Con la salud y la vida de un ser querido no se juega
Por: Francisco Vargas Flores [*]
Mi objetivo es poder llegar a la mayor cantidad de gente posible con este mensaje, para que nadie, al asistir a un Centro de Emergencias de un Hospital Público, infrinja de ignorancia ante algún problema de salud que afecte a un ser querido. Solo así podremos evitar las riesgosas ya veces mortales consecuencias que una actitud pasiva y desinformada de los familiares pueda tener al enfrentar la enfermedad de un ser querido.
La vida siempre nos coloca obstáculos a superar en este largo transitar, desafíos de los cuales siempre salimos fortalecidos. Uno de esos obstáculos son las enfermedades o accidentes que afectan a algún ser querido durante nuestras vidas. Es por ello que al asistir a la Urgencia de un Hospital Público, junto con esperar un largo tiempo para ser atendido (situación que no es normal), usted debe procurar que su ser querido enfermo o accidentado sea atendido con minuciosidad y respeto a su dignidad como ser humano. El sistema de salud público no tiene por qué ser sinónimo de mala calidad y frivolidad en la atención.
Pero por sobre todo, nuestra actitud como familiares debe ser activa, educada y responsable. Esto quiere decir que debemos exigir al o los profesionales de la salud de turno que junto con examinar sensorialmente, realicen EXAMENES mínimos (de orina, de sangre, radiografía, scanner, ecografías, etc) para descartar problemas más serios y que podrían comprometer la vida de nuestros seres queridos, exámenes que por lo demás están garantizados por las leyes que rigen nuestro sistema público de salud.
Solo así podremos evitar situaciones angustiosas, tribulaciones familiares y acciones tan recurrentes en nuestro sistema de salud pública como lo son las negligencias.
Aquí ganamos todos, usted y su familiar que se recuperará pronto y el trabajador de la salud que no verá cuestionado su trabajo. Espero con mucha humildad que mis palabras le sean de utilidad. Muchas gracias.
[*]Profesor
Mi objetivo es poder llegar a la mayor cantidad de gente posible con este mensaje, para que nadie, al asistir a un Centro de Emergencias de un Hospital Público, infrinja de ignorancia ante algún problema de salud que afecte a un ser querido. Solo así podremos evitar las riesgosas ya veces mortales consecuencias que una actitud pasiva y desinformada de los familiares pueda tener al enfrentar la enfermedad de un ser querido.
La vida siempre nos coloca obstáculos a superar en este largo transitar, desafíos de los cuales siempre salimos fortalecidos. Uno de esos obstáculos son las enfermedades o accidentes que afectan a algún ser querido durante nuestras vidas. Es por ello que al asistir a la Urgencia de un Hospital Público, junto con esperar un largo tiempo para ser atendido (situación que no es normal), usted debe procurar que su ser querido enfermo o accidentado sea atendido con minuciosidad y respeto a su dignidad como ser humano. El sistema de salud público no tiene por qué ser sinónimo de mala calidad y frivolidad en la atención.
Pero por sobre todo, nuestra actitud como familiares debe ser activa, educada y responsable. Esto quiere decir que debemos exigir al o los profesionales de la salud de turno que junto con examinar sensorialmente, realicen EXAMENES mínimos (de orina, de sangre, radiografía, scanner, ecografías, etc) para descartar problemas más serios y que podrían comprometer la vida de nuestros seres queridos, exámenes que por lo demás están garantizados por las leyes que rigen nuestro sistema público de salud.
Solo así podremos evitar situaciones angustiosas, tribulaciones familiares y acciones tan recurrentes en nuestro sistema de salud pública como lo son las negligencias.
Aquí ganamos todos, usted y su familiar que se recuperará pronto y el trabajador de la salud que no verá cuestionado su trabajo. Espero con mucha humildad que mis palabras le sean de utilidad. Muchas gracias.
[*]Profesor

