Justicia ratifica condena contra Sky Airline por cancelaciones de vuelos en Osorno
La Corte de Apelaciones de Valdivia confirmó la sentencia que obliga a la aerolínea Sky a indemnizar a 29 pasajeros afectados por las reprogramaciones y cancelaciones arbitrarias ocurridas en agosto de 2024 en el aeródromo Cañal Bajo, estableciendo un importante precedente sobre los derechos del consumidor.
Un revés judicial definitivo enfrentó la empresa Sky Airline luego de que la Corte de Apelaciones de Valdivia ratificara el fallo de primera instancia dictado por el Primer Juzgado de Policía Local de Osorno. La resolución acoge la demanda colectiva interpuesta en favor de casi una treintena de usuarios que quedaron varados los días 29 y 30 de agosto de 2024, sancionando a la compañía aérea por infracción a la Ley del Consumidor.
El abogado Juan Carlos Claret, del estudio jurídico Baquedano y Claret, quien lideró la acción legal, confirmó que la justicia desestimó los argumentos de la empresa sobre supuestos casos fortuitos. Según detalló el profesional, los tribunales consideraron que la conducta de la aerolínea fue una negligencia inexcusable, al no anticiparse a los riesgos operativos y no brindar soluciones efectivas a los pasajeros que, en aquella oportunidad, sufrieron esperas de horas sin acceso a servicios básicos como alimentación o alojamiento.
La sentencia establece que Sky Airline infringió el artículo 23 de la normativa vigente, elevando los estándares de calidad exigidos a estas compañías en cuanto a la anticipación de problemas. Como consecuencia, la aerolínea ha sido condenada al pago de una multa de 100 UTM a beneficio municipal, además de costear las costas del juicio y, lo más relevante para los afectados, indemnizar a cada una de las 29 personas patrocinadas en la causa.
Los hechos que motivaron esta acción legal se remontan a finales de agosto de 2024, cuando decenas de familias osorninas y turistas quedaron atrapados en el terminal aéreo local. En esa ocasión, los usuarios denunciaron información contradictoria en las plataformas digitales de la compañía, reprogramaciones sucesivas y nula asistencia en tierra, lo que generó pérdidas económicas significativas por conexiones perdidas y reservas hoteleras no utilizadas.
Fuente: Paislobo Prensa / Estudio Baquedano y Claret
Un revés judicial definitivo enfrentó la empresa Sky Airline luego de que la Corte de Apelaciones de Valdivia ratificara el fallo de primera instancia dictado por el Primer Juzgado de Policía Local de Osorno. La resolución acoge la demanda colectiva interpuesta en favor de casi una treintena de usuarios que quedaron varados los días 29 y 30 de agosto de 2024, sancionando a la compañía aérea por infracción a la Ley del Consumidor.
El abogado Juan Carlos Claret, del estudio jurídico Baquedano y Claret, quien lideró la acción legal, confirmó que la justicia desestimó los argumentos de la empresa sobre supuestos casos fortuitos. Según detalló el profesional, los tribunales consideraron que la conducta de la aerolínea fue una negligencia inexcusable, al no anticiparse a los riesgos operativos y no brindar soluciones efectivas a los pasajeros que, en aquella oportunidad, sufrieron esperas de horas sin acceso a servicios básicos como alimentación o alojamiento.
La sentencia establece que Sky Airline infringió el artículo 23 de la normativa vigente, elevando los estándares de calidad exigidos a estas compañías en cuanto a la anticipación de problemas. Como consecuencia, la aerolínea ha sido condenada al pago de una multa de 100 UTM a beneficio municipal, además de costear las costas del juicio y, lo más relevante para los afectados, indemnizar a cada una de las 29 personas patrocinadas en la causa.
Los hechos que motivaron esta acción legal se remontan a finales de agosto de 2024, cuando decenas de familias osorninas y turistas quedaron atrapados en el terminal aéreo local. En esa ocasión, los usuarios denunciaron información contradictoria en las plataformas digitales de la compañía, reprogramaciones sucesivas y nula asistencia en tierra, lo que generó pérdidas económicas significativas por conexiones perdidas y reservas hoteleras no utilizadas.
Fuente: Paislobo Prensa / Estudio Baquedano y Claret

