¿Cómo enfrentar una huelga legal con la actual legislación laboral?


Por Eugenio Cepeda, Gerente General de Sourcing


Con la entrada en vigencia de la reforma laboral parece ser imposible evitar las paralizaciones generadas por el descontento de los trabajadores de una compañía, sobretodo cuando se habla de servicios prestados por contratistas que deben responder frente al contrato pactado con la empresa mandante. Un claro ejemplo, es la huelga que tiene paralizado al Tren Central, filial de EFE que involucra los servicios de Metrotren Nos, Metrotren Rancagua y Terrasur, desde hace más de dos semanas y en donde sus operaciones se han visto interrumpidas perjudicando a más de 1,5 millones de pasajeros que utilizan este transporte mensualmente, provocando el caos que ya hemos visto en esta materia.

Sin embargo, es preciso indicar que existen algunas medidas que pueden ayudar a mitigar y prevenir para que las huelgas no entorpezcan las operaciones, sobretodo cuando se trata de servicios que afectan a miles de personas, como en el caso de una paralización del transporte público.

¿Qué pueden hacer las empresas para dar continuidad a un servicio tan indispensable? Si bien, la reforma impide que éstas reemplacen al personal en paro, es decir, no pueden contratar nuevos trabajadores ni tampoco mover personal interno para suplir las funciones de quienes se encuentran en huelga, quienes lideran las empresas pueden tomar decisiones para mantener su funcionamiento.

Una manera eficiente de evitar la interrupción de cualquier actividad radica en su externalización a través de contratos de servicios con terceros. No podemos evitar que los trabajadores de una empresa mandante manifiesten su descontento frente a su empleador ante un proceso de negociación reglado, pero en una actividad externalizada con un tercero en que sus trabajadores comienzan una huelga si es posible de reemplazar los servicios por otra empresa.

En los casos de actividades críticas que afectan la continuidad del negocio incluso se recomienda tener las actividades externalizadas con más de una empresa contratista, permitiendo efectuar una rápida reposición de las actividades, evitando así la interrupción de las prestaciones. En este caso lo importante es considerar que externalizar trae consigo riesgos que se han de evaluar y que se pueden mitigar mediante el correcto control de los contratos.

Tal fue el caso de una consolidada compañía de bebidas que, al tener parte del personal en paro de una de las empresas que le prestan el servicio de distribución, quedó exento de complicaciones y pudo mantenerse funcionando, sin parar sus entregas, debido a que contaba con numerosos proveedores para este servicio.

El mejor de los consejos para evitar pérdidas y paralizaciones de los servicios es que las compañías cuenten con una estrategia que considere un posible escenario de huelga, diversificando sus proveedores para una misma función. Es decir, las empresas deben tener una planificación adecuada que considere todos los factores de riesgo, e incluso los costos que podría implicar una eventual paralización de los servicios de un proveedor, a fin de no afectar el funcionamiento de las labores. Sobretodo en industrias o sectores de gran magnitud como lo son transporte, minería o portuario por nombrar algunos, en donde las consecuencias de frenar un servicio son muy altos para una compañía.



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