Carrera por la ONU 2026: La "Operación Bachelet" desafía a Grossi y el factor Trump
En una maniobra diplomática de última hora, el gobierno de Gabriel Boric, respaldado por Brasil y México, formalizó la candidatura de Michelle Bachelet a la Secretaría General de la ONU. La postulación busca asegurar el turno regional antes de la transición política en Chile.
La carrera por la sucesión de António Guterres ha entrado en su fase decisiva esta semana. El bloque diplomático conformado por Chile, Brasil y México inscribió oficialmente a la ex Alta Comisionada, Michelle Bachelet, presentando una coalición inédita de las mayores economías latinoamericanas. El movimiento estratégico intenta "blindar" la opción progresista para asegurar que el próximo liderazgo de Naciones Unidas recaiga en una mujer de Latinoamérica y el Caribe (GRULAC).
Sin embargo, la candidatura nace en un escenario regional fracturado. Argentina ha ratificado su apoyo total a Rafael Grossi, actual Director General del OIEA, apostando por un perfil técnico y nuclear que genera menos resistencia ideológica en Washington. A esto se suman las aspiraciones de Ivonne Baki (Ecuador) y Rebeca Grynspan (Costa Rica), quienes se perfilan como alternativas de consenso ante un posible estancamiento.
El principal obstáculo para Bachelet es el reloj político. Con la asunción del presidente electo José Antonio Kast programada para el próximo 11 de marzo, el patrocinio estatal chileno pende de un hilo. Analistas internacionales advierten que la nueva administración podría retirar el respaldo activo para alinearse con Estados Unidos, donde el entorno de Donald Trump ya evalúa ejercer el poder de veto en el Consejo de Seguridad.
Fuente: Agencia MI
La carrera por la sucesión de António Guterres ha entrado en su fase decisiva esta semana. El bloque diplomático conformado por Chile, Brasil y México inscribió oficialmente a la ex Alta Comisionada, Michelle Bachelet, presentando una coalición inédita de las mayores economías latinoamericanas. El movimiento estratégico intenta "blindar" la opción progresista para asegurar que el próximo liderazgo de Naciones Unidas recaiga en una mujer de Latinoamérica y el Caribe (GRULAC).
Sin embargo, la candidatura nace en un escenario regional fracturado. Argentina ha ratificado su apoyo total a Rafael Grossi, actual Director General del OIEA, apostando por un perfil técnico y nuclear que genera menos resistencia ideológica en Washington. A esto se suman las aspiraciones de Ivonne Baki (Ecuador) y Rebeca Grynspan (Costa Rica), quienes se perfilan como alternativas de consenso ante un posible estancamiento.
El principal obstáculo para Bachelet es el reloj político. Con la asunción del presidente electo José Antonio Kast programada para el próximo 11 de marzo, el patrocinio estatal chileno pende de un hilo. Analistas internacionales advierten que la nueva administración podría retirar el respaldo activo para alinearse con Estados Unidos, donde el entorno de Donald Trump ya evalúa ejercer el poder de veto en el Consejo de Seguridad.
Fuente: Agencia MI







