Alerta en Hospital de Osorno: "Sicarios" amenazan a imputado por homicidio
La dirección del Hospital Base San José de Osorno activó protocolos de máxima seguridad y modificó su funcionamiento interno tras supuestamente recibir amenazas directas contra un paciente imputado por un reciente homicidio. La presencia de sujetos que se identificaron como sicarios obligó a suspender servicios nocturnos y reforzar la vigilancia con Gendarmería.
Una compleja situación de seguridad afectó el normal funcionamiento del principal recinto de salud de la provincia, luego de que aparentemente un grupo de individuos irrumpiera en el lugar profiriendo amenazas de muerte contra Fernando Portiño. El joven de 24 años se encuentra internado y bajo custodia tras ser formalizado por el homicidio ocurrido el pasado domingo. Ante el riesgo inminente, la administración hospitalaria, tras tres reuniones de coordinación, implementó medidas que incluyen la vigilancia reforzada en puntos críticos, asesoría de seguridad privada y Gendarmería, así como la suspensión de la toma de exámenes nocturnos, derivando las urgencias a laboratorios externos para proteger a funcionarios y pacientes.
El origen de estos hechos se remonta a la madrugada del 1 de febrero en el Campamento Dignidad, en el sector de Francke. Según los antecedentes presentados por la fiscal Javiera Aravena, Portiño llegó al lugar en motocicleta buscando a su expareja y, tras un altercado, disparó contra la víctima, un ciudadano de nacionalidad colombiana. La dinámica del suceso, reconstruida gracias a tres testimonios —incluido un testigo protegido—, indica que la víctima logró arrebatar el arma y disparar de vuelta tras ser herida, provocando que el imputado requiriera una cirugía de tórax el pasado miércoles. El fallecido perdió la vida por un shock hemorrágico causado por un impacto balístico cervical.
En el ámbito judicial, el juez Pablo Álvarez decretó las medidas cautelares contra Portiño, quien enfrenta cargos por homicidio simple y porte ilegal de arma de fuego. Un agravante revelado en la audiencia es que el imputado cometió el crimen quebrantando un arresto domiciliario vigente. Por otro lado, la defensa ha puesto el foco en la irregularidad documental de la víctima, quien poseía identidades distintas en Chile y Colombia. El traslado de Fernando Portiño -que a la fecha de esta nota se encuentra en Puerto Montt-, a un recinto penitenciario se concretará apenas su evolución médica lo permita, manteniéndose hasta entonces el estricto control de acceso y la obligatoriedad de identificación visible para todo el personal del hospital.
Fuente: Paislobo Prensa / D. Austral Osorno
Una compleja situación de seguridad afectó el normal funcionamiento del principal recinto de salud de la provincia, luego de que aparentemente un grupo de individuos irrumpiera en el lugar profiriendo amenazas de muerte contra Fernando Portiño. El joven de 24 años se encuentra internado y bajo custodia tras ser formalizado por el homicidio ocurrido el pasado domingo. Ante el riesgo inminente, la administración hospitalaria, tras tres reuniones de coordinación, implementó medidas que incluyen la vigilancia reforzada en puntos críticos, asesoría de seguridad privada y Gendarmería, así como la suspensión de la toma de exámenes nocturnos, derivando las urgencias a laboratorios externos para proteger a funcionarios y pacientes.
El origen de estos hechos se remonta a la madrugada del 1 de febrero en el Campamento Dignidad, en el sector de Francke. Según los antecedentes presentados por la fiscal Javiera Aravena, Portiño llegó al lugar en motocicleta buscando a su expareja y, tras un altercado, disparó contra la víctima, un ciudadano de nacionalidad colombiana. La dinámica del suceso, reconstruida gracias a tres testimonios —incluido un testigo protegido—, indica que la víctima logró arrebatar el arma y disparar de vuelta tras ser herida, provocando que el imputado requiriera una cirugía de tórax el pasado miércoles. El fallecido perdió la vida por un shock hemorrágico causado por un impacto balístico cervical.
En el ámbito judicial, el juez Pablo Álvarez decretó las medidas cautelares contra Portiño, quien enfrenta cargos por homicidio simple y porte ilegal de arma de fuego. Un agravante revelado en la audiencia es que el imputado cometió el crimen quebrantando un arresto domiciliario vigente. Por otro lado, la defensa ha puesto el foco en la irregularidad documental de la víctima, quien poseía identidades distintas en Chile y Colombia. El traslado de Fernando Portiño -que a la fecha de esta nota se encuentra en Puerto Montt-, a un recinto penitenciario se concretará apenas su evolución médica lo permita, manteniéndose hasta entonces el estricto control de acceso y la obligatoriedad de identificación visible para todo el personal del hospital.
Fuente: Paislobo Prensa / D. Austral Osorno







