Alimentos reciclados: Transformando la comida que sería descartada en una nueva alternativa de consumo

Daniela Inostroza Moya
Por Daniela Inostroza Moya, Académica de Nutrición y Dietética, Universidad San Sebastián – Sede De la Patagonia.

Hoy 17 de mayo, se celebra el Día Mundial del Reciclaje con el objetivo de concientizar a la sociedad de la importancia que tiene tratar los desechos como corresponden, para evitar contribuir al cambio climático y así proteger el medioambiente.

Se calcula que cada año, cerca de 1.300 millones de toneladas de alimentos aptos para el consumo humano, lo que equivale aproximadamente a un tercio de todos los alimentos producidos en el mundo, se pierden o se desperdician.

Considerando esta grave problemática ¿Qué podemos hacer para comenzar a reciclar alimentos y así contribuir a la disminución en la cantidad de desperdicios de alimentos?

Una alternativa es el reciclaje de alimentos; hay muchas personas que han tomado esta línea de trabajo para comenzar a emprender, este concepto también es conocido como el upcycling food que en nuestro país cada vez tiene más auge; aunque desde nuestros hogares también podemos aportar en la disminución de alimentos que tiramos a la basura.

La industria de los jugos desecha hasta la mitad de la fruta que utiliza. Esto significa que miles de toneladas de frutas terminan en la basura cada año, las cuales terminan contaminando el medioambiente si no son tratadas, en nuestras casas, si compramos fruta que esté a punto de madurar, podríamos ocuparla para hacer pulpa de fruta y congelar para hacer jugos de fruta más adelante.

Una opción válida también, es que compremos a granel, ya que muchas veces nos vemos obligados a comprar más de lo que necesitamos. Al comprar por piezas es más fácil acertar en la cantidad que necesitamos ocupar durante nuestra planificación semanal.

Con las cáscaras de los restos de verduras que usamos para cocinar, como las papas, zanahorias, pimiento morrón, cebolla, podemos sofreír un poco, dejémoslo hervir media hora y colar para tener un delicioso y natural caldo de verduras que podremos utilizar para una sopa o un guiso.

También se puede ocupar la cascara de papa para colocarla en el horno y consumirla horneada con otros condimentos.

Dejemos “un día de alimento congelado para el almuerzo”. Si te das cuenta de que te sobra un poco de comida día a día, esa porción guárdala en el congelador y luego la dejas para un almuerzo o cena en la semana, y así te ahorras de cocinar un día.

Si lo pensamos, debemos sólo ser más conscientes de lo que desechamos a la basura; antes de hacerlo, considera una nueva utilidad que podrías darle a esos alimentos.


Fuente: Gabriel Alejandro Marquez Vivero - gabriel.marquez@uss.cl

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