Raúl y el real origen de su adicción - ETC 31

Hola, soy Andrea Peña Fernández, Psicóloga y terapeuta de terapias complementarias como regresiones (T.V.P.) Reiki y Gemoterapia. Trabajo en Casa Magnolia en Osorno.

Hoy les voy a contar sobre Raúl, un paciente que atendí hace un par de años. En esa ocasión vino a la consulta a petición de su señora, ya que él todas las noches consumía alcohol y en ocasiones también cocaina. Raúl aún no lograba ver la gravedad del tema observando toda esta situación como algo normal que “hacen” los hombres.

Raúl en varias ocasiones mencionaba que todo su actuar era normal, ya que él trabajaba mucho todos los días, trataba de ser un buen papá y esposo. Sin darse cuenta que a veces sus hijos se asustaban por algunas conductas agresivas que tenía tras consumir cocaína.

Durante la entrevista se habló mucho sobre diferentes episodios en donde su conducta no fue la más adecuada dándose cuenta de que en el último año sentía mucha rabia sin saber porque. Ante esta develación decidió realizarse una regresión, para así poder entenderse de mejor manera. Llegó el día de la regresión y Raúl llegó con mucha rabia, el día anterior había bebido mucho y aludía a que era muy débil.

Comenzamos con el estado de trance costándole un poco concentrase y entrar en dicho estado. Estaba muy ansioso, por lo que le pido que visualice una biblioteca y en ella busque el libro de su vida; debo reconocer que este proceso fue un poco más largo de lo habitual, lo que provocaba en el paciente sentimientos de frustración y de culpa. Justo en el momento de más enojo con el mismo Raúl comenzó a recordar una situación que había borrado de su memoria.

Cuanto él tenía aproximadamente entre 5 o 6 años ambos padres trabajaban durante todo el día, y él quedaba al cuidado de su nanita. En ocasiones ella invitaba a su pololo a su casa, pero cuando ella iba al baño o la cocina dicho hombre comenzaba a manosear a Raúl y en esos lapsus era abusado sexualmente por este hombre.

Para Raúl lo sucedido nunca fue algo importante, consideraba que fue una situación con la que logró sobrevivir sin mayor problema; claro que aún no descubríamos sus reales consecuencias. Seguimos con el proceso de regresión y pedimos a su alma llevarlo al origen más remoto de su ira que provocaba que se dañe y castigue con el alcohol y las drogas. Pasó unos segundos y comienza a ponerse rojo y tenso, cuando no aguantó más comenzó a relatar una situación que jamás había comentado con nadie.

Cuando él tenía aproximadamente 8 o 9 años comenzó a toquetear y abusar de sus primos menores y algunos amigos, por lo cual fue “acusado” por los padres de los niños. Luego que los padres se enteraron de esta situación lo retaron, golpearon y castigaron durante mucho tiempo aislándolos de sus pares. Así pasó el tiempo y jamás se volvió a hablar de lo sucedido quedando con un gran daño emocional y sintiéndose culpable y sucio por todo lo que hizo.

Raúl en este momento se da cuenta de que éste hecho es la verdadera causa del porque bebe alcohol y consume drogas, ya que él durante todos los años se sintió culpable sin darse cuenta que él durante toda la vida fue una víctima porque lo que hizo se debió a una imitación de lo que hacía el pololo de su nanita con él. Ésta fue su manera de gritar al mundo lo que le habían hecho a él, pero nadie fue capaz de oírlo, sólo lo crucificaron por sus acciones sin intentar empatizar con lo que hizo y menos averiguar las verdaderas causas de todo.

Sus padres eran los adultos responsable que tenían que cuidarlo y antes alguna señal de conducta errónea deberían haberse preguntado siempre porque lo hace y no juzgar y castigar sin conversarlo previamente con el menor o un especialista del área.

Luego de que Raúl hizo consciente todo esto comenzamos con el proceso de sanación haciendo que Raúl visualice su lugar seguro en donde invitaríamos a Raulito, este pequeño niño que durante años creció sólo, siendo juzgado por sus familiares y jamás protegido. Después de un largo rato de sanación y conversación con este pequeño hemos logrado que suelte la culpa.

Una vez liberado de su culpa, invitamos a dentro de un círculo de protección a su abusador para conversar con él y así liberarnos de toda la rabia que aún quedaba atrapada. Lo mismo se hace con sus padres. Se corta lazos y se recupera poder personal de cada uno de ellos, hasta asegurarnos que nuestro paciente está libre de todas esas emociones tortuosas con las que vivió durante años. Después de este gran y potente trabajo Raúl es capaz de gritar que es feliz y que está libre de ataduras, que de ahora en adelante se siente libre, sin culpas y con mucho amor por entregar sin la preocupación de que podía hacer daño.

Desde este instante el paciente comprendió que ya no necesita beber alcohol ni consumir drogas para castigarse, ya que no hay razón alguna para hacerlo y de a poco podrá ir desprendiéndose de su adicción.

Agradezco de corazón y alma a Raúl por permitirme contar esta historia a ustedes para así compartir de su experiencia y vivencia este hermoso aprendizaje. Recuerden siempre liberarse de sus culpas y antes de culpa o responsabilizar algo a alguien primero entendamos su historia y de porque hizo lo que hizo, esto no significa justificar sino más bien entender el porqué de muchas cosas. Nos vemos próximamente en otra historia sobre regresiones para entender como éstas pueden sanar y liberar nuestra

Más de ETC, Entiende Tu Cuerpo:
https://www.paislobo.cl/search/label/Entiende%20Tu%20Cuerpo