Acto de canibalismo tras homicidio en cárcel de La Serena
Las autoridades penitenciarias y el Ministerio Público han iniciado una investigación de alta prioridad tras el hallazgo de un interno fallecido este domingo en el Complejo Penitenciario de La Serena. Los primeros antecedentes apuntan a un homicidio con características macabras, donde se indaga la posible ingesta de tejidos de la víctima por parte de su compañero de celda.
El suceso quedó al descubierto durante el procedimiento rutinario de desencierro en el Módulo 91 del recinto penal de Huachalalume. Funcionarios de Gendarmería de Chile encontraron el cuerpo sin vida de un recluso de nacionalidad chilena, el cual presentaba heridas cortopunzantes vitales en la zona del cuello. Sin embargo, lo que activó las alertas de máxima seguridad fue el estado de desfiguración facial y la ausencia de masa corporal en la víctima, lo que ha derivado en una hipótesis de antropofagia que actualmente es materia de investigación científica.
Ante la gravedad de la escena, el personal penitenciario debió activar protocolos de emergencia, aislando el sector y utilizando elementos disuasivos químicos para controlar a la población penal y lograr la extracción segura del presunto victimario. El sospechoso, quien compartía la celda con el fallecido y también es de nacionalidad chilena, fue trasladado de inmediato a una unidad de aislamiento bajo medidas de alta seguridad.
Por instrucción del Ministerio Público, se constituyó en el lugar el Equipo de Crimen Organizado y Homicidios (ECOH) de la Fiscalía para liderar las diligencias penales. En paralelo, el Servicio Médico Legal (SML) trabaja en los peritajes forenses clave; la autopsia será determinante para confirmar técnicamente si existió ingesta de restos biológicos, lo que podría reconfigurar la formalización del imputado con agravantes por ensañamiento o profanación. Gendarmería ha instruido un sumario administrativo interno para revisar los protocolos de vigilancia en el módulo afectado.
Fuente: Información de Prensa / Agencias
El suceso quedó al descubierto durante el procedimiento rutinario de desencierro en el Módulo 91 del recinto penal de Huachalalume. Funcionarios de Gendarmería de Chile encontraron el cuerpo sin vida de un recluso de nacionalidad chilena, el cual presentaba heridas cortopunzantes vitales en la zona del cuello. Sin embargo, lo que activó las alertas de máxima seguridad fue el estado de desfiguración facial y la ausencia de masa corporal en la víctima, lo que ha derivado en una hipótesis de antropofagia que actualmente es materia de investigación científica.
Ante la gravedad de la escena, el personal penitenciario debió activar protocolos de emergencia, aislando el sector y utilizando elementos disuasivos químicos para controlar a la población penal y lograr la extracción segura del presunto victimario. El sospechoso, quien compartía la celda con el fallecido y también es de nacionalidad chilena, fue trasladado de inmediato a una unidad de aislamiento bajo medidas de alta seguridad.
Por instrucción del Ministerio Público, se constituyó en el lugar el Equipo de Crimen Organizado y Homicidios (ECOH) de la Fiscalía para liderar las diligencias penales. En paralelo, el Servicio Médico Legal (SML) trabaja en los peritajes forenses clave; la autopsia será determinante para confirmar técnicamente si existió ingesta de restos biológicos, lo que podría reconfigurar la formalización del imputado con agravantes por ensañamiento o profanación. Gendarmería ha instruido un sumario administrativo interno para revisar los protocolos de vigilancia en el módulo afectado.
Fuente: Información de Prensa / Agencias







