Conversatorio sobre el sistema disciplinario judicial

Conversatorio sobre el sistema disciplinario judicial
Fiscalía Judicial de la Corte de Apelaciones de Valdivia organizó conversatorio sobre el sistema disciplinario judicial

Con la participación de ministros, relatores, secretarios y administradores de tribunales de las jurisdicciones de Antofagasta, Copiapó, Valparaíso, Rancagua, Chillán y Puerto Montt, se desarrolló un conversatorio virtual sobre el Sistema Disciplinario Judicial, organizado por la 1° y 2° Fiscalía Judicial de la Corte de Apelaciones de Valdivia.
Clínica Alemana
Luego de las palabras de bienvenida y agradecimiento a los asistentes y expositores por parte de las anfitrionas fiscales judiciales Gloria Hidalgo y María Heliana del Río, dio inicio a la jornada la fiscala judicial de la Corte Suprema, Lya Cabello Abdala, quien afirmó que 
“el tema disciplinario es realmente importante para nosotros (…) en nuestro caso, la judicatura, se encuentra muy mal reglado y no existen realmente leyes que lo regulen. Por ello la Corte Suprema ha debido reglarlo mediante actas, pero entendiendo que lo disciplinario se refiere más bien a temas de gobierno judicial y -siguiendo lo ya dicho por la Corte Suprema y que los jueces hemos reiterado- que los temas de gobierno judicial deben separarse del ejercicio de la función jurisdiccional. Esperamos, por tanto, que en el cambio de estructuras que se avecina esto quede separado de quienes ejercen la función jurisdiccional”.

La primera exposición estuvo a cargo del académico de la Universidad Austral de Chile Andrés Bordalí Salamanca, quien se refirió a diversos aspectos y características del mismo. En segundo lugar, Jorge Norambuena Carrillo, fiscal judicial de la Corte de Apelaciones de Santiago, abordó los aspectos procesales de este sistema disciplinario y el Acta 108, en particular. Finalmente, Carla Troncoso Bustamante, fiscal judicial de la Corte de Apelaciones de San Miguel, expuso los aspectos informáticos de este sistema, mostrando aspectos prácticos de gran utilidad.

Fuente: Ilse Sepúlveda Farías