Abogado de Constructora Baker advierte riesgos estructurales en Liceo Carmela Carvajal

Abogado de Constructora Baker advierte riesgos estructurales en Liceo Carmela Carvajal
El abogado Marcos Velásquez, representante de la extinta Constructora Baker, detalló los motivos técnicos y financieros tras la millonaria demanda contra la Municipalidad de Osorno. Junto con desestimar las críticas del Consejo Regional, advirtió que la actual reanudación de obras podría cimentarse sobre errores de diseño que comprometerían la seguridad de los estudiantes.

Una demanda civil por más de 45 mil millones de pesos ha interpuesto la defensa de Constructora Baker en contra de la Municipalidad de Osorno, acción legal que busca resarcir el patrimonio perdido tras la quiebra de la empresa, atribuida por su defensa a graves falencias en el proyecto de reposición del Liceo Carmela Carvajal.

El abogado y ex Seremi de Justicia, Marcos Velásquez Macías, explicó que la insolvencia de la compañía —con 25 años de trayectoria y obras emblemáticas como el Museo de Arte Moderno de Puerto Varas y el Centro Cultural de Castro— no se debió a una mala gestión interna, sino a la imposibilidad técnica de ejecutar un proyecto que presentaba errores estructurales desde su licitación original.

"Pilares como palos de fósforo" y falta de permisos

Según detalló el jurista, al momento de iniciar las faenas, los equipos técnicos de Baker detectaron inconsistencias graves entre los planos licitados y la realidad del terreno. "Se dieron cuenta de que no había permiso de edificación, pese a que en la licitación se afirmó lo contrario. Además, hubo errores desde la mecánica de suelos hasta el cálculo de hormigones", sostuvo Velásquez.

Uno de los puntos más críticos señalados por la defensa refiere a la debilidad de las estructuras proyectadas para sostener los niveles superiores del establecimiento, calificando los pilares diseñados por la unidad técnica municipal como "palos de fósforo" insuficientes para la carga del edificio. A pesar de que la constructora propuso soluciones técnicas y notificó tanto al municipio como al Gobierno Regional de Los Lagos (GORE), la falta de respuestas y la paralización de estados de pago asfixiaron financieramente a la empresa.

Réplica a Francisco Reyes y el Consejo Regional

Frente a las acusaciones del Consejero Regional Francisco Reyes, quien tildó la demanda de "frescura" y cuestionó la presencia real de trabajadores en la obra, Velásquez fue enfático. Recordó que existen actas oficiales donde el mismo Reyes reconoció, antes de la firma del contrato, que el proyecto estaba "mal formulado".

"Baker siempre quiso terminar la obra. Incluso financió con capital propio y créditos la continuidad de los trabajos mientras el municipio no daba soluciones. Quien puso término unilateral al contrato fue la municipalidad, no la empresa", aclaró el abogado.

Alerta de seguridad para la nueva licitación

Más allá de la compensación económica, la defensa de Baker levantó una alerta de seguridad pública respecto a la actual licitación, adjudicada por más de 14 mil millones de pesos para completar el porcentaje restante del liceo. Velásquez advierte que si no se realiza una auditoría técnica profunda a lo ya construido y a los diseños originales, se podría estar edificando sobre una base defectuosa.

"Es urgente que la Dirección de Arquitectura del MOP revise este proyecto. Si mañana ocurre una tragedia, la responsabilidad será incalculable. No se puede maquillar una obra que tiene problemas estructurales de base", sentenció Velásquez.

El abogado comparó esta situación con el fallido proyecto del Relleno Sanitario de Curaco, otra megaobra de la misma administración municipal que terminó abandonada por problemas de diseño y adjudicación, sugiriendo un patrón de negligencia en la formulación de grandes proyectos de inversión en la comuna.

Transcripción: Entrevista a Marcos Velásquez, Abogado de Constructora Baker

Entrevistador: Cuéntanos sobre la demanda por más de 45 mil millones de pesos contra la Municipalidad de Osorno. 

Marcos Velásquez: MDespués de la insolvencia y la quiebra de la Constructora Baker producto de las consecuencias de la ejecución de este proyecto... bueno, quiero un poco contar para que la gente esté igual informada.

Mira, Baker era una empresa que tenía 25 años de desarrollo en la región. Era una empresa importante, conocida por la ejecución de obras públicas. Siempre pongo dos ejemplos de las obras públicas que hizo en los últimos años antes del Liceo de Osorno y que son, por ejemplo el Museo en Puerto Varas.  Que es una restauración con madera a la vista, una restauración de una casona antigua que hoy día está destinada a sala de exposición, sala de reuniones, es muy emblemática hoy día en Puerto Varas.

Lo mismo que el Centro Cultural de Castro, que era un viejo teatro abandonado y que hoy día es una sala de arte también restaurada con una estética de maderas a la vista, con maderas nobles recicladas, un trabajo muy bonito. O lo mismo también el gimnasio del polideportivo de Castro también. Todo de gran nivel y calidad.

Y esta era una empresa grande. Entonces, pero cuando se adjudica la reposición del Liceo Carmela Carvajal —y aquí igual es bueno contar un poco cómo se ejecutan estas obras— un municipio que quiere construir un liceo nuevo, primero ingresa un proyecto al Ministerio de Desarrollo Social que hace una evaluación técnica de la necesidad del proyecto, la rentabilidad social del proyecto. Entonces se ingresa a evaluación.

Los sectorialistas del Ministerio de Desarrollo Social muchas veces objetan los proyectos, dicen que le falta información o que está objetado técnicamente porque está mal formulado. Y eso es un proceso normal. Después los municipios van subsanando las observaciones y eso se hizo en este caso del Carmela Carvajal. Primero para el estudio, que en este caso se habían postulado a Desarrollo Social como 80 y tantos millones para hacer los estudios de diseño, los estudios de ingeniería de especialidades, etcétera, y fueron casi 90 millones de pesos.

Después de terminar esa etapa, postularon fondos para la reposición. Y ahí postularon el proyecto, era originalmente por 18 mil y tantos millones, 17, 18 mil millones. Después de que obtienen el RS (la Recomendación Social) diciendo que es pertinente y los servicios pueden postular financiamiento, se postula al Gobierno Regional. Entonces ingresa la carpeta a la Municipalidad de Osorno, al Gobierno Regional, donde los sectorialistas, los técnicos del Gobierno revisan el proyecto, dicen que cumple con los estándares y lo pasan a las comisiones donde y después al pleno que donde votan por la aprobación de los fondos los conseeros regionales.

Y después de todo ese proceso que en este caso se demoró varios años, se licita. Entonces cuando postula una empresa como Baker y ve que está en el portal la carpeta de licitación, los documentos adjuntos de las bases técnicas, las especificaciones, los interesados, las empresas interesadas de buena fe creen que toda la documentación del proyecto está correcta porque lo revisó Desarrollo Social y lo revisó el GORE y fue elaborado por una municipalidad. Así es que por lo general se estima como todo correcto y se postula.

Y en este caso lo hizo Baker y se adjudicó la restauración y la reposición del liceo por 8 mil y tantos millones. Primero por 7 mil, después hubo que ampliar el proyecto a poco por 8 mil y tantos millones. Y después se inician las obras, que por lo general se intervienen las áreas que son más... ahí se hace un cronograma de actividades. Pero ellos cuando empiezan a hacer, por ejemplo, las fundaciones y revisan los estudios de mecánica de suelo, los estudios de ingeniería con respecto a... que son para los hormigones, etcétera, se dan cuenta de que el proyecto tiene errores.


Entrevistador: ¿Quién hizo esos estudios? ¿Quién se dio cuenta de que estaban errados?

Marcos Velásquez: Cuando se iban a ejecutar las obras, los profesionales de Baker se dieron cuenta de que primero que no había permiso de edificación, circunstancia que durante la licitación Baker preguntó: "¿Existe permiso de edificación?", porque el permiso de edificación también necesita para que lo otorgue la Dirección de Obras de la Municipalidad de Osorno que estén todos los estudios necesarios para poder ejecutar. Y decían que sí estaba.

Entrevistador: Esos estudios se supone que estaban o que vencieron el 2017, pero ustedes firmaron el contrato el 2020. Esa conversación que tuvieron con la municipalidad fue como "¿Ustedes nos dicen que está okay?", "Sí, estamos okay", ¿y confiaron en la palabra de la municipalidad?

Marcos Velásquez: Es que lo que pasa es que es más que la palabra, porque cuando yo estoy postulando a una licitación hay un espacio para formular preguntas y para que la municipalidad te responda y haga aclaraciones. Entonces yo le pregunto al mandante del proyecto, no es una conversación informal, no es una llamada de teléfono: "Oye, ¿está todo bien?", sino que es parte de la licitación la pregunta formal y la respuesta formal.

Entrevistador: ¿Y esa pregunta y respuesta formal está mediante escrito, correos electrónicos...?

Marcos Velásquez: Sí, está en eso. Absolutamente, está en el portal Mercado Público en las consultas. Entonces de esa manera yo postulo, tengo este permiso, están todos los estudios necesarios para la obra y cuando empiezo a construir me doy cuenta de que hay errores desde el proyecto de los estudios de suelo a los hormigones, al de los pilares que es lo más llamativo porque —están por todas partes las fotos— son casi palos de fósforo los que van a sostener el segundo y el tercer piso del liceo.

Y eso lo representan los profesionales contratados por Baker, se lo representan a la municipalidad. Pero junto con representar le entregan alternativas de solución, diciendo: "Esta cuestión, el proyecto eléctrico tiene problemas acá y hay que reemplazarlo de esta manera". Todo eso está documentado.

Entrevistador: Pensando en que ya tienen adjudicadas las obras, ya están trabajando, pero el trabajo no va a quedar como se estima porque está malo desde la base y ustedes le dicen "Nosotros lo podemos arreglar pero tienen que aumentar los fondos".

Marcos Velásquez: Sí, obviamente son obras que no estaban consideradas en la licitación. Entonces hay muchas observaciones que la municipalidad no daba respuesta, pasaban meses y al pasar meses sin... se fueron paralizando distintas partidas del proyecto. Entonces se trabajaba en otros frentes, pero lo más relevante no se podía trabajar porque estas observaciones no se modificaban los contratos originales con la obra que era necesaria para que la ejecución proceda.

Y el único interés de Baker siempre fue terminar la obra. Y tanto es así que después de que se empezaron a dar estados de pago por partidas que se habían ejecutado... y después los estados de pago se empiezan a demorar. Ahora Baker empieza a poner de su propia financiamiento para pagar a obreros, a la gente, pedir créditos, recurrir a entidades financieras para facturar confiando en que cuando se subsanen los estados de pago y se subsanen las observaciones se va a poder retomar la obra como corresponde y terminar de manera que Constructora Baker decía: "Yo en esta obra no voy a ganar plata, pero necesito terminar para recuperar parte de lo que había...".

Estábamos en medio de la pandemia, aumentaron los costos, etcétera. Entonces ese fue más o menos el itinerario que tuvo este proyecto. Y en su minuto ¿qué es lo que hace también Baker? Es recurrir al GORE, que es la entidad financista. Y le dice para que se reúnan con el GORE, con los profesionales del Gobierno Regional, los profesionales de la municipalidad y Baker. Y así se informó no solamente al municipio sino que también al Gobierno Regional de la época. Y eso ayudó a destrabar algunos estados de pago porque el GORE también se dio cuenta de que los requerimientos de Baker tenían sustento.

Pero llegó un minuto en que Baker ya no tenía caja propia para terminar la obra ni tampoco para cumplir con compromisos de terceros.

Entrevistador: ¿Y en qué momento la empresa Baker, en este caso la constructora, notificó a la municipalidad que el contrato tenía que quedar nulo o cómo llegaron a esa instancia? 

Marcos Velásquez: Es que lo que pasa es que Baker siempre quiso terminar la obra. Y quien puso término unilateral acusando a Baker de que había abandonado las obras fue la municipalidad.

Entrevistador: Pero ustedes le solicitaron a la municipalidad terminar las obras...

Marcos Velásquez: No, no. Lo que hizo Baker siempre fue proponer soluciones para poder ejecutar el contrato. Y ellos decían "¿Sí, sigan no más, nosotros buscamos más plata para pagarles para aumentar el fondo?" En algunos casos sí y en otros no daban ninguna respuesta. O sea, había algunos requerimientos que eran menores y que decían que sí, pero en otros que eran los mayores la municipalidad nunca dio respuestas satisfactorias para subsanar y poder seguir trabajando, con una plantilla de trabajadores no solamente los obreros sino que los profesionales que están en el equipo dando soporte técnico para que esto se pueda materializar.

Entrevistador: ¿Por qué no terminaron la obra ahí no más si ya ustedes veían como empresa que no podían seguir avanzando porque no tenían plata, la municipalidad no les respondía, el Gobierno Regional tampoco. ¿Por qué continuaron?

Marcos Velásquez: Porque dos meses antes de que se declare el término del contrato por parte de la empresa, se había llegado a algunos acuerdos con la municipalidad y con el Gobierno Regional. Y esos acuerdos no se cumplieron. Para poder seguir trabajando cuando tú ya no tienes acceso a financiamiento particular —que fue lo que hizo Baker durante más de un año—...

Estas observaciones partieron a poco tiempo de ejecutar las obras y de ahí es una seguidilla de que en los distintos ítems se les fue representando y se dieron cuenta de que esta cuestión... el proyecto licitado estaba lleno de irregularidades.

Entrevistador: Y esto en paralelo o corre por carriles paralelos en relación a el alza de materiales, el estallido social y el tema de alza de materiales por la pandemia.

Marcos Velásquez: Evidentemente que la pandemia y el aumento de precio de los materiales que afectó a todas las empresas constructoras agravó el problema.

Entrevistador: O sea, si no hubiera habido pandemia a lo mejor esto se hubiera ejecutado.

Marcos Velásquez: No, no. Tampoco. Porque eso aumentó el costo para Baker, pero la causa de que esto fracasó fue los problemas del proyecto original que licitó la municipalidad, los errores que tenía, negligencia y después la pasividad que tuvo la municipalidad como mandante para buscar alternativas de solución a los problemas que se le fueron representando.

Entrevistador: Y en relación, por ejemplo, a lo dicho de consejeros regionales como por ejemplo Francisco Reyes que dice que esta demanda atemporal por decirlo de alguna forma es como —voy a usar palabras textuales— "una frescura y para maquillar la presencia de trabajadores que nunca estuvieron trabajando", que eran como trabajadores fantasmas. ¿Cómo responde la empresa a esos dichos de este consejero regional?

Marcos Velásquez: Mira, no me quiero polemizar con Francisco Reyes. Pero lo que sí te puedo hacer llegar en un ratito cuando llegue a la oficina, te puedo enviar declaraciones de Francisco Reyes cuando se aumentó el presupuesto al inicio de la licitación, cuando el GORE aumentó los fondos de 7 mil a 8 mil millones. Y en las actas del consejo están las declaraciones del mismo Francisco Reyes que dice: "Este es un proyecto mal formulado". Lo dice él, no lo decimos nosotros al comienzo, antes de que se firme el contrato.

Entrevistador: ¿Y ese proyecto mal formulado se refiere, según Francisco Reyes o ustedes estiman, a que la forma del proyecto estaba mal o el fondo del proyecto estaba mal?

Marcos Velásquez: Yo creo que... bueno, ese detalle lo tendrá que explicar él. Pero yo estimo cuando... es que había algún grado de conocimiento de los problemas que tenía este proyecto desde el inicio. Porque después en 2022 el mismo Reyes nuevamente —yo lo estuve revisando a partir de las declaraciones que él dio esta última semana— el mismo Reyes cuando se va a licitar de nuevo y con el apoyo de otros consejeros regionales dice: "Vamos a hacer una auditoría a este proyecto". Me gustaría saber si esa auditoría se hizo, porque temo que no se hizo.

Y yo creo que no se hizo porque muchos de los antecedentes que nosotros, que la empresa cuestionó de esta licitación son parte de la licitación actual. Entonces cuando Reyes y otros consejeros dicen que esto es extemporáneo, nosotros pensamos que hoy día es más urgente que nunca. ¿Y sabes por qué es más urgente que nunca? Porque hay problemas estructurales en ese proyecto. Y mañana cuando ocurra lo que nosotros no queremos es que si se termina en estas condiciones, maquillando la obra...

Bueno, tema aparte es por qué si faltaba en teoría un 25% del proyecto y en su minuto no se aprobaron estados de pago para eso, hoy día se licitó en ¿cuánto fue? 14 mil millones o más.

Entrevistador: 14 mil millones creo que se licitó y un avance de un 32% aproximadamente.

Marcos Velásquez: Sí, claro. Entonces no tiene ninguna proporción porque el aumento de los materiales ni de nada aumentó el costo de ese 25% pendiente o 30% pendiente aumentó para justificar esta diferencia de precio. Y mañana cuando ocurra alguna tragedia Baker perdió todo su patrimonio, pero mañana si pasa alguna tragedia que afecte a los estudiantes ¿qué va a decir la comunidad si es que Baker no exige que se investigue? Van a culpar a Baker, no sé ni cómo se llama la empresa que está adjudicada hoy día.

Y por eso que nosotros decíamos que creemos que es necesario —y lo hemos dicho desde el primer día que se presentó la demanda— que ahora que la unidad técnica no es la municipalidad sino que la Dirección de Arquitectura del MOP la que está licitando, la Dirección de Arquitectura del MOP debe revisar este proyecto antes de la ejecución.

Entrevistador: La recomendación de ustedes como Baker primero es hacer una recomendación de estudios nuevos. O sea, ustedes recomiendan hacer estudios nuevos de ver cómo está la estructura hoy para ver si efectivamente la adjudicación de la nueva empresa va a poder cumplir con lo que está mandada a hacer con las medidas de seguridad, obviamente porque es un establecimiento educacional, es un edificio que va a tener movimiento durante muchos años. ¿Ustedes creen que en este momento si se hace la obra como está no garantiza seguridad?

Marcos Velásquez: Así es. Y no es necesario siquiera que hagan estudios. La Dirección Regional de Arquitectura del MOP tiene un equipo profesional espectacular. Yo he trabajado con ellos. Tengo respeto profesional, admiración por ellos porque, por ejemplo, yo fui Seremi de Justicia de Piñera 1. Y esa era una Seremi que jamás había desarrollado un proyecto de inversión y nosotros lo hicimos. Formamos un equipo con funcionarios de distintos servicios que trabajaban conmigo medio día cada 15 [días] y formamos una mini SECPLAC en la Seremi de Justicia que tenía un profesional de apoyo.

Y desarrollamos proyectos, por ejemplo, el edificio Justicia que está en Puerto Montt, que es un tremendo... es el único edificio de Chile donde está la Seremi de Justicia, la Defensoría Penal Pública, Corporación de Asistencia Judicial, etcétera, etcétera. Y la unidad técnica de ese proyecto fue Arquitectura del MOP. Lo mismo hicieron con el nuevo Servicio Médico Legal de Puerto Montt.

Entrevistador: ¿Los técnicos de Arquitectura entonces tampoco están de acuerdo con que se siga avanzando con la obra? 

Marcos Velásquez: No, no, no. Yo no he conversado con ellos. Ignoro quién será el director regional hoy día, no lo sé. Yo lo que digo es que en la Dirección de Arquitectura del MOP hay profesionales del primer nivel que pueden revisar esta cuestión y revisarla en detalle.

Entrevistador: Antes de que la empresa se haga cargo de... esa es la pregunta. Tienen que revisar todo antes de poder empezar nuevamente con las obras. Eso es lo que recomienda Baker.

Marcos Velásquez: Sí, claro. Esa es la recomendación porque hay que prevenir. Ustedes tienen el miedo de que si la obra continúa tal cual como está y le dan el visto bueno, si no hay estudios de por medio, no hay una revisión, eventualmente a ustedes les pueden decir "Oye, esto lo comenzó Baker, hubo un accidente, se cayó una ala del edificio, quiénes fueron los primeros que tomaron la obra: Baker". Y ustedes están diciendo "Nosotros dijimos que revísenlo porque nosotros no queremos seguir con esta obra porque está mal hecha, está mal planteada".

Sí, claro. Y Baker cuando denunció esta cuestión al mandante y al financista cuando construyó la obra hizo las denuncias en forma seria, con informes técnicos y proponiendo soluciones que no fueron acatadas. Después Baker quebró y lo único —como me ha dicho el socio principal o el dueño, gerente de la empresa— él de un en poco tiempo, en unos años, perdió el trabajo de un cuarto de siglo. Y tuvo que empezar a dar explicaciones a sus amigos que tenían empresas constructoras, en su medio social, en el colegio de los hijos y pasó a ser un paria. Que tuvo que después de recuperar un poco su salud intentar partir de cero en lo que ha hecho toda su vida porque es un buen profesional.

Pero hoy día decía: "Yo superé una crisis o estoy superando una crisis económica y personal, pero no puedo hacerme responsable de lo que pueda pasar. Y esto se puede prevenir porque está todo documentado desde el día uno".

Entrevistador: Y ustedes están solicitando estos 45 mil millones aludiendo a los dineros invertidos de su propio patrimonio para ponerse al día, la falta de pagos mensuales y la quiebra de la empresa avaluada en ese valor.

Marcos Velásquez: Sí, claro. Son todo... en la demanda se ha adjuntado un cuadro resumen muy detallado partida por partida de que justifican los distintos tipos de daño causado. Si es que hubiese sido una obra normal como tantas otras obras públicas que ejecutó Baker en su vida profesional, una obra bien formulada...

Y recordemos que este no es el único caso de la Municipalidad de Osorno. Para qué vamos a hablar de... hay uno que es en el sector, por qué ha fracasado el proyecto del relleno sanitario de Osorno, de la provincia. Porque hay un problema interno ahí. Y eso las actuales autoridades de la municipalidad también tienen la obligación de revisar qué es el problema que no es normal que fracasen obras de esa magnitud en Osorno en forma reiterada.

Entrevistador: Usted hace una comparación: el proyecto del vertedero de Curaco, que es el relleno sanitario que no se ha podido hacer y se han invertido miles de millones de pesos y esto bajo la misma administración. Y usted hace ahí una similitud: que son megaproyectos que no ven la luz final porque están mal desde la base. Y partiendo sobre eso ustedes igual siguieron trabajando en la obra sabiendo que estaba mal, pero confiando en que los estudios estaban...

Marcos Velásquez: No, no, no, no. Hay cosas que Baker no hizo y representó. Como yo te he dicho, cuando digo esta cosa está mal, no es decir está mal pero seguimos no más. Lo que dijo Baker y está en los informes técnicos entregados y en los oficios entregados a la municipalidad: "Este es el problema, aquí esto no se puede hacer de esta manera y esta es la solución que propongo". Eso está todo documentado.

"Okay, háganlo con la solución propuesta". En algunos casos sí, en otros omitió todo tipo de respuesta.

Entrevistador: Pero por eso, pero ustedes igual siguieron trabajando. Esa es la duda que tiene la opinión pública en definitiva: ¿por qué siguieron trabajando si no tenían seguridad de que finalmente la obra, si hubieran llegado todas las platas y hubieran podido terminar, si no hubiera quedado tal cual como ustedes lo estaban planteando para dar seguridad? ¿Qué hubiera pasado?

Marcos Velásquez: No, pero es que no es así. La obra no se siguió y no se terminó porque era necesario subsanar los problemas estructurales que Baker denunciaba. O sea, ese "abandono de obra" entre comillas por parte de Baker no es tal, sino que ustedes dijeron "Háganos caso, tratemos de arreglar el tema, mejoremos esto porque nosotros no podemos seguir bajo estas condiciones".

Básicamente así es como un resumen. Es así. Y por eso yo te digo que se había logrado un acuerdo en reuniones de trabajo que luego no se materializaron. Y por qué te hago la comparación con Curaco: porque cuando el proyecto original de Curaco había sido adjudicado —y esto un poco como dato de contexto— se había adjudicado originalmente en 7 mil y tantos millones.

El proyecto de Curaco por 7 mil y tantos millones. Y la primera polémica fue que en esa licitación pública se adjudicó a una empresa que tenía la recolección de los residuos en la comuna de Osorno, pero que tenía experiencia cero en rellenos sanitarios. Esa historia está en la prensa.

Luego se dice que no se puede terminar, que el monto es inferior. Entonces se pide un aumento de obras de 4 mil y tantos millones y los ingenieros y profesionales del Gobierno Regional representaron que no se podía adjudicar esto así, menos con ese aumento de contrato porque era una empresa que no tenía experiencia. Y esto lo representaron los profesionales del GORE Los Lagos en equipo.

Lo representaron ellos y eso yo lo conozco con absoluta certeza porque en esa época, si tú revisas la prensa, yo fui abogado de los funcionarios del GORE y presenté una denuncia a Contraloría. Desgraciadamente Contraloría no hizo caso a los cuestionamientos del equipo técnico y dio el visto bueno y siguió adelante la licitación. Y ahí está el relleno sanitario de Curaco. No existe.

Entonces, y te digo porque en estas cuestiones cuando me he involucrado no ha sido en forma temeraria. Te puedo decir los amigos, los ingenieros del GORE que advirtieron los errores el 2014, 2013... 2013 dice. Tenían razón desde el inicio. Y sin embargo por no sé si serían presiones políticas, acuerdos que uno no conoce, se siguió adelante con esto.

Y lo mismo desgraciadamente está pasando con el Carmela Carvajal. No le importa, quebró una empresa grande, a nadie le importa. Y es fácil hacer un montaje comunicacional diciendo que es un —como acusa el consejero Reyes— que es una maniobra comunicacional de un irresponsable.

Y la obra sigue parada. Y se asignan nuevamente miles de millones de pesos. No importa. Era una empresa que nació como una empresa familiar, que tenía un cuarto de siglo de desarrollo y progreso en todas partes con obras que existen y que están... son fantásticas, emblemáticas en algunos lugares como los que te mencionaba de Puerto Varas y Castro. No importa, quebró, a nadie le importa. Vamos con la otra. Lo mismo que pasó con otras constructoras de la región en los últimos años.

Fuente: Alvaro Torres / Paislobo Prensa.
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