Fiscalía logra 5 años y un día por tráfico de migrantes, y 10 años y un día por trata de personas

Un veredicto condenatorio unánime que ha sido calificado como histórico para la Región de Los Lagos, obtuvo este viernes la Fiscalía Local de Río Negro en un juicio oral que se prolongó por más de 3 semanas, ya que se logró acreditar delitos de tráfico ilícito de migrantes y de trata de personas con fines de trabajos forzados.

Detalles en un contacto telefonico con la fiscal Leyla Chahín

El Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Osorno condenó hoy –jueves 14 de junio– a Rosa Tambaco Morales y César Cabascango Pachito a las penas de 10 años y un día por el delito de trata de personas con fines de trabajos forzados y a 5 años y un día por el delito de tráfico de migrantes, ambas de presidio efectivo. Ilícitos perpetrados en territorio nacional entre agosto de 2015 y abril de 2016.

En fallo unánime (causa rol 136-2017), el tribunal –integrado por los magistrados Claudio Vicuña (presidente), Edmundo Moller y Patricia Gallardo (redactora)– aplicó, además, a Tambaco Morales y Cabascango Pachito, las accesorias legales de inhabilitación absoluta perpetua para cargos y oficios públicos, derechos políticos e inhabilitación absoluta para profesiones titulares mientras dure la condena, además del pago de 50 unidades tributarias mensuales por cada uno de los delitos.

Una vez ejecutoriado el fallo, el tribunal dispuso que se proceda a la toma de muestras biológicas de los sentenciados para determinar sus respectivas huellas genética e inclusión en el registro nacional de ADN.

El tribunal dio por acreditado, más allá de toda duda razonable, en agosto de 2015, César Cabascango Pachito y Rosa Tambaco Morales viajaron desde Otavalo, Ecuador, hasta Chile, con tres personas, con el fin de que trabajaran para ellos vendiendo en puestos de ferias itinerantes. A cambio de esta labor, les ofrecieron pagar a cada uno de ellos US$150 mensuales, señalándoles además que se harían cargo de solventar su comida, regularizar su condición de migrante en Chile y debiendo ellos pernoctar en el puesto de trabajo.

Luego de un tiempo, uno de los ciudadanos extranjeros regresó a Ecuador y los otros dos jóvenes -a instancias de los condenados- recorrieron varios pueblos en los que instalaban sendos puestos de propiedad de los imputados en los que vendían diversos artículos en jornadas de trabajo de alrededor de doce horas diarias, sin días libres y sin que por ello, a la época, hubieren recibido paga alguna y en los que además, en precarias condiciones, dormían, comían y se aseaban. Así transcurrieron los hechos hasta que el 6 de abril de 2016, policías realizaron un control en la Plaza de Armas de Purranque, momento en el que quedaron al descubierto los hechos por los que fueron finalmente condenados Cabascango Pachito y Tambaco Morales.
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