Permisos de extracción de áridos en Cancura superaron en 158% el límite máximo durante 2017

Municipios de Osorno y Puerto Octay reconocieron haber entregado a Dowling y Schilling tres permisos para sacar 81.670 y 49.810 y 50.000 metros cúbicos entre junio y octubre de 2017, superando con creces el límite de 70.000 anuales recomendado por el Plan de Maestro de Manejo de la Cuenca del Río Rahue, en el sector aledaño al viaducto colapsado hace dos semanas.

Dos permisos de extracción extendidos por la Municipalidad de Osorno a la empresa Dowling y Schilling por 81.670 metros cúbicos el 1 de junio de 2017 y por 49.810 el 26 de septiembre, sumados a un tercero que entregó el municipio de Puerto Octay en octubre del mismo año por 50.000, confirmaron que las autorizaciones de las corporaciones edilicias excedieron en 158% el límite de 70.000 metros cúbicos de extracción anual que el Plan Maestro de Manejo de la Cuenca del río Rahue estableció en 2014 para la zona aledaña al puente Cancura.

Las autorizaciones a Dowling y Schilling, empresa que ha concentrado la atención desde el colapso del viaducto hace dos semanas, contarían con los informes favorables de la Dirección de Obras Hidráulicas, DOH, según las versiones de los municipios de Osorno y Puerto Octay y fueron entregadas poco después de que el Ministerio de Obras Públicas terminara de confirmar la gravedad del socavamiento de las cepas del puente Cancura, tras la recepción del ordinario N°692 de Vialidad fechado el 17 de marzo de 2017, el cual dejó “constancia que la fuerte socavación en las cepas del puente es producto de la histórica extracción de áridos aguas debajo de la estructura –del puente-”.

La investigación del colapso del puente, que desde el miércoles 4 de julio se encuentra en manos del fiscal Nahín Lamas, buscará establecer las causas del eventual fallo en los arreglos del viaducto que tras una licitación adjudicada en octubre de 2017 se iniciaron en marzo de 2018 y se ejecutaban hasta el colapso del mismo en junio pasado. En este punto, la principal tesis causal de la tragedia es que durante el reforzamiento de las tres cepas, el curso del río fue desviado hacia uno solo de los pilares, el que finalmente cedió, confirmando la alerta expresada nueve días antes de la tragedia por medio de un oficio de la Dirección de Obras Hidráulicas que, inexplicablemente, no fue considerado por Vialidad.

La segunda arista del caso, tiene que ver justamente con la extracción de áridos que, según los informes técnicos previos, originó el daño del puente. En este punto, deberá establecerse la razón por la cual, al menos en 2017 y todo indica que también entre los años 2014 y 2016, los permisos entregados a las empresa no consideraron las recomendaciones del estudio de las cuencas de los ríos Rahue y Forrahue que tuvo un costo de 280 millones de pesos con cargo al Fondo Nacional de Desarrollo Regional y que dio origen al Plan Maestro de Manejo de Cauce de la Cuenca del río Rahue.

Este estudio, desarrollado por SKM IRH, fue presentado en septiembre de 2014 y estableció para la zona aledaña al puente Cancura – en la que operan dos empresas- un máximo de 70 mil metros cúbicos de extracción al año. Una cifra que, ha quedado claro, no fue respetada por los permisos legales extendidos.

La tercera arista que deberá dilucidar el fiscal Lama tiene que ver con la fiscalización para que los trabajos de extracción no excedan los límites fijados en los permisos, como también la extracción ilegal detectada en al menos 11 puntos del cauce.


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