El fin de la era "low-fat": EE.UU. prioriza grasas naturales y declara la guerra al azúcar

EE.UU. prioriza grasas naturales y declara la guerra al azúcar
En un giro histórico que rompe con décadas de política nutricional, la administración Trump presentó las nuevas directrices "Eat Real Food". El documento, liderado por Robert F. Kennedy Jr., prioriza el consumo de proteínas animales y grasas naturales, mientras impone restricciones severas a los ultraprocesados y azúcares añadidos.

El Departamento de Salud (HHS) y el de Agricultura (USDA) de los Estados Unidos han oficializado el lanzamiento de las Guías Alimentarias 2025-2030, un documento de apenas 10 páginas que busca simplificar el mensaje nutricional bajo la consigna "Make America Healthy Again". La nueva normativa, presentada este 7 de enero de 2026, reemplaza la extensa versión de 2020 y establece cambios estructurales en la dieta recomendada para la población.

Entre las métricas más disruptivas destaca el aumento de la ingesta de proteínas, estableciendo un rango de 1,2 a 1,6 gramos por kilogramo de peso corporal al día. Asimismo, se fijó un límite estricto de 10 gramos de azúcar añadido por comida y se recomendó el consumo de 3 porciones diarias de lácteos enteros, eliminando la histórica preferencia por productos descremados. El secretario del HHS, Robert F. Kennedy Jr., fue tajante al señalar el fin de la "demonización de las grasas naturales", promoviendo el retorno al uso de mantequilla y sebo en lugar de aceites vegetales industriales.

La nueva estrategia introduce una "Pirámide Alimenticia Invertida", donde carnes, huevos y vegetales ocupan la base del consumo, desplazando a los granos y carbohidratos. El comisionado de la FDA, Marty Makary, defendió este cambio en medios matutinos hoy 8 de enero, subrayando la importancia de retornar a fuentes ancestrales de nutrición para combatir la epidemia de enfermedades crónicas.

"El objetivo es eliminar los aceites vegetales industriales y retornar a las grasas naturales", sostuvieron las autoridades durante el lanzamiento. Si bien la American Medical Association (AMA) valoró el ataque frontal contra los ultraprocesados, la American Heart Association (AHA) manifestó su preocupación por los posibles riesgos cardiovasculares asociados al incremento en el consumo de carnes rojas y grasas saturadas. Se espera que estas directrices impacten prontamente en la regulación de comedores escolares y el etiquetado de productos industriales.

Fuente información: HHS / USDA / Reuters
Siguiente Anterior
*****