Eliminar el INJUV ¿Una buena idea?

Juanclaudio García Filún
Por Juanclaudio García Filún, Administrador Público

Bajo un contexto de alto gasto público y escándalos de ineficiencia en el Estado es que (de forma necesaria) se formó, en septiembre del 2025, la Comisión Asesora Ministerial para la Revisión del Gasto Público, una mesa de expertos de carácter transversal y de vasta experiencia en el sector público. Esta comisión no solo buscó mejorar la calidad del gasto del Estado, fue una señal política del ejecutivo al Congreso, previa discusión del presupuesto nacional, que buscaba subsanar el cuestionado desempeño financiero marcado por errores de cálculo de la Dirección de Presupuesto y la confianza socavada del legislativo en su gestión.

Entre las drásticas propuestas despachadas por esta comisión se consideraron la eliminación del Ministerio Secretaría General de Gobierno, la acotación del gasto en gratuidad para la educación superior y la eliminación del Instituto Nacional de la Juventud, entre otros. La eliminación del INJUV se defendió cuestionando su eficiencia, dado que se destina gran parte de su presupuesto a pago de sueldos y personal; y acusando al servicio de servir como botín político y premio de consuelo para los partidos de gobierno, pero ¿Es esta lectura correcta?

Aunque los argumentos que defienden la idea de eliminar INJJUV tienen componentes reales se ignoran algunos puntos. Si bien gran parte de sus recursos efectivamente pagan los sueldos y mantienen el personal del servicio se ignora la labor que estos desempeñan en el espacio ciudadano, pues dado que es el servicio con menor presupuesto de su ministerio (Desarrollo Social) sus funcionarios se dedican no solo a deberes de oficina y administración, sino que pasan gran parte de su tiempo ejecutando programas de cuidado, concientización y desarrollo social con organizaciones juveniles y estudiantiles, fortaleciendo tejido social y acercando a jóvenes de diversos perfiles y lugares no solo a políticas públicas de carácter joven ¡Sino que al mismo Estado!

Y si bien, como muchos servicios y puestos del Estado, INJUV tiende a destinarse al pago de deudas y compromisos políticos los objetivos deben centrarse mas bien en la búsqueda de mecanismos que permitan la designación de cuadros profesionales adecuados, y no en la eliminación directa de este, que se ha configurado como un espacio importante de encuentro y fortalecimiento del involucramiento juvenil en los asuntos públicos, que levanta información anual relevante sobre el mundo joven, que entrega herramientas gratuitas de salud mental y desarrollo psicosocial, o que entrega espacio a jóvenes vulnerables para el descubrimiento y desarrollo de talentos. No, no es una buena idea.

Fuente información: jclaudio.gold@gmail.com
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