El cuidado de niños y ancianos: labores asociadas a mayores niveles de depresión
Una investigación realizada en Estados Unidos, donde se encuestó a más de cien mil personas que se desempeñaban en diversos oficios y trabajos, reveló una gran cantidad de datos importantes, los que permitieron detectar que aquellas personas que cuidaban ancianos o que se desempeñaban como niñeras eran los trabajadores que presentaban las más altas tasas de depresión.
Al comparar los datos recolectados por la Encuesta Nacional de Uso de Drogas y Salud (“National Survey on Drug Use and Health”) de personas entre los 18 y los 64 años que trabajaban en áreas como ingeniería, ventas, finanzas, transporte, servicios sociales, educación, niñeras, cuidado de ancianos, mantenimiento, etcétera, reveló que aquellos individuos que estaban: (a) al cuidado de personas: niños, ancianos y enfermos, (b) en la preparación de alimentos y atención de restaurantes, y en (c) áreas de la salud y servicios sociales, eran los trabajadores que presentaban una mayor tendencia a la depresión, con porcentajes equivalentes “al 10,8%, 10,3% y 9,6% respectivamente, versus el 7% promedio de la población que fue afectada por una depresión”.
Al comparar los datos recolectados por la Encuesta Nacional de Uso de Drogas y Salud (“National Survey on Drug Use and Health”) de personas entre los 18 y los 64 años que trabajaban en áreas como ingeniería, ventas, finanzas, transporte, servicios sociales, educación, niñeras, cuidado de ancianos, mantenimiento, etcétera, reveló que aquellos individuos que estaban: (a) al cuidado de personas: niños, ancianos y enfermos, (b) en la preparación de alimentos y atención de restaurantes, y en (c) áreas de la salud y servicios sociales, eran los trabajadores que presentaban una mayor tendencia a la depresión, con porcentajes equivalentes “al 10,8%, 10,3% y 9,6% respectivamente, versus el 7% promedio de la población que fue afectada por una depresión”.
Dado el hecho de que los grandes números no mienten, los resultados obtenidos luego de cruzar todos estos datos en relación con: (a) el tipo de trabajo realizado por los encuestados, (b) el sector productivo en el que se desempeñaban, (c) la cantidad de horas trabajadas, ya fuera a tiempo completo o parcial, y (d) la presencia de síntomas depresivos de acuerdo con el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-V), se estableció que “el 10,8% de quienes se dedicaban al cuidado de personas terminó con una depresión, entre cuyos síntomas más recurrentes había severos trastornos del sueño, trastornos de alimentación, ansiedad, agotamiento y falta de energía, pérdida de concentración, irritabilidad, pérdida de interés por cosas que antes disfrutaban y baja autoestima”, entre otros síntomas.
Por otra parte, entre los trabajadores a tiempo completo –correspondiente a más de la mitad de las personas consultadas–, las más afectadas fueron las mujeres, tanto así, que en el segmento de los trabajadores que preparaban alimentos y que se desempeñaban en servicios relacionados con el rubro, “el 14,8% de las mujeres tuvo o desarrolló una depresión” y, en general, en todas las categorías se advirtieron diferencias significativas entre hombres y mujeres, siendo los varones los menos afectados.
Un ejemplo de lo anterior, fue el rubro de los deportes y medios de comunicación, donde los hombres presentaban un 6,7% de depresión versus el 12,5% de las mujeres.
Los especialistas en el tema, destacan que, si bien no resulta fácil explicar la relación entre ciertas ocupaciones laborales y la depresión, efectivamente, hay trabajos que son más exigentes y estresantes que otros, a raíz de lo cual, en distintas investigaciones se ha detectado que quienes se “desempeñan en el ámbito de la educación –especialmente profesores–, en el área de la salud –médicos y enfermeras en hospitales– y en el ámbito del control aéreo, sufren altos niveles de estrés y presión sobre ellos”.
Tanto es así, que si el estrés experimentado por estas personas se vuelve crónico, esa condición puede conducir fácilmente a graves alteraciones del estado de ánimo, a experimentar síntomas de angustia y ansiedad, y a sufrir una depresión o una condición de burnout, es decir, un “sentimiento de estar quemado”, de agotamiento físico y mental, y desmotivación total.
Fuente información: flotitoc@gmail.com
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