10 recomendaciones para un confinamiento saludable en jóvenes

Ma. Elena Órdenes, Tannia Sporman y Ma. Paz Sánchez
Por Ma. Elena Órdenes, Tannia Sporman y Ma. Paz Sánchez, Académicas Escuela Enfermería, Universidad Austral de Chile, Sede Puerto Montt.

Durante las últimas semanas se ha alcanzado un total de 380.034 de casos Covid-19 a nivel nacional. Puerto Montt se encuentra en cuarentena desde el 29 julio y la autoridad sanitaria ha extendido las medidas de manera indefinida. Un grupo especialmente vulnerable a los efectos de las medidas de confinamiento son los adultos jóvenes, quienes además han presentado la mayor prevalencia de casos confirmados a nivel país, dado que se encuentran en la etapa productiva y pueden llegar a asumir multifunciones como estudio, trabajo, crianza, etc. pudiendo afectar su salud física y emocional.

En este contexto es importante mantener el autocuidado, para lo cual se presentan las siguientes recomendaciones:

Higienizar manos, usar correctamente mascarilla y mantener distanciamiento físico. En tiempos de cuarentena es necesario quedarse en casa (dentro de lo posible), y evitar encuentros sociales, tales como: jugar fútbol, juntarse a comer, salir a caminar, ir a visitar a un familiar de riesgo (personas mayores, con enfermedades crónicas o en tratamiento por cáncer).

Planificar las salidas fuera del hogar que se encuentren permitidas por autoridad, recordando solicitar los permisos. Al entrar al hogar realizar cambio de ropa y zapatos, higienizar manos, desinfectar los productos comprados, no olvidar desinfectar el celular.

Cuidar la alimentación e hidratación: establecer horarios, planificar un menú semanal equilibrado, apoyarse con una lista de compras, evitar gaseosas azucaradas y energéticas, preferir agua.

Dormir de 7 a 9 horas. Equilibrando el estudio y/o trabajo con el descanso necesario.

Planificar pausas para realizar actividad física en el hogar, procurando seguir orientaciones de profesionales del área.

Apartar un tiempo para compartir con los seres queridos y/o amistades y practicar alguna actividad que produzca alegría y satisfacción; privilegiar estas por sobre las redes sociales.

El distanciamiento es físico, NO social. Comunicarse con amigos y familiares mediante llamadas, enviando siempre un mensaje positivo.

Evitar sobreexposición a aquello que produce emociones negativas y no se puedan manejar, como noticias alarmistas y pesimistas.

Organizar tiempo y actividades proponiendo metas realistas, considerando espacio físico compartido y labores del hogar, teletrabajo, estudio a distancia, cuidado de niños y personas dependientes, etcétera.

Evitar o moderar el consumo de cigarrillos y alcohol, en embarazadas el consumo debe ser cero. Cuidado con el uso de cafeína y tranquilizantes para aliviar emociones negativas.




Comunicado de Prensa / Fuente: Gabriela Quintana Rüedlinger / Universidad Austral de Chile