Nueva licitación del Relleno Sanitario: desafíos pendientes en materia de transparencia

Relleno Sanitario
Por Marcelo Anuch - Fundación Osorno Unido, Área de Transparencia.

Como bien hemos visto, la licitación y construcción del nuevo relleno sanitario en Osorno ha sido catastrófica. Es prácticamente un manual donde podemos ver todo lo que no hay que hacer con dineros de otro, en este caso del estado y por consiguiente de todos nosotros.
Clínica Alemana
Como bien hemos visto, la licitación y construcción del nuevo relleno sanitario en Osorno ha sido catastrófica. Es prácticamente un manual donde podemos ver todo lo que no hay que hacer con dineros de otro, en este caso del estado y por consiguiente de todos nosotros.

En resumen, el relleno sanitario de Osorno fue licitado en 2014, considerándose una potente inversión pública para la región, pasando del actual vertedero a un relleno sanitario con mejores estándares ecológicos en materia de gestión de residuos. Sin embargo, la gestión del municipio fue catastrófica: pese a contar con los antecedentes de que el relleno sanitario, en los términos licitados, era técnicamente inviable decidieron avanzar con dicho proyecto. ¿Por qué era inviable?, porque la construcción pone en riesgo los acuíferos y napas subterráneas presentes en el sector de Curaco, además, el municipio sabía de antemano que la calidad del suelo no era el idóneo, tal y como lo comprobó la justicia en el fallo contra el municipio donde se da cuenta no sólo de los recursos hídricos sino de informes de 2007 acerca del suelo volcánico debajo del emplazamiento, lo cual es inadecuado para una obra de esas características.

Ante todo esto, el municipio decidió licitarlo y contar con el financiamiento de un banco de inversión alemán que tiene sumido en una gigantesca deuda al gobierno regional y sin resultados. Peor aún, en una sentencia de primera instancia, la justicia ordenó pagar a la empresa afectada más de 3 mil millones de pesos. ¿Por qué esos recursos no se ocuparon mejor? ¿Por qué se licita un proyecto técnicamente inviable? Esto es transversal a colores políticos, se trata de responsabilidad: esta semana, el intendente Patricio Vallespín (DC) ha indicado que no está dispuesto a respaldar una obra como el relleno sanitario que solo absorbe recursos y no se termina nunca.

Como ciudadanía, nos encantaría que este mensaje sea interiorizado por el nuevo alcalde de la ciudad, Emeterio Carrillo (también DC), quien como concejal aprobó el proyecto en los términos en los que fue licitado y que ha significado un despilfarro de los recursos de todos nosotros, donde no se ha conseguido ningún resultado aparte de deudas, demandas y atrasos.

Hoy en día, la situación sanitaria de Osorno es catastrófica, el actual vertedero está ya colapsado y no existen medidas reales de reciclaje ni de gestión de residuos con un grado mínimo de ecología.

Ahora bien, cuando uno revisa el detalle técnico, le surgen diversas dudas. En Chile, numerosas ONGs como Fundación Observatorio del Gasto Fiscal o América Transparente han planteado la imperiosa necesidad de saber quienes son las personas naturales que están tras las sociedades que se adjudican contratos públicos, en línea con el estándar OCDE, organización que agrupa a los países más desarrollados del mundo y sugiere políticas públicas para alcanzar el desarrollo económico y social. ¿Por qué nos podría importar quienes son los que están atrás de una sociedad?, porque esta información puede ser muy útil para identificar eventuales conflictos de interés de los personeros de la administración pública que adjudican esos contratos. Por ejemplo, el Hospital de La Florida compró 800 mil mascarillas con sobreprecio a empresa que pertenecía a un familiar de su subdirector. Esta empresa, en sus primeros 45 días de vida totalizó ventas a este hospital por más de 1.248 millones de pesos: el sueño de cualquier Pyme. Al saber quien es el dueño de la empresa, podemos detectar más fácilmente estos conflictos de interés, desincentivando su ocurrencia y que unos pocos se enriquezcan con el estado, a costa de toda la ciudadanía.

En el caso del relleno sanitario o tantas otras licitaciones públicas que ocurren en el municipio de Osorno, no contamos con dicha información, por lo que solicitaremos vía oficina de partes que sean incluidas en todas las bases de todas las compras y licitaciones públicas que efectúe el municipio, dotándose de mayor transparencia y potencial mejor uso de recursos, permitiendo tener un mayor impacto en la vida de los osorninos.

En general, la licitación de gestión de residuos suele ser la de mayor cuantía que tienen los municipios y ha sido caldo de cultivo para corrupción, como han surgido acusaciones en Colina, Maipú y tantas otras comunas.

Es indispensable que Osorno tenga un nuevo relleno sanitario, junto a potenciar el reciclaje real y que lo que llegue a los puntos limpios sea efectivamente acopiado y reciclado.

Por eso, necesitamos mayor transparencia. Si te interesa, te invitamos a compartir esta columna con tus amigos y familiares.



Fuente: Comunicaciones M. Anuch