Inspectores Municipales de Osorno pasan al Código del Trabajo
La Municipalidad de Osorno implementará una profunda reestructuración laboral para sus inspectores de seguridad. A partir de abril, los funcionarios transitarán desde la modalidad de contrata pública hacia la regulación del Código del Trabajo.
El administrador municipal, Carlos Peña, confirmó que esta medida responde a las facultades otorgadas por la nueva normativa legal de seguridad. Esta legislación permite modificar la condición contractual, buscando una asimilación remunerativa que mantendrá o mejorará las condiciones actuales.
Durante recientes jornadas, Peña transparentó los alcances de este proceso directamente a los funcionarios involucrados. Explicó que, si bien la relación colaborativa con el municipio se mantiene intacta, el nuevo régimen exige la firma voluntaria de contratos bajo renovados marcos normativos.
Este escenario local coincide con importantes ajustes administrativos a nivel central. Recientemente, el Ministerio del Interior retiró de la Contraloría General de la República el reglamento que detallaba el uso de elementos tácticos y de autodefensa para los inspectores municipales.
Ante este vacío reglamentario gubernamental, la administración local ha decidido adoptar una postura sumamente cautelosa. Carlos Peña enfatizó el carácter subsidiario del personal de seguridad, manifestando su rechazo a la militarización de las funciones operativas en las calles de la comuna.
La prioridad fundamental del municipio es evitar que el personal civil enfrente situaciones de alto riesgo o enfrentamientos directos. El trabajo preventivo y disuasivo seguirá siendo el eje, complementando la labor de orden público que recae exclusivamente sobre las policías.
El proceso de transición legal culminará indefectiblemente el 31 de marzo. Actualmente, el Servicio de Salud Osorno colabora de manera expedita en la realización de los exámenes psicológicos obligatorios para concretar las firmas y asegurar la operatividad en abril.
Fuente: Álvaro Torres Riobó
El administrador municipal, Carlos Peña, confirmó que esta medida responde a las facultades otorgadas por la nueva normativa legal de seguridad. Esta legislación permite modificar la condición contractual, buscando una asimilación remunerativa que mantendrá o mejorará las condiciones actuales.
Durante recientes jornadas, Peña transparentó los alcances de este proceso directamente a los funcionarios involucrados. Explicó que, si bien la relación colaborativa con el municipio se mantiene intacta, el nuevo régimen exige la firma voluntaria de contratos bajo renovados marcos normativos.
Este escenario local coincide con importantes ajustes administrativos a nivel central. Recientemente, el Ministerio del Interior retiró de la Contraloría General de la República el reglamento que detallaba el uso de elementos tácticos y de autodefensa para los inspectores municipales.
Ante este vacío reglamentario gubernamental, la administración local ha decidido adoptar una postura sumamente cautelosa. Carlos Peña enfatizó el carácter subsidiario del personal de seguridad, manifestando su rechazo a la militarización de las funciones operativas en las calles de la comuna.
La prioridad fundamental del municipio es evitar que el personal civil enfrente situaciones de alto riesgo o enfrentamientos directos. El trabajo preventivo y disuasivo seguirá siendo el eje, complementando la labor de orden público que recae exclusivamente sobre las policías.
El proceso de transición legal culminará indefectiblemente el 31 de marzo. Actualmente, el Servicio de Salud Osorno colabora de manera expedita en la realización de los exámenes psicológicos obligatorios para concretar las firmas y asegurar la operatividad en abril.
Fuente: Álvaro Torres Riobó

