabajar y de hacer las cosas para ser escuchadas por los empleadores”

“Lograr tener una capacidad de poder encantarlos a todos y de que lo que tú estas haciendo es en beneficio de muchos pero justo a ti no te toca, eso hay que entenderlo y a veces es difícil de entender. Nos falta dentro de la malla curricular de la educación media el ramo de Educación Cívica. Es importante poder sentarse a conversar con el Director Regional o la Directora Regional, cara a cara, sin miedo, plantearle las cosas respetuosamente por el bien de los funcionarios y las funcionarias, ya que muchas veces hay cosas que los jefes no ven pero sí la ven los dirigentes”

¿Qué se viene con la jubilación?

“Mirar la educación parvularia desde afuera. Cuando veo las reformas educacionales pienso que está bien ir arreglando las cosas en el camino pero donde hay que ponerle el diente es abajo para que esas generaciones vayan distintos. No sacamos nada de arreglar arriba cuando está el desparpajo. Hay que potenciar la educación inicial.

Ahora a tomar la vida con relajo, disfrutar de mis nietos, quiero aprender a tocar piano, es una locura que siempre he querido hacer. ¿En qué voy a ocupar mi tiempo? Para las cosas del hogar más o menos no más, a mi me gustan las organizaciones comunitarias, las juntas de vecinos, hacer algo pero siempre en el ámbito social. Eso es lo que me mueve"

¿Qué le diría a las nuevas generaciones de parvularias?

"Para ser educadora de párvulo también es fundamental la familia, que te den el apoyo, que tengas una pareja que sea compañero, Claudio, mi esposo, se vestía de viejo pascuero, de conejo, ayudaba con la decoración por ejemplo igual que los funcionarios y funcionarias con los que a uno le toca trabajar, sino estás muerta. Como siempre le digo a mis hijos: uno no tiene gente atrás, tiene gente al lado, somos todos distintos pero nunca va a significar que alguien sea más que otro”. 

Nos despedimos de Ana María y agradecemos su hospitalidad. Rumbo a las oficinas, Sandra Delgado, actual Presidenta de AJUNJI Los Lagos y quien nos ha contactado para rendir este homenaje a su amiga y colega en el Jardín Infantil “Estrellita” de Osorno, nos cuenta que la ceremonia de despedida será en el Centro de Atención al Vecino a las 15:00 horas de este viernes 12 de enero y es abierta al público.


Fuente: Yinki Lobo M.

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