Declaración pública Federación Estudiantes Universidad de Los Lagos Osorno

Durante los últimos días el debate en torno a las políticas educativas ha vuelto a la palestra pública con gran fuerza. La reciente llegada del bloque derechista encabezado por Sebastián Piñera ha llegado a configurar un nuevo ciclo político para el movimiento popular chileno, el que en estas primeras semanas se ha presentado en una arremetida de declaraciones, amenazas y modificaciones que atentan directamente contra las aspiraciones concretas de variados movimientos sociales.

Frente a esto la Federación respaldándose en lo discutido y sintetizado en la asamblea general del 26 de marzo declara lo siguiente:

Como asumimos de forma estamental en la pasada asamblea general: “el gobierno de Sebastián Piñera representa una amenaza directa para el “programa mínimo” construido por el movimiento popular chileno en las últimas décadas”. Esto en materia de educación superior se refleja en el actual escenario tensado por la última decisión del tribunal constitucional de continuar legitimando legalmente el lucro en educación.

Lo anterior no corresponde a una diferencia antojadiza o “ideológica” sino se constituye desde una marcada diferencia programática con la derecha Piñerista: donde los estudiantes abogamos por fortalecer y construir educación pública y estatal la derecha sigue profundizando el incremento y fortalecimiento de la educación privada, donde nosotros abogamos por democratizar las instituciones educativas la derecha ni siquiera se pronuncia, donde nosotros abogamos por gratuidad mediante sistema de financiamiento directo y basal la derecha sigue consolidando la lógica de las becas, los vouchers y la meritocracia.

Pero a pesar de que seamos enfáticos en posicionarnos como oposición a Piñera, también dejamos claro que nuestra postura no da espacios a pretensiones oportunistas que precisamente vienen desde los ex administradores gubernamentales, es decir desde la ex Nueva Mayoría. Nosotros criticamos abiertamente el proceso de reformas educativas que se impulsaron desde el gobierno de Bachelet y establecemos que hoy en día los avances que existen en materia de financiamiento educativo no fueron sino resultado de la presión de millones de estudiantes en las calles desde el 2001, no arrancan precisamente desde un conglomerado que ha demostrado su interés en seguir concibiendo la educación como una mercancía.

Nuestra propuesta por tanto pasa por declarar la necesidad de re-articulación del movimiento estudiantil desde el debate abierto y de base en cada centro de estudios, en seguir dotando las alianzas con otras franjas del movimiento popular como el movimiento NO+AFP, los movimientos territoriales en cada región, el movimiento feminista y los movimientos sociales que claman el derecho a la vivienda, vida y ciudad digna para las familias trabajadoras. Es necesario que desde el CONFECH hasta las federaciones y centros de estudiantes se haga hincapié en la necesidad de combinar espacios de deliberación, movilización y profundización del programa en educación.

En lo que respecta a Osorno hacemos el llamado a todos y todas las estudiantes de la ciudad a fortalecer los espacios de reflexión tanto dentro y fuera de los centros educativos y de participar activamente en plataformas de movilización, teniendo como la tarea más próxima preparar una sólida movilización para el día jueves 19 de abril.


Fuente:
Nicol Aravena
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deisy avendaño dijo...

Admiro tanto que los cabros más jóvenes estén dando la cara por los cagasos de nosotros los más viejos. Qué alegría saber que sí existe conciencia de clase y que ya no le compran a la mal llamada "NUEVA MAYORÍA"
Arriba las y los que luchan por una educación gratuita, de calidad y laica.

cabeza de oro dijo...

Los propios enemigos de sus aspiraciones son ustedes los estudiantes. Todos los años la misma.
Paro, claro botan la plata de todos los chilenos y para que decir de sus papas.estudien flojos.

Diego dijo...

Sin fundamentos se habla cualquier cosa. Cuando sepan de liberalismo, hablen de liberalismo. Pero están llenos de prejuicios.

De popular, nada.