Entre Karamanos y Lopresti

Por Pablo Benavides.

Ha sido un regreso de fin de semana largo de aquellos. Por un lado tenemos el reportaje del medio Interferencia dónde señala la probable conspiración del actual Jefe de la DIPOLCAR General Luigi Lopresti en contra del Gobierno, mientras que por otro lado, se hizo viral el cambio de nombre de Gabinete Primera Dama a Gabinete Irina Karamanos.

Aunque son dos situaciones diametralmente diferentes, ambas han tenido un impacto en los medios de comunicación y las redes sociales. Situación que es obvia, generalmente en medios masivos lo burdo le gana a lo racional, la búsqueda del click bait, con el objeto de tener más visitas, no es más que el resultado de la grave crisis económica que vienen sufriendo los medios masivos hace ya varios años. Sin embargo, no podemos culpar a los medios de los autogoles poco decorosos que haga el Gobierno de Boric y la influencia de estos en la opinión pública.

Otra cosa distinta es ponderar los autogoles con las consecuencias políticas en la falta de medidas concretas. Un ejemplo de esto es lo que estaría pasando en la DIPOLCAR, causas varias, pero quizás la más importante, es la no intervención de Carabineros por parte del Ejecutivo. El mantener al actual Director General de Carabineros, imputado por delitos de violaciones de DDHH no es cosa para nada menor.

Ahora bien si Carabineros tiene la potestad de conspirar en contra del Gobierno, quizás qué está pasando en los servicios públicos, dónde los directivos están aún en manos de operadores políticos de la ahora oposición. La instalación aún no termina.

Uno de los argumentos más leídos en diferentes comentaristas y/o analistas pro Gobierno, es el culpar a los asesores de los errores tanto comunicacionales, cómo en la toma de decisiones absurdas. El problema radica en que los asesores, no son seres que vengan de otro planeta y se comuniquen en arameo antiguo al más puro estilo de Mafe Walker, si no, en qué estos son designados por las autoridades y las autoridades son las que toman las decisiones. Quizás el problema es que estás no tienen discernimiento a la hora de cotejar si una propuesta es de buena o mala calidad. A mi me parece que culpar a los asesores, no es más que buscar o evadir responsabilidades dónde no las hay.

Pese a las correcciones y comunicados sobre el caso de la primera dama, al parecer el efecto Karamanos queda instalado en el Gobierno. Lo digo, por la solicitud desde el Ministerio del Interior al Director General de Carabineros, quién ordena a Lopresti a entregar los antecedentes de Lopresti, para que sea investigado Lopresti. En fin así vamos en los primeros 100 días de Gobierno.


Fuente: Pablo Benavides

Clínica Alemana Osorno