Cabo 2° del Ejército Cristóbal Soto se corona Campeón Nacional de Clubes de Cueca y Folclor 2026
El Cabo 2° Cristóbal Soto C., enfermero veterinario del Regimiento Escolta Presidencial N.º1 “Granaderos”, se consagró Campeón Nacional de Clubes de Cueca y Folclor 2026. Representando a la Región Metropolitana, el uniformado logró el primer lugar en el certamen realizado en Río Negro, Región de Los Lagos.
Para alcanzar el máximo galardón de la disciplina, el efectivo militar debió imponerse previamente en el campeonato regional de Buin en noviembre de 2025. Durante el evento nacional, que congregó a competidores de doce regiones del país, el militar participó en representación de la Academia Folclórica Lote Chileno. El triunfo es el resultado de un año y medio de preparación, logrando superar el segundo puesto que había obtenido en su primera incursión en la competencia.
Oriundo de la comuna de San Javier, el Cabo 2° Soto ingresó a la institución a los 18 años para realizar su Servicio Militar. Su carrera continuó en la Escuela de Suboficiales del Ejército, donde cursó estudios de medicina veterinaria. En la actualidad, su labor principal se enfoca en el cuidado clínico de los animales institucionales de su regimiento.
El campeón nacional vinculó las exigencias de la danza tradicional con la vida castrense, subrayando que ambas prácticas requieren altos niveles de disciplina, constancia, tolerancia a la frustración y resistencia tanto física como mental. Asimismo, enfatizó que este campeonato es un mérito colectivo que reconoce también el esfuerzo de su pareja de baile, sus preparadores y su familia.
Fuente: vinculacion.medios@ejercito.cl
Para alcanzar el máximo galardón de la disciplina, el efectivo militar debió imponerse previamente en el campeonato regional de Buin en noviembre de 2025. Durante el evento nacional, que congregó a competidores de doce regiones del país, el militar participó en representación de la Academia Folclórica Lote Chileno. El triunfo es el resultado de un año y medio de preparación, logrando superar el segundo puesto que había obtenido en su primera incursión en la competencia.
El campeón nacional vinculó las exigencias de la danza tradicional con la vida castrense, subrayando que ambas prácticas requieren altos niveles de disciplina, constancia, tolerancia a la frustración y resistencia tanto física como mental. Asimismo, enfatizó que este campeonato es un mérito colectivo que reconoce también el esfuerzo de su pareja de baile, sus preparadores y su familia.



