"Los jóvenes ya nos cansamos de falsas ideas"

Por Jorge Matamala y Eduardo Zuchel, Estudiantes de Administración Pública de la Universidad Austral de Chile.

En pleno siglo XXI, hemos ido observando como la sociedad avanza rápidamente con relación al Estado, institución que con el pasar del tiempo no ha sido capaz de entender las diferentes inquietudes reales de la ciudadanía y mucho menos solucionarlas. Cuando el único objetivo de este es resolver de manera más eficiente, eficaz y transparente los distintos problemas que surgen en el país, soluciones que deberían ser siempre orientadas al bien general de la población.

A meses del proceso constituyente, es importante distinguir las reformas sectoriales del marco del estructural del Estado. El cual garantiza que se ejecute el espíritu de esta nueva constitución y las diferentes reformas. Sin embargo, si no rediseña este marco, seguiremos anclados a políticas ineficientes y burocráticas, que seguirán con el cuoteo político de siempre. Donde los partidos políticos han ido utilizando lamentablemente al Estado como el gran pagador de favores, una bolsa de empleo que premia al amiguismo, el saldo de cuentas y grupos de interés, cuando deberíamos preocuparnos de poner a las personas más aptas en las distintas áreas del Estado, para así poder profesionalizarlo continuamente y de esta manera avanzar hacia uno más acorde a los tiempos actuales, ya que, al ejecutar este acto, lograríamos un mejor funcionamiento de las instituciones gubernamentales, lo cual provocaría una mayor confianza en el vínculo contractual entre estado y ciudadano.

Los jóvenes ya nos cansamos de falsas ideas
al aire y promesas de campaña incumplidas, por falta de voluntad de la clase política de manera transversal. Debemos de una vez por todas dejar de ser el Estado lento y mediocre que nos caracteriza y de esta manera poder avanzar a un Estado moderno, con una transformación continua, flexible, que impulse políticas de fortalecimiento democrático y que garantice el acceso a servicios públicos de calidad. Esta modernización del estado debe ser acompañada de una ciudadanía activa en el debate para una mejor gestión. Nos parece primordial que el Estado cambie su manera de ser y de hacer, porque hay que tener bien en claro que una modernización no pasa por una compra de más y mejores equipos digitales, si no por una mejor gestión y un cambio de diseño institucional.




Comunicado de Prensa / Fuente: Eduardo Zuchel.