Lecciones de una alerta sanitaria

José Antonio Alcázar Martínez, Gerente Sociedad Agrícola y Ganadera de Osorno, SAGO A.G.

. El gratuito daño de imagen a la ganadería a raíz de declaraciones irresponsables de personeros políticos, debe movernos a la reflexión.

Varias son las lecciones para nuestro país, transcurrido un año del inicio de la alerta sanitaria por un aumento de las neumonías atípicas en la zona sur, la que fue acompañada de una alarma a la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Organización Panamericana de Salud (OPS) y el Centro de Infectología de Los Ángeles, Estados Unidos.

El sólo hecho de que la Sociedad Chilena de Infectología determinara en abril la no identificación de qué es lo que produjo los casos de neumonía atípica de 2017 –que apresuradamente las autoridades vincularon a un supuesto de brote de fiebre q originado en la actividad ganadera-, debe movernos a una profunda reflexión respecto de la capacidad del país para identificar posibles riesgos epidemiológicos.

Desde un inicio, SAGO A.G. planteó serias dudas respecto de la metodología a partir de la cual algunos políticos sacaron temerarias conclusiones en este caso. No debemos olvidar que la ex ministra de Salud, Carmen Castillo, señaló ante la Comisión de Agricultura de la Cámara de Diputados que había “130 casos confirmados”, y mientras en la instancia se negaba que la fiebre q se tratara de una enfermedad zoonótica endémica (es decir presente en Chile y el mundo desde siempre, como en realidad lo es) se planteaba la grave tesis de que: “esta enfermedad (…) logró adaptarse y hacer un salto desde los animales al ser humano”.

La supuesta “mutación” de la bacteria en Chile, revistió una enorme irresponsabilidad, sin sustento científico. Hoy, los casos realmente confirmados no suman más de 50 –lejos de los 200 que se deslizó en un momento-, distribuidos desde la Araucanía a Los Lagos. ¿Puede hablarse aún de brote? Dejamos la pregunta abierta a los expertos.

Ya lo había dicho en noviembre del año pasado Daniel Claro, ex encargado de Laboratorios y Estaciones Cuarentenarias del SAG en Lo Aguirre, donde en 1998 se documentó un brote de fiebre q, cuando cuestionó todas las conclusiones que se estaban dando con amplio despliegue mediático: “el tema es simple: sino la habían pillado antes, es porque no la habían buscado, ya que siempre hemos tenido fiebre q en Chile, que no es más que una gripe muy fuerte que, como cualquier otra, debe ser atacada a tiempo para no generar complicaciones mayores”.

Hoy, cuando gracias a la voluntad de las nuevas autoridades hemos alcanzado la firma de una carta compromiso que permitirá la realización de la muestra de ganado en SagoFisur 2018, esperamos que sigamos dejando atrás las caricaturas, para no sólo mejorar protocolos de bioseguridad en los predios, sino también reivindicar a la ganadería del enorme daño de imagen que se le hizo a la ganadería.

Fuente: SAGO AG

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