Senado paraliza agenda legislativa en rechazo a voto obligatorio sin multa
El Senado de la República paralizó la agenda legislativa en respuesta a la decisión de la Cámara de Diputados de aprobar el voto obligatorio sin la inclusión de una multa para quienes no sufraguen. La medida, calificada como una forma de "chantaje" por algunos parlamentarios, ha generado un bloqueo que afectó inmediatamente el debate de la ley de Ferias Libres, suspendiendo la sesión por falta de quórum. Esta situación se produce a menos de tres meses de las próximas elecciones, generando preocupación por la falta de claridad en las reglas del proceso.
La paralización del Congreso, motivada por la falta de acuerdo en la implementación de una multa al voto obligatorio, ha escalado a un punto crítico. La medida fue impulsada por senadores que, según lo expresado por Eduardo Winkler, ex seremi de Agricultura y concejal de Purranque, buscan "exigir cordura" y que se respete el mandato constitucional de establecer una sanción para el incumplimiento del deber cívico. La decisión de la Cámara de Diputados, que rechazó la multa, fue vista como un revés para el acuerdo previo alcanzado en el Congreso.
El ex seremi de Agricultura, Eduardo Winkler, lamentó el bloqueo, pero lo justificó como una herramienta necesaria para que los actores políticos "pongan presión en que esto se regularice y se haga de una forma". Winkler indicó que una multa adecuada es fundamental para reforzar la responsabilidad ciudadana, a pesar de que el monto de $200.000 pesos podría ser doloroso para el ingreso promedio de los chilenos. Asimismo, criticó la postura del Partido Comunista, cuyos doce diputados votaron en contra de la multa, lo que a su juicio, "habla del espíritu antidemocrático" del partido. Según Winkler, un voto obligatorio sin multa "pierde su característica de obligatoriedad" y es "ridículo".
La polémica ha puesto en evidencia la falta de coordinación en el propio oficialismo. El gobierno, que pone las urgencias en el Congreso, ha visto cómo sus propios parlamentarios "ponen los palitos en la rueda" a sus propuestas. Se ha señalado que el rechazo a la multa se basó en la supuesta preocupación por el monto y el voto extranjero. No obstante, se destaca que ya existía un compromiso de legislar por separado el tema de la votación migrante, lo que invalida el argumento para votar en contra.
La situación genera gran incertidumbre, pues a menos de tres meses de las elecciones, "todavía no sabemos cuál va a ser efectivamente el voto final". La situación se ha visto agravada porque las campañas políticas están cerca y la discusión legislativa se centrará en el presupuesto de la nación, que se prevé será "mucho más acotado" y difícil debido a la mayor deuda y menores ingresos del país.
La paralización del Congreso, motivada por la falta de acuerdo en la implementación de una multa al voto obligatorio, ha escalado a un punto crítico. La medida fue impulsada por senadores que, según lo expresado por Eduardo Winkler, ex seremi de Agricultura y concejal de Purranque, buscan "exigir cordura" y que se respete el mandato constitucional de establecer una sanción para el incumplimiento del deber cívico. La decisión de la Cámara de Diputados, que rechazó la multa, fue vista como un revés para el acuerdo previo alcanzado en el Congreso.
El ex seremi de Agricultura, Eduardo Winkler, lamentó el bloqueo, pero lo justificó como una herramienta necesaria para que los actores políticos "pongan presión en que esto se regularice y se haga de una forma". Winkler indicó que una multa adecuada es fundamental para reforzar la responsabilidad ciudadana, a pesar de que el monto de $200.000 pesos podría ser doloroso para el ingreso promedio de los chilenos. Asimismo, criticó la postura del Partido Comunista, cuyos doce diputados votaron en contra de la multa, lo que a su juicio, "habla del espíritu antidemocrático" del partido. Según Winkler, un voto obligatorio sin multa "pierde su característica de obligatoriedad" y es "ridículo".
La polémica ha puesto en evidencia la falta de coordinación en el propio oficialismo. El gobierno, que pone las urgencias en el Congreso, ha visto cómo sus propios parlamentarios "ponen los palitos en la rueda" a sus propuestas. Se ha señalado que el rechazo a la multa se basó en la supuesta preocupación por el monto y el voto extranjero. No obstante, se destaca que ya existía un compromiso de legislar por separado el tema de la votación migrante, lo que invalida el argumento para votar en contra.
La situación genera gran incertidumbre, pues a menos de tres meses de las elecciones, "todavía no sabemos cuál va a ser efectivamente el voto final". La situación se ha visto agravada porque las campañas políticas están cerca y la discusión legislativa se centrará en el presupuesto de la nación, que se prevé será "mucho más acotado" y difícil debido a la mayor deuda y menores ingresos del país.
Fuente información: Rocío Gambra

