“Ha quedado demostrada la opacidad en la determinación de los precios de compra de leche”

Embotellando leche
Presidente de SAGO se refirió a los alcances del informe encargado al Centro Latinoamericano de Políticas Económicas y Sociales, Clapes, de la Pontificia Universidad Católica de Chile.

“Los tres principales grupos lácteos procesadores: Soprole/Prolesur, Nestlé, y Watt’s/, han alcanzado un equilibrio que incorpora aspectos de coordinación, aunque no necesariamente de naturaleza colusoria, entre empresas procesadoras que, actuando como entidades competitivas interdependientes entre sí y que disfrutan de una “posición dominante conjunta” en el mercado, han logrado alcanzar un equilibrio productivo en el cual cada una de las empresas procesadoras prefiere, por decisión individual y no necesariamente concertada, no competir tan intensamente, resultando de esto un menor precio para la compra de leche cruda”. Esta, entre otras muchas, son las evidencias que emanan del estudio Industria Lechera en Chile: Análisis de Temas de Libre Competencia, que la Sociedad Agrícola y Ganadera de Osorno, SAGO A.G., encargó al Centro Latinoamericano de Políticas Económicas y Sociales, Clapes, de la Pontificia Universidad Católica de Chile, el cual será presentado mañana en la capital.

El documento de 130 páginas buscó dar respuesta a dos de las grandes dudas que han atravesado el sector lácteo en las últimas tres décadas: ¿funciona correctamente el mercado? ¿qué rol juegan las cooperativas tanto como motor de desarrollo como, en la generación de eventuales problemas en el mercado? Fue desarrollado por Julio Peña-Torres, quien ejerció distintos cargos como miembro del Tribunal de Defensa de la Libre Competencia entre 2004-2012; y Pedro Dosque quien viene de lanzar junto a José Tomás Valente el libro “Del centenario a los chilennials”, texto que describe el cambio de Chile entre 1910 y 2010.

El presidente de SAGO A.G., Christian Arntz, destacó las recomendaciones que el estudio entrega para mejorar lo que es una opacidad en la determinación de precios de compra de leche cruda que, aunque no ha sido considerado un delito, sí ha perjudicado por décadas el desarrollo del sector lácteo en su conjunto.

El estudio recomienda que las principales procesadoras estén obligadas a publicar sus pautas de compra, explicitando las distintas fuentes de pagos y beneficios, incluyendo las diferencias según el volumen de leche recepcionado desde el productor, para entregar mayor predictibilidad sobre los precios futuros de compra, dejando en claro la necesidad de cambiar los contratos a uno o más años que imponen las industria, periodo en el cual puede cambiar el precio sin límites hacia arriba o hacia abajo.

El estudio de Peña-Torres y Dosque, recomienda además que las plantas justifiquen ante la Fiscalía Nacional Económica, FNE, los valores paramétricos y algoritmos de cálculo que usan para la determinación del precio de compra de leche; que informen a la FNE el listado de productores que opera bajo contrato, para que la FNE pueda fiscalizar dichos contratos de aprovisionamiento de leche cruda.

Finalmente, establece la necesidad de mantener la actual exigencia de publicación de pautas de pago para los tres grandes grupos lácteos procesadores afectos a esta exigencia. Como forma de acotar el riesgo de colusión que esto genera, se recomienda la publicación las pautas en forma simultánea y en fechas predeterminadas por la FNE; que Odepa publique información histórica sobre volúmenes de recepción y producción de forma más agregada y que lo haga al menos con un semestre de desfase.

El desacuerdo de Sago

En materia de cooperativismo, el estudio recoge el impacto positivo de esta fórmula y la señala como una herramienta clave para el desarrollo del sector lácteo. Entre sus recomendaciones, establece sin embargo una visión que no es compartida por SAGO A.G.

Christian Arntz señaló al respecto que “en este punto de las recomendaciones faltó reconocer el hecho de que sin la participación de productores de mayor tamaño, las cooperativas lecheras no tienen viabilidad alguna, ya que sin el aporte en volumen de éstos, no es posible llegar al desarrollo que exhibe, Colun, reconocida por todos como un referente”.

Sobre las exenciones tributarias a favor de las cooperativas, los investigadores de Clapes argumentan que estas parecen justificadas como una medida de contrapeso frente al riesgo de abuso o discriminación, en especial de los productores más pequeños, pero recomienda que el acceso a las exenciones quede acotado en función de un máximo de ventas anuales, para focalizar esta política.

Al respecto, el presidente de SAGO, aclara que estas son conclusiones realizadas en el marco de la teoría económica, la que en muchos casos dista bastante de la realidad económica o de mercado. En ese sentido Christian Arntz agrega que hoy por hoy los incentivos tributarios a todos los cooperados y a las cooperativas son plenamente justificados toda vez que éstas participan con una baja proporción de mercado, incluso muy por debajo de lo que se observa en países OCDE.

Fuente de la información: Constanza Vásquez Zóttele - Comunicaciones Sago