La carne : El otro gran fracaso del motor productivo

El gremio apuntó derechamente a la falta de visión del sector industrial: “no es casualidad que el sector ganadero no haya podido aprovechar las ventajas naturales para producir leche y carne, ni la plataforma de acuerdos comerciales del país: el sector industrial ha carecido de una estrategia efectiva para consolidar mercados de exportación”.

En una semana donde se hizo visible que los alegres pronósticos del Consorcio Lechero en orden a que el país produciría en 2020 4.000 millones de litros de los cuales exportaría 1.800 millones no pasaron de ser un sueño sin mucho sustento técnico, comienza a visibilizarse el otro gran fracaso del motor productivo de la zona: la carne.

En su tradicional columna bimensual de los días domingo, la Sociedad Agrícola y Ganadera de Osorno, SAGO A.G. calificó derechamente como una oportunidad desprovechada la plataforma de acuerdos comerciales del país para ambos sectores.

La leche no sólo no llega al exterior: lejos de los 4.000 millones de litros que debían estarse produciendo al 2020, hoy se generan practicamenhe los mismos 2.000 millones de hace una década y más del 20 por ciento de los productos lácteos consumidos en el país traducidos a litros, provienen del exterior.

La carne, en tanto, también está muy lejos de poder satisfacer las necesidades del mercado nacional. “El esperado aumento del ganado impulsado por el crecimiento de los sectores carne y leche no sólo no ha existido: se registra una pérdida sustancial de masa ganadera que hoy se encuentra en alrededor de 2,7 millones de cabezas, con una pérdida del 37% sobre el mayor conteo del año 1997, perdiendo con ello no sólo la posibilidad de llegar al exterior, sino también enormes cuotas de participación en el mercado interno de carne y lácteos”, explicó el presidente de SAGO A.G., Christian Arntz.

El dirigente gremial indicó que no es casualidad que el sector ganadero no haya podido aprovechar las ventajas naturales para producir leche y carne, ni la plataforma de acuerdos comerciales del país: el sector industrial ha carecido de una estrategia efectiva para consolidar mercados de exportación.

“En el caso específico de la carne, es indudable que más allá de las trabas que genera la pésima norma de tipificación y el hecho de que la cima de la cadena haya fracasado en la búsqueda de canales de comercialización, se cuenta la desventaja adicional de que esta cadena es extremadamente larga. Parte por la crianza, sigue en la recría, posteriormente engorda, más tarde feria –lugar que compra el animal al productor-; planta faenadora –que adquiere el producto para finalmente llevarlo al canal de comercialización-: y finalmente carnicerías, supermercados e, idealmente, el extranjero, para llegar al consumidor”, explicó Arntz.

A juicio de SAGO A.G., el problema es que en la carne existen seis eslabones que en el caso de la región tiene sólo dos de ellos parcialmente integrados: Feria Osorno-Frigorífico Osorno, que pertenecen al mismo Holding, mientras que los demás se “rascan” con sus propias uñas. Cuando baja el precio en la cima de la cadena, se genera un proceso depredatorio hacia atrás, donde quien más sufre es el criancero, lo que genera un círculo vicioso de pérdida de vientres/caída de la masa.

“No tendremos posibilidad de comenzar a recuperar la ganadería, si productores de carne, leche y los responsables de tirar ambos carros, la industria, no nos sentamos en una misma mesa y resolvemos de una vez el dilema de si seremos o no capaces de llevar la mejor carne y leche a la mesa de los consumidores de Chile y el mundo. Colun, con su ejemplo asociativo y éxito comercial, es el camino para ambos rubros”, concluyó el presidente de SAGO A.G.



Compartir en Google Plus