Terapias que ayudan a mejorar calidad de vida en pacientes con Parkinson

Terapias que ayudan a mejorar calidad de vida en pacientes con Parkinson
El Parkinson es una enfermedad crónica y progresiva que aún no tiene cura, por eso la tendencia mundial es enfocar esfuerzos en medidas que mejoren la calidad de vida de los pacientes y familiares.

A pesar del óptimo tratamiento médico o quirúrgico, los pacientes con enfermedad de Parkinson desarrollan una discapacidad progresiva. Estos presentan síntomas motores y no motores, por ende, su interacción con el medio ambiente puede ser muy compleja. Por eso es fundamental que el entorno familiar y médico sea enfocado en apoyar al paciente para que pueda ayudarle a mantener su rutina de actividades de cuidado personal, laboral y recreativa durante el mayor tiempo posible.

Sin embargo, cuando ya no es posible mantener la actividad habitual, hay una serie de terapias o talleres ocupacionales que ayudan a los pacientes a adaptarse de mejor forma con su ambiente. Es necesario tener presente que después del diagnóstico de enfermedad de Parkinson, tanto el paciente como su familia deben afrontar numerosos cambios en sus vidas, acomodarse a las condiciones y tratar en lo posible mantener las actividades diarias lo más normal posible como vestirse, higiene, alimentarse o salir a caminar. Y es que enfermedad de Parkinson genera una serie de limitaciones que pueden tener un gran impacto sobre la calidad de vida del paciente y son necesarias diversas estrategias para compensar estas limitaciones.

Grupo "Cuesta Arriba"

“La labor que desarrollamos con los pacientes es bastante grande y absolutamente necesaria porque los ayuda en la movilidad, sobre todo en esta enfermedad que cada día es más invasiva”, explica Andrés Méndez, paciente y presidente interino del grupo “Cuesta Arriba”, que ayuda a pacientes con Parkinson en Puerto Varas.

Al respecto, Méndez explica que tienen varios talleres que ayudan a mejorar la calidad de vida de estos pacientes y que el trabajo constante ha logrado resultados muy positivos. “Tenemos varios talleres como kinesiterapia o producción de movilidad con las manos, esto les ayuda bastante a mejorar su rutina diaria. Los ejercicios son muy asertivos, también se les ayuda con medicamentos y trabajar la motricidad es necesario practicarla constantemente, casi obligatoria, porque el paciente que no lo practica, se va deteriorando y eso se nota”.

El grupo “Cuesta Arriba” lleva casi dos años apoyando a pacientes que sufren esta enfermedad en la Región de Los Lagos y para ello cuentan con un equipo multidisciplinario que se preocupa de brindarles todas las herramientas en pro de mejorar su diario vivir.

Para pacientes como Andrés Méndez el apoyo familiar es muy importante para este tratamiento. “Creo que sin el apoyo del entorno familiar esto sería una lucha casi perdida, porque es una enfermedad muy invasiva. Dejarse estar y no hacer los ejercicios le juega en contra al paciente. Además, los medicamentos también se deben tomar tal como se les indica y son muy necesarios".

Otra de las terapias a las que pueden acceder los pacientes con Enfermedad de Parkinson es la cirugía de Estimulación Cerebral Profunda, la cual mejora considerablemente la calidad de vida de las personas que pueden acceder a ella. Sin embargo, tiene una limitante: su alto costo. Actualmente en Chile está terapia tiene un valor aproximado de 45 millones de pesos y no cuenta con financiamiento público para esto. Pese a eso, las regiones de O’Higgins y de Coquimbo lucharon para conseguir la aprobación de fondos regionales para la realización de las cirugías, y solo en el caso de la primera, ya hay pacientes operados bajo esta modalidad de financiamiento.

En Chile, el Parkinson es la segunda enfermedad neurodegenerativa después del Alzheimer y uno de sus principales problemas es la dificultad para obtener un diagnóstico oportuno y certero. Algunas cifras apuntan a que al menos la enfermedad de Parkinson afecta actualmente a más de 30 mil chilenos, número que inevitablemente irá en aumento debido al creciente envejecimiento de nuestra población.


Fuente de la información: Paulina Latrach