Qué componentes priorizar en una notebook según el uso que quieras darle

Las computadoras ya son parte inseparable de nuestra vida diaria, y ya no podemos definirlas sólo como una herramienta, ya que las usamos para infinidad de actividades y en todas tienen un rol protagónico.

En este contexto, las notebooks resultaron en uno de los formatos más deseados. Esto fue debido a que, en los últimos dos años, por sus ventajas resultaron en una compañía tan importante y cotidiana como el celular.

Por eso, es muy común querer comprar un equipo que rinda lo mejor posible para lo que lo necesitamos, y de eso hablaremos en este artículo.

Establecer qué usos piensas darle

Así como no comprarías un auto de carreras para hacer las compras en el mercado a tres cuadras, tampoco te comprarías una notebook de 16GB de RAM para leer libros online y hacer anotaciones en el bloc de notas. Pero sí optarías por una notebook de 8GB de RAM para jugar videojuegos.

Consecuentemente, lo primero y principal es tener clara la finalidad para la que estás buscando el equipo. A partir de esto, te será mucho más sencillo saber qué necesitas y qué no.

De esta manera, un buen puntapié inicial es preguntarse: ¿piensas usarlo para tomar clases o para tareas de oficina y tener videollamadas en el día a día? ¿Quieres que pueda ejecutar videojuegos viejos o nuevos? ¿Deseas incursionar o trabajar con programas de diseño de imagen y video de consumos estándar o planeas usar softwares complejos y más “pesados”?

Notebook “gamer”

Esta categoría puede abarcar una enorme cantidad de componentes y versiones, por lo que mencionaremos aspectos generales para tener de base. 

Si deseas jugar a videojuegos sin tener que escatimar en los requerimientos, un procesador Intel Core i5, por ejemplo, es una buena base para garantizar un debido funcionamiento. Con una notebook de 8GB de RAM partirás de una excelente condición para correr videojuegos sin mayores dificultades.

Otro factor importante será la tarjeta gráfica y el sistema de enfriamiento (cooling), para que puedas sacarle el jugo a los gráficos que exige cada videojuego, y que el equipo no se sobrecaliente.

Para todo esto te será útil revisar qué juegos quieres poder disfrutar, ver los requisitos que necesita para su actividad, y así saber qué tarjeta gráfica, procesador y memoria RAM te serán indispensables.

Notebook para trabajo de oficina o para tomar clases

Para usos de recreación como puede ser ver series, películas, o también para trabajo más de tipo de oficina, o incluso para tomar clases y cursos, afortunadamente no requieres de un equipo muy sofisticado.

No obstante, no por eso es recomendable ir a lo más barato del mercado, ya que eso puede significar que tu computadora rinde muy por debajo de lo esperado para esas funciones.

Entonces, una notebook con una memoria RAM de 4GB y un procesador de la gama del Intel Core i3 tiene capacidades más que recomendables para este tipo de usos.

Con un disco duro de 128 GB tendrás espacio de sobra para almacenamiento muy variado, y siempre puedes guardar cosas en la nube (almacenamiento online) en caso de requerirlo.

Lo que sí debes atender en este caso, es la conectividad USB (ya que los accesorios “periféricos” siempre mejoran la experiencia con las notebooks), por lo que una base de dos o tres puertos USB vienen muy bien; y también un buen tamaño de pantalla y resolución, para que el uso prolongado sea a partir de una buena imagen.

Notebook para edición o diseño

Cierto es que los diseñadores viven de sus equipos, y uno que no satisfaga los requerimientos de los programas que utilizan para trabajar podría resultarles en un gran problema.

Los componentes requeridos dependerán de los programas que usarás, pero una RAM de 8GB es muy eficiente para programas de diseño gráfico como Adobe Photoshop o Illustrator, y sirve también para usos estándar de programas de edición audiovisual. Si quieres usar, por ejemplo, Adobe After Effects, una RAM de 16GB sería muy adecuada para poder trabajar con tranquilidad.

Lo mismo con respecto al procesador, ya que para programas que no consumen muchos recursos, uno de la gama Intel Core i5 o i7 rinden excelentemente. Por otro lado, un i7 o un i9 irán mejor para los que más consumen.

Finalmente, poder contar con un disco sólido (SSD), será un aspecto muy importante para que todo inicie y accione a velocidades óptimas, sin trabas ni ralentizaciones inesperadas.

Fuente: Y. Lobo

Clínica Alemana Osorno