Sebastián Naveillán explica su voto en contra en la Comisión por la Paz

Podcast Raíces y Horizontes
El presidente de la Asociación de Agricultores de Malleco, Sebastián Naveillán, abordó en el podcast "Raíces y Horizontes" las razones de su voto disidente en la Comisión Presidencial por la Paz y el Entendimiento. El dirigente gremial criticó la inviabilidad financiera de la propuesta y la falta de estudios para la reparación de víctimas no indígenas, además de detallar la compleja operación del "Plan Cosecha" bajo estado de excepción en La Araucanía.

En una extensa conversación con el programa "Raíces y Horizontes", conducido por Rocío Gambra y Eduardo Winkler, Sebastián Naveillán, presidente de la Asociación de Agricultores de Malleco, profundizó en su rol como único representante del agro en la Comisión Presidencial para la Paz y el Entendimiento, instancia convocada por el Presidente Gabriel Boric.

Naveillán explicó que su decisión de votar en contra de la propuesta final no fue un capricho, sino una respuesta técnica ante lo que consideró una solución inviable. "La solución que se estaba proponiendo no era una solución viable. Primero de todo por la plata: eran cuatro mil millones de dólares", señaló el dirigente.

Uno de los puntos críticos para Naveillán fue la exigencia de comprometer tierras productivas. "Yo tenía que firmar el acuerdo de disponer 200 mil hectáreas. Yo soy presidente de un gremio, yo no soy dueño de la tierra. Yo no puedo disponer de tierra que no es mía", enfatizó. Asimismo, criticó la disparidad en las propuestas de reparación: "Para las víctimas, las compensaciones, no se hizo ningún estudio financiero. Entonces, ¿por qué tenemos todo el estudio financiero para el mundo indígena y para nosotros no hay nada?".

Seguridad y "Plan Cosecha"


El líder gremial también describió la realidad operativa en Malleco, donde la producción agrícola depende del "Plan Cosecha", una coordinación de seguridad entre agricultores, Carabineros y el Ejército. Este sistema implica georeferenciar cada predio y ruta para asegurar el desplazamiento de las maquinarias.

"Si es que es muy compleja la situación en el campo, se coordina para que vaya el blindado y esté al lado de la cosechera", relató Naveillán, confirmando que esta medida extrema se ha debido implementar en varias ocasiones. A pesar de valorar el servicio de seguridad, advirtió sobre el peligro de acostumbrarse a vivir militarizados: "El mayor problema que hay es que uno lo normaliza. Uno normaliza ver un tanque blindado, a un Mowag dando vueltas por la carretera".

Resiliencia y visión política


La trayectoria de Naveillán ha estado marcada por la adversidad. Tras la muerte de su padre cuando él tenía 17 años y una quiebra a los 24 años, debió reconstruir su patrimonio y liderazgo. "La quiebra, más que difícil por las deudas, es la carga emocional de sentirte fracasado", confesó, agregando que esas experiencias forjaron su carácter para enfrentar la crisis de seguridad actual.

Consultado sobre el futuro político y productivo de la zona, Naveillán fue categórico al señalar que la recuperación de la estabilidad pasa por un cambio en la conducción del país, manifestando explícitamente su apoyo a José Antonio Kast para recuperar la seguridad y el desarrollo productivo.




Fuente información: Rocío Gambra y Eduardo Winkler
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