Talleres para niños y niñas con Necesidades Especiales en el Hospital de Osorno

Se está realizando el primer taller para niños con diagnóstico de Trastorno Espectro Autista (TEA), con el objetivo de desarrollar habilidades y fortalezas en el área social, sensorial, comunicación, expresión, comprensión, entre otras, en el Hospital Base de Osorno.

Todas las semanas y durante ciclos de tres meses, el equipo conformado por Terapeuta Ocupacional y Fonoaudióloga del área pediátrica del Hospital Base San José Osorno, realizan talleres de estimulación para grupos de niños, abarcando diversos diagnósticos y necesidades.

Según el manual diagnóstico (DSMV) las características asociadas a los Trastornos de Espectro Autista se relacionan a dificultades persistentes en la comunicación e interacción social, además de patrones restrictivos y repetitivos de comportamiento, intereses o actividades en diversos contextos. De acuerdo a datos extraídos del Ministerio de Salud y en base a investigaciones de CDC (Center for Disease Control and Prevention, 2013) se estima que la prevalencia de TEA corresponde a 1 de cada 88 niños nacidos vivos.
“Actualmente trabajamos con 5 niños con necesidades especiales de atención de salud. Son niños que presentan distintas características y queremos entregarles las herramientas básicas para ayudarlos a que logren desarrollar nuevas conductas que potencien su comunicación y socialización, en definitiva que tengan una mejor calidad de vida”, explica María Verónica Lobos, fonoaudióloga del HBSJO.
Debido al incremento del diagnóstico certero y precoz, se ha logrado concientizar y dar nuevas estrategias terapéuticas en respuesta a las necesidades de este grupo de niños, de tal manera poder potenciar habilidades existentes en ellos, como también desarrollar nuevas destrezas para favorecer su crecimiento e inclusión en distintos ámbitos incluyendo el social, escolar y familiar.

De acuerdo a la Neuróloga Infantil del HBSJO, Yovanka Drazic:
“El TEA corresponde a un trastorno del neurodesarrollo, que abarca un grupo muy amplio de características clínicas, es desde esa mirada que actualmente se habla de ‘espectro autista’. Por lo tanto, las intervenciones terapéuticas de los diversos profesionales que componen el equipo, son de gran importancia. Los talleres son instancias donde niños y niñas fortalecen sus habilidades y a la vez la familia aprende estrategias de trabajo para desarrollar en el hogar”.
“Hemos visto grandes avances durante la progresión de los talleres, principalmente relacionado a trabajo en equipo, seguimiento de instrucciones, aumento de periodos atencionales y modulación sensorial. El espectro autista es un tema bastante tabú del cual se habla poco, y que antiguamente se asociaba niños con discapacidad intelectual severa, actualmente nos encontramos con un espectro de diversas características”, agrega Ana Aguilera, Terapeuta Ocupacional del HBSJO.
El trabajo con la familia
“Hace unos meses le diagnosticaron autismo a mi hijo. Él era un niño muy alejado de sus compañeros, no se defendía y la profesora fue quien nos recomendó que lo trajéramos al neurólogo. Al principio tenía sentimiento de culpa por no haberme dado cuenta que mi hijo tenía esta condición, desde siempre he visto que tiene distintos intereses en comparación con otros niños, que ve programas de televisión como documentales de animales, tiene buenas notas pero sus compañeros lo molestaban porque usaba mucho tecnicismo para hablar”, explica Beatriz Báez, madre de Martín.
“Mi temor es que él pueda sufrir el día de mañana, que lo molesten, eso nos ha costado un poco como familia, estos talleres han permitido a mi hijo tener amigos, al principio no quiso nada con los talleres pero ahora le gusta venir, espera los días jueves para participar. Le han hecho súper bien”, agregó Beatriz Báez.
En este sentido, Ornella Herrera, Psicóloga del HBSJO quien apoya en el taller, explica que lo primero es hacer sentir a los papás que no están solos, más allá de la atención clínica, involucrar a la familia en este trabajo de estimulación:
“Ellos son fundamentales porque son quienes conocen mejor a sus hijos, cada caso es distinto y se trabaja también de manera diferenciada. Hay que orientarlos desde el momento que reciben el diagnóstico y ahí lo esencial es despejar las dudas, miedos e inseguridades, por lo general la primera pregunta es si su hijo tendrá una vida normal, y qué cosas puede lograr, la idea es ir bajando esa angustia. Es un acompañamiento familiar”.
“Yo espero que los papas que están pasando por situaciones similares apoyen a sus hijos y que si tienen que traer a sus niños al hospital a estas terapias, que lo hagan. Es bueno, le hace bien a los chicos, mi hijo se integra mucho más, comparte, le gusta estar con sus nuevos amigos” finaliza la madre de Martín.
Nuevos desafíos

A raíz de la buena acogida que ha tenido este taller y de los logros que se han visto reflejados en los niños y niñas, se irán incorporando nuevos grupos de trabajo con el objetivo de abordar las distintas necesidades que presentan los pacientes NANEAS, a la vez extendiendo la invitación a distintos profesionales de la comunidad hospitalaria que permitan abordar distintas temáticas de intervención y potenciar de esta forma la vida de los niños.



Enviado a PL por: Marcos Lavado