Muerte de "El Mencho" en operativo militar y sus repercusiones en México
El Gobierno de México confirmó el abatimiento de Nemesio Oseguera Cervantes, alias "El Mencho", líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), durante un operativo de las fuerzas armadas en Tapalpa, Jalisco. La caída del narcotraficante desencadenó una ola de violencia con más de 250 narcobloqueos e incendios en múltiples estados del occidente y centro del país.
La operación de inteligencia, ejecutada durante la mañana del 22 de febrero por las Fuerzas Especiales del Ejército Mexicano en coordinación con el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) y la FEMDO, dejó un saldo de siete presuntos delincuentes abatidos, dos detenidos y tres efectivos militares heridos. Según los reportes oficiales, Oseguera Cervantes resultó herido por arma de fuego y falleció durante su traslado a la Ciudad de México, marcando el fin de la cúpula de mando absoluto en una de las organizaciones criminales con mayor poder operativo del continente.
Como respuesta táctica ante la pérdida de su fundador, células del Cártel Jalisco Nueva Generación iniciaron una ofensiva inmediata que paralizó la actividad civil. La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), a cargo del secretario Omar García Harfuch, documentó 252 bloqueos en 20 entidades federativas, concentrándose la violencia en Michoacán, Guanajuato, Colima, Nayarit, Tamaulipas y el propio estado de Jalisco. Reportes independientes elevaron la cifra a más de 700 incidentes a nivel nacional, incluyendo la quema de vehículos de transporte público y la destrucción de al menos 20 sucursales del Banco del Bienestar.
La ofensiva criminal provocó la paralización comercial y logística en la región, instaurando un toque de queda no oficial. Las autoridades decretaron la suspensión de actividades escolares en Jalisco y Guanajuato, el cierre de terminales de autobuses, la cancelación de vuelos comerciales y la suspensión de tres partidos de la Liga MX. Simultáneamente, el sector privado tomó medidas de contención; la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (CANACAR) ordenó el resguardo de todas sus unidades, mientras que entidades diplomáticas, como el Consulado de Colombia en Guadalajara, suspendieron la atención al público. El Departamento de Estado de los Estados Unidos, entidad que colaboró con inteligencia satelital para el operativo, emitió alertas de seguridad para sus connacionales.
Durante un mensaje oficial, la presidenta Claudia Sheinbaum hizo un llamado a la calma institucional y ratificó el despliegue preventivo de la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) a través de la Mesa Permanente de Seguridad. Expertos advierten que el vacío de poder dejado por el principal objetivo de las agencias de seguridad provocará una inminente fractura interna y una violenta pugna entre los mandos medios del cártel. Asimismo, se anticipa una reconfiguración de las rutas de tráfico de estupefacientes, con incursiones ofensivas del rival histórico, el Cártel de Sinaloa, para recuperar el control territorial en el corredor del Pacífico.
Fuente: Agencias y Reportes Internacionales
La operación de inteligencia, ejecutada durante la mañana del 22 de febrero por las Fuerzas Especiales del Ejército Mexicano en coordinación con el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) y la FEMDO, dejó un saldo de siete presuntos delincuentes abatidos, dos detenidos y tres efectivos militares heridos. Según los reportes oficiales, Oseguera Cervantes resultó herido por arma de fuego y falleció durante su traslado a la Ciudad de México, marcando el fin de la cúpula de mando absoluto en una de las organizaciones criminales con mayor poder operativo del continente.
Como respuesta táctica ante la pérdida de su fundador, células del Cártel Jalisco Nueva Generación iniciaron una ofensiva inmediata que paralizó la actividad civil. La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), a cargo del secretario Omar García Harfuch, documentó 252 bloqueos en 20 entidades federativas, concentrándose la violencia en Michoacán, Guanajuato, Colima, Nayarit, Tamaulipas y el propio estado de Jalisco. Reportes independientes elevaron la cifra a más de 700 incidentes a nivel nacional, incluyendo la quema de vehículos de transporte público y la destrucción de al menos 20 sucursales del Banco del Bienestar.
La ofensiva criminal provocó la paralización comercial y logística en la región, instaurando un toque de queda no oficial. Las autoridades decretaron la suspensión de actividades escolares en Jalisco y Guanajuato, el cierre de terminales de autobuses, la cancelación de vuelos comerciales y la suspensión de tres partidos de la Liga MX. Simultáneamente, el sector privado tomó medidas de contención; la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (CANACAR) ordenó el resguardo de todas sus unidades, mientras que entidades diplomáticas, como el Consulado de Colombia en Guadalajara, suspendieron la atención al público. El Departamento de Estado de los Estados Unidos, entidad que colaboró con inteligencia satelital para el operativo, emitió alertas de seguridad para sus connacionales.
Durante un mensaje oficial, la presidenta Claudia Sheinbaum hizo un llamado a la calma institucional y ratificó el despliegue preventivo de la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) a través de la Mesa Permanente de Seguridad. Expertos advierten que el vacío de poder dejado por el principal objetivo de las agencias de seguridad provocará una inminente fractura interna y una violenta pugna entre los mandos medios del cártel. Asimismo, se anticipa una reconfiguración de las rutas de tráfico de estupefacientes, con incursiones ofensivas del rival histórico, el Cártel de Sinaloa, para recuperar el control territorial en el corredor del Pacífico.
Fuente: Agencias y Reportes Internacionales

