Las patologías que oculta la falta de sentido del humor
Por el Dr. Franco Lotito C. – www.aurigaservicios.cl. Conferencista, escritor e investigador (PUC).
La percepción del humor implica un proceso cognitivo de alto nivel de complejidad, el cual presenta diferencias en la población de la misma manera en que lo hace el coeficiente intelectual.
Este es un proceso que únicamente el ser humano es capaz de reproducir y experimentar, al respecto del cual, los especialistas señalan que esta habilidad sería una de las últimas que la evolución “le regaló a los seres humanos”, a saber, la risa y el sentido del humor.
Todas las personas, en mayor o menor medida, poseen la capacidad y/o la habilidad para experimentarla. Sin embargo, lo que ha comprobado la ciencia, es que cuando esta capacidad no existe o está disminuida, es porque detrás se oculta una patología mental de carácter grave. Dicho de otra manera: la habilidad para entender una situación cómica y sentir la alegría que esto genera, desaparece bajo ciertas alteraciones mentales tales como la esquizofrenia y el trastorno bipolar.
De acuerdo con estudios que fueron liderados por el Dr. Jeffrey Reiss de la Universidad de Manitova, Canadá, “la esquizofrenia, la depresión y el desorden bipolar, con sus fases maníacas y depresivas, son tres de los trastornos que, en mayor medida, presentan alteraciones en el sentido del humor”. A los anteriores trastornos se suman, asimismo, el autismo y el síndrome de Asperger.
Si bien, quienes presentan la condición de autista o de Asperger pueden entender el humor, estas personas lo hacen sólo “a un nivel más bien cognitivo, o casi matemático, y no desde un punto de vista emocional” como el resto de las personas.
En uno de los estudios realizados por el Dr. Reiss, se sometió a pacientes que sufrían esquizofrenia y a personas saludables a diversos “test de comprensión del humor”, confirmándose que las personas afectadas de esquizofrenia “manifestaban grandes dificultades y diferencias en su habilidad para comprender el humor, comparadas con las personas sanas”.
Uno de los síntomas de la esquizofrenia, es la incapacidad que tienen estas personas para establecer relaciones empáticas con los demás, siendo individuos que no pueden comprender las sutilezas del contacto emocional, donde una parte de éste es el humor. Hoy en día, el uso de tecnología avanzada y la utilización de neuroimágenes, ha permitido “observar que las personas afectadas de esquizofrenia poseen una anomalía cerebral que bloquea el humor”.
En términos generales, aquellas personas que tienen un buen sentido del humor y capacidad para reírse de sí mismas, o bien, tomar con cierta liviandad algunas cosas que para muchos otros pueden ser preocupantes o dramáticas, se estresan mucho menos, disfrutan más de la vida y toleran mejor las presiones externas.
Si bien no existe una “tipología del humor” con personas más propensas a reírse o a tener mejor sentido del humor, sí se ha detectado que aquellas personas resilientes, es decir, aquellos individuos que logran salir adelante, independientemente de situaciones externas que las afectan, han sido capaces de desarrollar un mejor sentido del humor que el común de los seres humanos, siendo el humor, justamente, una de las armas estratégicas que les permite a estas personas enfrentar de mejor forma los trances y embates de la vida.
En relación con el humor infantil, se han podido identificar diversos hitos o etapas en el desarrollo del humor desde los primeros meses. En este sentido, los bebés de meses a un año muestran sus primeras señales de humor al sonreír como respuesta a los arrullos y morisquetas de sus padres. Los niños de uno a dos años sonríen al recibir juguetes o alimentos que les gustan, respondiendo, asimismo, a expresiones faciales graciosas. Por su parte, los niños de dos a tres años logran distinguir entre alguien que se equivoca intencionalmente para hacer reír que de un error de verdad.
En cuanto a los “tipos de humor”, propiamente tal, los seres humanos han desarrollado los siguientes tipos: (a) humor verbal: uso de la ironía y juegos de palabras, (b) humor psicológico: uso del humor negro, del absurdo, sarcástico, satírico, (c) humor social: donde se diferencia lo cómico de lo gracioso a través de la parodia o la burla.
Fuente información: flotitoc@gmail.com
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La percepción del humor implica un proceso cognitivo de alto nivel de complejidad, el cual presenta diferencias en la población de la misma manera en que lo hace el coeficiente intelectual.
Este es un proceso que únicamente el ser humano es capaz de reproducir y experimentar, al respecto del cual, los especialistas señalan que esta habilidad sería una de las últimas que la evolución “le regaló a los seres humanos”, a saber, la risa y el sentido del humor.
Todas las personas, en mayor o menor medida, poseen la capacidad y/o la habilidad para experimentarla. Sin embargo, lo que ha comprobado la ciencia, es que cuando esta capacidad no existe o está disminuida, es porque detrás se oculta una patología mental de carácter grave. Dicho de otra manera: la habilidad para entender una situación cómica y sentir la alegría que esto genera, desaparece bajo ciertas alteraciones mentales tales como la esquizofrenia y el trastorno bipolar.
De acuerdo con estudios que fueron liderados por el Dr. Jeffrey Reiss de la Universidad de Manitova, Canadá, “la esquizofrenia, la depresión y el desorden bipolar, con sus fases maníacas y depresivas, son tres de los trastornos que, en mayor medida, presentan alteraciones en el sentido del humor”. A los anteriores trastornos se suman, asimismo, el autismo y el síndrome de Asperger.
Si bien, quienes presentan la condición de autista o de Asperger pueden entender el humor, estas personas lo hacen sólo “a un nivel más bien cognitivo, o casi matemático, y no desde un punto de vista emocional” como el resto de las personas.
En uno de los estudios realizados por el Dr. Reiss, se sometió a pacientes que sufrían esquizofrenia y a personas saludables a diversos “test de comprensión del humor”, confirmándose que las personas afectadas de esquizofrenia “manifestaban grandes dificultades y diferencias en su habilidad para comprender el humor, comparadas con las personas sanas”.
Uno de los síntomas de la esquizofrenia, es la incapacidad que tienen estas personas para establecer relaciones empáticas con los demás, siendo individuos que no pueden comprender las sutilezas del contacto emocional, donde una parte de éste es el humor. Hoy en día, el uso de tecnología avanzada y la utilización de neuroimágenes, ha permitido “observar que las personas afectadas de esquizofrenia poseen una anomalía cerebral que bloquea el humor”.
En términos generales, aquellas personas que tienen un buen sentido del humor y capacidad para reírse de sí mismas, o bien, tomar con cierta liviandad algunas cosas que para muchos otros pueden ser preocupantes o dramáticas, se estresan mucho menos, disfrutan más de la vida y toleran mejor las presiones externas.
Si bien no existe una “tipología del humor” con personas más propensas a reírse o a tener mejor sentido del humor, sí se ha detectado que aquellas personas resilientes, es decir, aquellos individuos que logran salir adelante, independientemente de situaciones externas que las afectan, han sido capaces de desarrollar un mejor sentido del humor que el común de los seres humanos, siendo el humor, justamente, una de las armas estratégicas que les permite a estas personas enfrentar de mejor forma los trances y embates de la vida.
En relación con el humor infantil, se han podido identificar diversos hitos o etapas en el desarrollo del humor desde los primeros meses. En este sentido, los bebés de meses a un año muestran sus primeras señales de humor al sonreír como respuesta a los arrullos y morisquetas de sus padres. Los niños de uno a dos años sonríen al recibir juguetes o alimentos que les gustan, respondiendo, asimismo, a expresiones faciales graciosas. Por su parte, los niños de dos a tres años logran distinguir entre alguien que se equivoca intencionalmente para hacer reír que de un error de verdad.
En cuanto a los “tipos de humor”, propiamente tal, los seres humanos han desarrollado los siguientes tipos: (a) humor verbal: uso de la ironía y juegos de palabras, (b) humor psicológico: uso del humor negro, del absurdo, sarcástico, satírico, (c) humor social: donde se diferencia lo cómico de lo gracioso a través de la parodia o la burla.
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