Fin al mito de la “clase media”, avancemos hacia una Renta Básica Universal

Diego Gerter Rojas, Convergencia Social - Osorno
El mito de la “clase media” ha permitido que por 30 años las políticas sociales se hayan focalizado en los grupos de extrema pobreza dejando en el desamparo absoluto a quienes por el hecho de tener un trabajo, aunque sea precario y mal remunerado, quedan excluidos de las ayudas sociales y a merced del negocio crediticio. Por ello resulta fundamental avanzar en la universalidad de la protección social a través de una Renta Básica Universal.

Por Diego Gerter Rojas, Convergencia Social - Osorno




La ola de críticas surgida a partir de la dificultad que han tenido millones de personas para acceder al bono para la “clase media” revela la disparidad que existe entre la percepción de la opinión pública sobre lo que significa pertenecer a este grupo, y lo que el Estado realmente considera clase media en base a los fríos números.

Es natural que la primera imagen que se nos venga a la mente cuando pensamos en la tan mencionada clase media sea que este es el grupo más amplio de nuestra sociedad. Es decir, aquella que se ubica entre el 30% más pobre y el 20% más rico, a grosso modo. Sin embargo las cifras distan mucho de aquello y entre las razones que podemos encontrar para explicar la distancia entre la realidad y la percepción ciudadana está el crédito. He ahí la llave maestra del modelo.

El endeudamiento permite a las familias tener la sensación que su nivel de vida es de clase media, aunque sus ingresos no lo sean. Según datos de la Fundación Sol, el 80% de los mayores de 18 años está endeudado. Por ello no sorprende que al perder su trabajo con el estallido social y posteriormente la pandemia, miles de familia se hayan visto de un momento a otro en situación de pobreza y sin ninguna ayuda.

Vamos a los números. Según la Fundación Sol, si consideramos sólo a los asalariados del sector privado, el 50% gana menos de $400 mil, casi el 70% gana menos de 550 mil y tan solo el 20% “más rico” gana sobre $750 mil pesos mensuales. ¿Dónde está la clase media entonces?

Para la OCDE la clase media en Chile sería aquella cuyo ingreso familiar se ubica entre los $587 mil y los $1,5 millones, sin embargo también sabemos que el nivel de gastos y el costo de la vida en Chile es uno de los más altos en Sudamérica. Según estos datos, más del 70% de las familias no entrarían en la clase media, reduciendo este grupo sólo a un 20% de la población.

El mito de la “clase media” ha permitido que por 30 años las políticas sociales se hayan focalizado en los grupos de extrema pobreza dejando en el desamparo absoluto a quienes por el hecho de tener un trabajo, aunque sea precario y mal remunerado, quedan excluidos de las ayudas sociales y a merced del negocio crediticio. Resulta fundamental avanzar en la universalidad de la protección social, y no se trata de ir en ayuda de los que más tienen, sino como hemos visto, de dar alivio a millones de familias que si no fuera por el endeudamiento constante, también estarían bajo la línea de la pobreza.

Como Convergencia Social y Frente Amplio hemos propuesto desde hace ya un año la implementación de una Renta Básica Universal, que suplemente los ingresos y permita a cada familia vivir dignamente, sin que para ello tengan que arriesgar sus vidas por salir a trabajar en tiempos de pandemia, ni endeudarse eternamente con la banca.

Así, la retórica de la clase media que puede salvarse sola queda vacía y la realidad se impone hacia la necesidad de avanzar en universalidad.

Comunicado de Prensa / Fuente: onvergenciasocial.d25@gmail.com