馃樂馃嚚馃嚤Plan fiscal en la direcci贸n correcta, pero ¿ser谩 suficiente?

Alejandro Puente
Por Alejandro Puente, Docente de la Escuela de Ingenier铆a Comercial de la Universidad Santo Tom谩s.

La mejor manera de definir una buena estrategia para paliar los efectos econ贸micos del COVID-19 es un adecuado diagn贸stico acerca de a qu茅 nos enfrentamos. En este sentido, parece claro que se trata de una situaci贸n muy distinta a crisis econ贸micas previas, incluso a episodios originados por enfermedades todav铆a m谩s letales, pero de m谩s lenta propagaci贸n.

De acuerdo con expertos en la materia, el peak de contagios a escala global se alcanzar铆a en algunas semanas, y luego vendr铆a un proceso de remisi贸n relativamente r谩pido, como muestra la experiencia de China. Aunque no hay nada que garantice que se repita esta secuencia, se tratar铆a de un fen贸meno esencialmente transitorio o en forma de V, esto es, con efectos muy severos pero de corta duraci贸n.

En econom铆a hay un principio b谩sico, que dice que si se sufre un shock transitorio -negativo en este caso- no hay que reducir el gasto, sino m谩s bien financiarse o desahorrar. Esto, porque se supone que eventualmente el shock desaparece y los flujos de ingresos vuelven a la normalidad. Solo en el caso en que los shocks son permanentes hay que ajustarse, ya que no podemos financiar un d茅ficit de ingresos por mucho tiempo.





Lo anterior, de alguna manera orienta las respuestas de pol铆tica econ贸mica que debemos tomar en esta crisis. Estas deben ser muy r谩pidas e intensas, para atenuar la profundidad de la recesi贸n -que parece inevitable- y para reducir el riesgo de una crisis m谩s persistente.

El Presidente, junto al Ministro de Hacienda y el resto de los ministros acaba de anunciar un conjunto de medidas fiscales, y la pregunta que tenemos que hacernos es si este paquete esta a la altura del desaf铆o. Por el monto en d贸lares (11.750 millones), y en puntos del PIB (4,7%), parece un paquete potente. Sin embargo, al revisar las distintas medidas parece un esfuerzo, que si bien va en la direcci贸n correcta, puede ser insuficiente. El problema es que la actual emergencia econ贸mica exige que el fisco mitigue la ca铆da en la demanda agregada, lo que no es para nada seguro que se logre de manera significativa con las medidas anunciadas.

Concretamente, los aumentos en el gasto son los referidos al 25 constitucional, de unos US$ 1.400 millones, la inyecci贸n de US$ 2.000 millones al Fondo de Cesant铆a Solidario, el bono Covid-19, por US$ 130 millones, la reducci贸n del impuesto de timbres y estampillas, US$ 420 millones, y recursos para las municipalidades por US$ 100 millones. Lo anterior suma US$ 4.050 millones, o algo menos de 2% del PIB. En cambio, las medidas de financiamiento suman US$ 7.440 millones aproximadamente.

Estimo que hace falta complementar el esfuerzo con medidas de reactivaci贸n una vez que concluya la emergencia sanitaria. En este sentido, se puede impulsar un plan de inversiones en infraestructura que es altamente demandante de empleo. Este plan podr铆a incluir la recuperaci贸n de 谩reas afectadas por el estallido social, y podr铆a servir para darle legitimidad social a la recuperaci贸n del espacio p煤blico.

Es importante recalcar que este esfuerzo fiscal es de car谩cter transitorio y no debe afectar la sostenibilidad de las cuentas fiscales. Tambi茅n es importante advertir que el exceso de ortodoxia nos puede llevar a una recesi贸n prolongada y a una peor situaci贸n fiscal.



Fuente de la informaci贸n: Comunicaciones y Extensi贸n Universidad Santo Tom谩s
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