Alerta petrolera: ¿Se disparan los precios por conflicto en Irán?

Alerta petrolera: ¿Se disparan los precios por conflicto en Irán?
La reciente ofensiva militar de Estados Unidos e Israel sobre territorio iraní ha detonado una crisis inmediata en los mercados energéticos globales. Ante el riesgo en el Estrecho de Ormuz, gigantes corporativos suspendieron preventivamente el tránsito marítimo, proyectando un salto drástico en el valor del crudo que amenaza con reavivar la inflación a nivel mundial.

El ataque coordinado, ejecutado durante la madrugada de este sábado, ha paralizado abruptamente una de las arterias comerciales más críticas del planeta. Múltiples corporaciones petroleras y grandes casas de comercio internacional, entre las que destacan entidades como Trafigura y Vitol, confirmaron a agencias internacionales la suspensión indefinida de sus operaciones logísticas a través del Estrecho de Ormuz. Esta vía marítima de carácter estratégico, por donde transitan diariamente entre trece y veinte millones de barriles —representando hasta un treinta por ciento del suministro global de crudo transportado por mar—, se ha convertido en el epicentro de una severa incertidumbre financiera ante el riesgo inminente de minas navales, interferencia satelital y ataques con armamento teledirigido.

El impacto en las cotizaciones internacionales es inminente y amenaza con ser implacable. Previo a la confirmación de las hostilidades, el referencial europeo Brent cerró sus operaciones del viernes en 72,87 dólares por barril, alcanzando un máximo de siete meses, mientras que el estadounidense WTI se posicionó en 67,29 dólares. Estas cifras ya incorporaban una sustancial "prima de riesgo" derivada de los intensos rumores de la incursión y el fracaso de las negociaciones diplomáticas en Ginebra. Sin embargo, la reacción de los mercados extrabursátiles de fin de semana evidencia el pánico corporativo: plataformas como IG Group adelantaron cotizaciones para el WTI en torno a los 75,33 dólares, un alza implícita de hasta el doce por ciento. Instituciones como Barclays anticipan que la apertura de la sesión asiática empujará el precio a la franja de los 80 dólares de manera casi instantánea, mientras que la firma de inteligencia de mercado Kpler emitió una advertencia contundente, señalando que un bloqueo prolongado del estrecho podría catapultar el valor del crudo a un escenario catastrófico de entre 120 y 150 dólares por barril.

La disrupción logística golpea directamente el núcleo productivo de la República Islámica de Irán, nación que actualmente mantiene un bombeo de 3,3 millones de barriles diarios. De este volumen, exporta aproximadamente 1,6 millones, flujos que tienen como destino casi exclusivo el abastecimiento de refinerías privadas en China, convirtiendo a la potencia asiática en la economía más expuesta a este corte de suministro. Informes de inteligencia satelital confirmaron que, horas previas al bombardeo, las autoridades iraníes aceleraron el llenado y la posterior movilización de su denominada "flota fantasma" desde la terminal petrolera de la Isla Kharg, en un intento contrarreloj por resguardar sus activos estratégicos ante la escalada militar.

Ante este panorama de volatilidad extrema, la presión global recae sobre la Organización de Países Exportadores de Petróleo y sus aliados (OPEP+). El bloque productor, liderado conjuntamente por Arabia Saudita y Rusia, es el único actor con la capacidad ociosa necesaria para contener el déficit. Fuentes diplomáticas han filtrado la convocatoria de una reunión de emergencia para este domingo, donde se evaluará la inyección al mercado de un volumen significativamente superior a los 137.000 barriles diarios de aumento que se mantenían agendados para abril. Simultáneamente, analistas del sector anticipan que, si la interrupción del tráfico marítimo supera el umbral de las cuarenta y ocho horas, Estados Unidos y la Agencia Internacional de Energía (AIE) se verán forzados a anunciar una liberación coordinada y masiva de sus reservas estratégicas de petróleo (SPR) para amortiguar el choque económico, en un contexto donde un crudo sostenido sobre los cien dólares añadiría casi un punto porcentual a la inflación global, paralizando ineludiblemente los ciclos de recortes de tasas de interés proyectados por los bancos centrales occidentales.

Fuente: Análisis consolidado de agencias internacionales financieras y energéticas.
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