30 alumnos de enfermería de las UST fueron investidos
Osorno. Sandra Barría.
En la Catedral de Osorno, treinta alumnos de segundo año de la carrera de Enfermería de la Universidad Santo Tomás compartieron junto a autoridades académicas, docentes, familiares y amigos el acto solemne de Investidura 2012 que fue encabezado por la Directora Académica de la sede, María Eugenia Brante; la directora de la Escuela de Enfermería, Consuelo Córdova; y la jefa de carrera, María Cecilia Martínez.
La celebración de la Investidura es tradición en las carreras del área de la Salud de Santo Tomás pues marca el inicio de las experiencias clínicas de los futuros profesionales técnicos y universitarios que, en esta instancia, se comprometen a cumplir con las exigencias éticas, valóricas y teóricas que comprende el ejercicio de estas profesiones.
Así lo destacó la directora académica, María Eugenia Brante, quien invitó a los estudiantes a ser los mejores en el servicio que prestarán a la comunidad y a la vez, felicitó a los padres y familias que han apoyado y acompañado a cada uno de los jóvenes que escogieron la carrera de Enfermería que requiere un alto compromiso social.
La directora y la jefa de carrera de Enfermería entregaron la toca a cada alumna y una vela a todos los jóvenes investidos. La toca simboliza una variante del velo religioso, de la cofia y de los tocados que usaban las primeras mujeres dedicadas al cuidado de los enfermos. Las velas encendidas recuerdan a Florencce Nightingale, precursora de la enfermería moderna, que durante la guerra de Crimea en 1854 recorría las salas con una lámpara para ver los pacientes más enfermos e iluminar su camino.
Con las velas encendidas, los jóvenes recibieron la bendición del capellán de la sede osornina, Padre César Torres, quien bendijo a los alumnos que vistieron por primera vez el uniforme y encendió sus velas para transmitirles la luz que los acompañará en el servicio a los demás.
La alumna Liz Otero, en representación de sus compañeros de Segundo Año, destacó que “esta ceremonia marca un paso importante ya que recibimos de manera simbólica la luz para seguir el camino que hemos elegido. Hoy vestimos por primera vez el uniforme que llevaremos durante gran parte de nuestra vida, un uniforme que implica una gran responsabilidad ya que pronto estaremos en los campos clínicos, interactuando con pacientes, conociendo y poniendo a prueba la vocación de servir que todos sentimos al ingresar a esta carrera”.
María Cecilia Martínez destacó “la elección de estos jóvenes que, al haber optado por la Enfermería, tendrán que ejercer su trabajo con un gran espíritu de servicio, sin detenerse en lo fácil, sino que enfrentar muchas veces situaciones muy difíciles. Y en esta investidura, comprometen esta entrega que proviene de sus sentimientos, emociones, sueños y anhelos”.
En la Catedral de Osorno, treinta alumnos de segundo año de la carrera de Enfermería de la Universidad Santo Tomás compartieron junto a autoridades académicas, docentes, familiares y amigos el acto solemne de Investidura 2012 que fue encabezado por la Directora Académica de la sede, María Eugenia Brante; la directora de la Escuela de Enfermería, Consuelo Córdova; y la jefa de carrera, María Cecilia Martínez.
La celebración de la Investidura es tradición en las carreras del área de la Salud de Santo Tomás pues marca el inicio de las experiencias clínicas de los futuros profesionales técnicos y universitarios que, en esta instancia, se comprometen a cumplir con las exigencias éticas, valóricas y teóricas que comprende el ejercicio de estas profesiones.
Así lo destacó la directora académica, María Eugenia Brante, quien invitó a los estudiantes a ser los mejores en el servicio que prestarán a la comunidad y a la vez, felicitó a los padres y familias que han apoyado y acompañado a cada uno de los jóvenes que escogieron la carrera de Enfermería que requiere un alto compromiso social.
La directora y la jefa de carrera de Enfermería entregaron la toca a cada alumna y una vela a todos los jóvenes investidos. La toca simboliza una variante del velo religioso, de la cofia y de los tocados que usaban las primeras mujeres dedicadas al cuidado de los enfermos. Las velas encendidas recuerdan a Florencce Nightingale, precursora de la enfermería moderna, que durante la guerra de Crimea en 1854 recorría las salas con una lámpara para ver los pacientes más enfermos e iluminar su camino.
Con las velas encendidas, los jóvenes recibieron la bendición del capellán de la sede osornina, Padre César Torres, quien bendijo a los alumnos que vistieron por primera vez el uniforme y encendió sus velas para transmitirles la luz que los acompañará en el servicio a los demás.
La alumna Liz Otero, en representación de sus compañeros de Segundo Año, destacó que “esta ceremonia marca un paso importante ya que recibimos de manera simbólica la luz para seguir el camino que hemos elegido. Hoy vestimos por primera vez el uniforme que llevaremos durante gran parte de nuestra vida, un uniforme que implica una gran responsabilidad ya que pronto estaremos en los campos clínicos, interactuando con pacientes, conociendo y poniendo a prueba la vocación de servir que todos sentimos al ingresar a esta carrera”.
María Cecilia Martínez destacó “la elección de estos jóvenes que, al haber optado por la Enfermería, tendrán que ejercer su trabajo con un gran espíritu de servicio, sin detenerse en lo fácil, sino que enfrentar muchas veces situaciones muy difíciles. Y en esta investidura, comprometen esta entrega que proviene de sus sentimientos, emociones, sueños y anhelos”.
