Científico chileno contra Avi Loeb: “3I/ATLAS es un cometa, no una nave alienígena”
El astrofísico Thomas Puzia, académico de la Universidad Católica y líder de observaciones de 3I/ATLAS, calificó de “un poco adorables” los cálculos de Avi Loeb sobre el tamaño del objeto interestelar y acusó al famoso profesor de Harvard de “hacer un daño enorme a la comunidad científica” con sus especulaciones sobre un posible origen artificial.
El doctor Thomas Puzia, astrofísico de la Pontificia Universidad Católica de Chile y miembro del Centro de Excelencia en Astrofísica y Tecnologías Afines (CATA), decidió responder con datos a la ola de especulaciones en torno al objeto interestelar 3I/ATLAS, detectado en julio por el telescopio ATLAS instalado en Chile.
Lo hizo en una entrevista con el canal español de YouTube Negocios TV, donde se refirió directamente al trabajo del físico teórico Avi Loeb, profesor de Harvard, quien ha sugerido en distintas plataformas que 3I/ATLAS podría ser tecnología alienígena y no solo un cometa.
“El cálculo del tamaño del cometa por parte de algunas personas que son bastante famosas en estos momentos es un poco equivocado, es incorrecto, incluso un poquito ‘adorable’, y no da un resultado ni una opinión fundada en ciencia”, afirmó Puzia.
Uno de los puntos centrales de la crítica del investigador chileno está en el tamaño del objeto. Mientras algunos análisis mediáticos han hablado de un cuerpo gigantesco y “anómalo”, Puzia recuerda que las mejores estimaciones vienen de los grandes telescopios.
“El tamaño que se midió con el Hubble Space Telescope es de cerca de 5,6 kilómetros de diámetro. Ese es un límite máximo, aunque no un tamaño exacto, y el límite mínimo es de cientos de metros”, explicó.
Observaciones con Hubble y con telescopios como Gemini han restringido el núcleo de 3I/ATLAS justamente a ese rango: entre unos pocos cientos de metros y unos 5–6 kilómetros, perfectamente compatible con un cometa natural.
Puzia subrayó que el equipo tuvo datos antes de que el objeto entrara al sistema solar interior: “Antes de su entrada al sistema solar pudimos observar y tomar muchos datos de cámaras, datos espectroscópicos respecto de su naturaleza. El tamaño es un parámetro muy importante y vamos a tener muchas oportunidades de verlo en su máximo acercamiento a la Tierra para medirlo directamente”.
Según los datos orbitales hoy disponibles, 3I/ATLAS ya pasó por su punto más cercano al Sol a fines de octubre y se aproximará más a la Tierra el 19 de diciembre, manteniéndose de todos modos a unos 270 millones de kilómetros, sin riesgo alguno para el planeta.
El académico UC no elude la pregunta sobre Avi Loeb y sus hipótesis.
Durante la entrevista, Puzia indicó que las especulaciones que se han difundido sobre 3I/ATLAS “son muy equivocadas y no son pensamiento científico”. Consultado por el conductor sobre su opinión del profesor de Harvard, fue categórico: “Solo voy a decir –respecto de la actividad del físico de Harvard– que es muy peligrosa, muy dañina. El daño que hace Avi Loeb a la comunidad científica es enorme. Él es un comentarista parado afuera que no contribuye con datos observacionales al consenso científico”. Y añadió: “Él solamente está comentando y dice que está escribiendo papers, pero estos, sin embargo, tienen cálculos y argumentaciones muy equivocados: no entiende mucho de datos, de dónde vienen estos argumentos, no habla con la comunidad científica y es muy equivocado y peligroso en su argumentación”.
Las palabras de Puzia se suman a críticas similares de otros astrónomos que han explicado que las supuestas “anomalías” de 3I/ATLAS tienen explicaciones convencionales, sin necesidad de invocar naves espaciales ni tecnología alienígena.
Puzia aclara que no está cerrado a hipótesis exóticas, pero que la vara debe ser la misma para todas las ideas: los datos.
“Soy muy abierto a interpretaciones exóticas”, dijo, “pero nuestro trabajo es buscar evidencias, y no existe ninguna en los datos. 3I/ATLAS no es interesante por ser una nave espacial –que no es–, sino por su origen: de dónde viene, cómo pasó por nuestra galaxia, qué pasó durante este viaje”.
Los estudios espectroscópicos ya han revelado que el objeto contiene polvo rojizo, níquel atómico y otros compuestos que permiten comparar su química con la de cometas del sistema solar.
Más recientemente, la detección de la primera señal de radio asociada a 3I/ATLAS, obtenida por el radiotelescopio MeerKAT en Sudáfrica, mostró líneas de absorción de radicales hidroxilo (OH), exactamente el tipo de firma que se espera de un cometa activo cuyo hielo se está sublimando al acercarse al Sol. Lejos de apuntar a tecnología alienígena, esa señal confirma el origen natural del objeto.
“Este es un laboratorio que nos trae nuestra galaxia, nuestro vecindario, para investigar y entender mejor las propiedades y el entorno donde se forman otros planetas, otras estrellas, no solamente en otros lugares, sino también en otras épocas, incluso antes de la formación de nuestro sistema solar”, destacó Puzia.
El caso de 3I/ATLAS ha despertado una enorme atención mediática, en parte por el atractivo de pensar en “naves alienígenas” y en parte por el carisma mediático de figuras como Avi Loeb.
La intervención de Thomas Puzia desde Chile no solo defiende la tesis de que 3I/ATLAS es un cometa interestelar natural, en línea con el consenso de la comunidad astronómica, sino que abre un debate sobre cómo se comunica la ciencia en tiempos de redes sociales, titulares virales y teorías que buscan ir siempre un paso más allá.
Y, al menos por ahora, el mensaje del científico chileno es claro: mientras los telescopios sigan acumulando datos, la historia más fascinante de 3I/ATLAS no está en los extraterrestres, sino en la química y el viaje de un trozo de hielo que viene de otra estrella.
Fuente información: Agencia MI
Esta nota podría tener imágenes de: https://pixabay.com/es/ - https://unsplash.com/
El doctor Thomas Puzia, astrofísico de la Pontificia Universidad Católica de Chile y miembro del Centro de Excelencia en Astrofísica y Tecnologías Afines (CATA), decidió responder con datos a la ola de especulaciones en torno al objeto interestelar 3I/ATLAS, detectado en julio por el telescopio ATLAS instalado en Chile.
Lo hizo en una entrevista con el canal español de YouTube Negocios TV, donde se refirió directamente al trabajo del físico teórico Avi Loeb, profesor de Harvard, quien ha sugerido en distintas plataformas que 3I/ATLAS podría ser tecnología alienígena y no solo un cometa.
“El cálculo del tamaño del cometa por parte de algunas personas que son bastante famosas en estos momentos es un poco equivocado, es incorrecto, incluso un poquito ‘adorable’, y no da un resultado ni una opinión fundada en ciencia”, afirmó Puzia.
El tamaño real de 3I/ATLAS
Uno de los puntos centrales de la crítica del investigador chileno está en el tamaño del objeto. Mientras algunos análisis mediáticos han hablado de un cuerpo gigantesco y “anómalo”, Puzia recuerda que las mejores estimaciones vienen de los grandes telescopios.
“El tamaño que se midió con el Hubble Space Telescope es de cerca de 5,6 kilómetros de diámetro. Ese es un límite máximo, aunque no un tamaño exacto, y el límite mínimo es de cientos de metros”, explicó.
Observaciones con Hubble y con telescopios como Gemini han restringido el núcleo de 3I/ATLAS justamente a ese rango: entre unos pocos cientos de metros y unos 5–6 kilómetros, perfectamente compatible con un cometa natural.
Puzia subrayó que el equipo tuvo datos antes de que el objeto entrara al sistema solar interior: “Antes de su entrada al sistema solar pudimos observar y tomar muchos datos de cámaras, datos espectroscópicos respecto de su naturaleza. El tamaño es un parámetro muy importante y vamos a tener muchas oportunidades de verlo en su máximo acercamiento a la Tierra para medirlo directamente”.
Según los datos orbitales hoy disponibles, 3I/ATLAS ya pasó por su punto más cercano al Sol a fines de octubre y se aproximará más a la Tierra el 19 de diciembre, manteniéndose de todos modos a unos 270 millones de kilómetros, sin riesgo alguno para el planeta.
“Muy dañina”: la crítica a Avi Loeb
El académico UC no elude la pregunta sobre Avi Loeb y sus hipótesis.
Durante la entrevista, Puzia indicó que las especulaciones que se han difundido sobre 3I/ATLAS “son muy equivocadas y no son pensamiento científico”. Consultado por el conductor sobre su opinión del profesor de Harvard, fue categórico: “Solo voy a decir –respecto de la actividad del físico de Harvard– que es muy peligrosa, muy dañina. El daño que hace Avi Loeb a la comunidad científica es enorme. Él es un comentarista parado afuera que no contribuye con datos observacionales al consenso científico”. Y añadió: “Él solamente está comentando y dice que está escribiendo papers, pero estos, sin embargo, tienen cálculos y argumentaciones muy equivocados: no entiende mucho de datos, de dónde vienen estos argumentos, no habla con la comunidad científica y es muy equivocado y peligroso en su argumentación”.
Las palabras de Puzia se suman a críticas similares de otros astrónomos que han explicado que las supuestas “anomalías” de 3I/ATLAS tienen explicaciones convencionales, sin necesidad de invocar naves espaciales ni tecnología alienígena.
Abierto a “interpretaciones exóticas”, pero con evidencia
Puzia aclara que no está cerrado a hipótesis exóticas, pero que la vara debe ser la misma para todas las ideas: los datos.
“Soy muy abierto a interpretaciones exóticas”, dijo, “pero nuestro trabajo es buscar evidencias, y no existe ninguna en los datos. 3I/ATLAS no es interesante por ser una nave espacial –que no es–, sino por su origen: de dónde viene, cómo pasó por nuestra galaxia, qué pasó durante este viaje”.
Los estudios espectroscópicos ya han revelado que el objeto contiene polvo rojizo, níquel atómico y otros compuestos que permiten comparar su química con la de cometas del sistema solar.
Más recientemente, la detección de la primera señal de radio asociada a 3I/ATLAS, obtenida por el radiotelescopio MeerKAT en Sudáfrica, mostró líneas de absorción de radicales hidroxilo (OH), exactamente el tipo de firma que se espera de un cometa activo cuyo hielo se está sublimando al acercarse al Sol. Lejos de apuntar a tecnología alienígena, esa señal confirma el origen natural del objeto.
“Este es un laboratorio que nos trae nuestra galaxia, nuestro vecindario, para investigar y entender mejor las propiedades y el entorno donde se forman otros planetas, otras estrellas, no solamente en otros lugares, sino también en otras épocas, incluso antes de la formación de nuestro sistema solar”, destacó Puzia.
Un debate necesario
El caso de 3I/ATLAS ha despertado una enorme atención mediática, en parte por el atractivo de pensar en “naves alienígenas” y en parte por el carisma mediático de figuras como Avi Loeb.
La intervención de Thomas Puzia desde Chile no solo defiende la tesis de que 3I/ATLAS es un cometa interestelar natural, en línea con el consenso de la comunidad astronómica, sino que abre un debate sobre cómo se comunica la ciencia en tiempos de redes sociales, titulares virales y teorías que buscan ir siempre un paso más allá.
Y, al menos por ahora, el mensaje del científico chileno es claro: mientras los telescopios sigan acumulando datos, la historia más fascinante de 3I/ATLAS no está en los extraterrestres, sino en la química y el viaje de un trozo de hielo que viene de otra estrella.
Fuente información: Agencia MI
Esta nota podría tener imágenes de: https://pixabay.com/es/ - https://unsplash.com/







