Las cualidades y habilidades de los trabajadores que buscan las empresas
Por el Dr. Franco Lotito C. – www.aurigaservicios.cl. Conferencista, escritor e investigador (PUC).
“Los analfabetas del siglo XXI no serán aquellos que no sepan leer ni escribir, sino que aquellas personas que no sepan aprender, desaprender y reaprender” (Dr. Alvin Toffler).
Hoy en día, las exigencias profesionales y personales para ciertos cargos de confianza han cambiado. Lo que buscan las empresas, son personas que sean, entre otras cosas, adaptables, que tengan capacidad analítica, que sean globales, que sientan atracción por la tecnología y que sepan aplicar la empatía en sus relaciones interpersonales. Se busca personas que sepan, asimismo, detectar e identificar las necesidades de los clientes.
A grandes rasgos se puede decir que las personas que sean adaptables, asertivas, motivadoras, tecnológicas y carismáticas tendrán más oportunidades de ser integradas a una empresa, que aquellos otros individuos que carecen de estas cualidades y características. La razón de fondo para este “perfil” es muy fácil de explicar: en un mundo cada vez más globalizado, veloz e incierto, no hay tiempo que perder o para quedarse dormido, ya que se corre el riesgo de que la competencia pase por encima de la empresa que no se dio cuenta que los tiempos han cambiado radicalmente.
La tendencia hoy apunta a contratar gente con cierto nivel de experiencia, por cuanto, se ha “detectado que muchos de los millennials y personas pertenecientes a la generación Z carecen de la perseverancia y la paciencia para permanecer en una misma empresa durante mucho tiempo”, con un adicional que representa un inconveniente para su contratación: quieren ganar mucho dinero, ojalá quedar en un puesto que entregue gran nivel de libertad, que les permita un equilibro trabajo-vida personal y que pague bien.
Revisemos algunas de las cualidades adicionales –o características deseables– que buscan las empresas para sus futuras contrataciones:
Este es el gran desafío del trabajador exitoso del siglo XXI.
Fuente información: flotitoc@gmail.com
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“Los analfabetas del siglo XXI no serán aquellos que no sepan leer ni escribir, sino que aquellas personas que no sepan aprender, desaprender y reaprender” (Dr. Alvin Toffler).
Hoy en día, las exigencias profesionales y personales para ciertos cargos de confianza han cambiado. Lo que buscan las empresas, son personas que sean, entre otras cosas, adaptables, que tengan capacidad analítica, que sean globales, que sientan atracción por la tecnología y que sepan aplicar la empatía en sus relaciones interpersonales. Se busca personas que sepan, asimismo, detectar e identificar las necesidades de los clientes.
A grandes rasgos se puede decir que las personas que sean adaptables, asertivas, motivadoras, tecnológicas y carismáticas tendrán más oportunidades de ser integradas a una empresa, que aquellos otros individuos que carecen de estas cualidades y características. La razón de fondo para este “perfil” es muy fácil de explicar: en un mundo cada vez más globalizado, veloz e incierto, no hay tiempo que perder o para quedarse dormido, ya que se corre el riesgo de que la competencia pase por encima de la empresa que no se dio cuenta que los tiempos han cambiado radicalmente.
La tendencia hoy apunta a contratar gente con cierto nivel de experiencia, por cuanto, se ha “detectado que muchos de los millennials y personas pertenecientes a la generación Z carecen de la perseverancia y la paciencia para permanecer en una misma empresa durante mucho tiempo”, con un adicional que representa un inconveniente para su contratación: quieren ganar mucho dinero, ojalá quedar en un puesto que entregue gran nivel de libertad, que les permita un equilibro trabajo-vida personal y que pague bien.
Revisemos algunas de las cualidades adicionales –o características deseables– que buscan las empresas para sus futuras contrataciones:
- Actitud proactiva: dado el alto nivel de competitividad que existe hoy, se requiere de personas que aseguren resultados, y es aquí, donde la “actitud proactiva” de la persona adquiere relevancia, ya que son individuos atentos a los cambios de su entorno. En este sentido, el nuevo trabajador deberá demostrar ser un buen comunicador, tener rasgos y/o potencial de liderazgo, que esté en condiciones de motivar e impulsar a su equipo de trabajo hacia la excelencia. Es por ello, que necesita saber trabajar en equipo. Por otra parte, debe corporeizar a un líder de opinión capaz de influir en el comportamiento de su equipo, a raíz de lo cual, no sólo debe estar investido de autoridad formal, sino que debe desarrollar –por sí mismo– una suerte de autoridad informal: la gente le cree y le tiene confianza, la gente se identifica con su visión y está dispuesta a seguirlo en sus decisiones.
- Capacidad de adaptación: dado que existe un mercado que cambia constantemente, con plazos cada vez más cortos, donde los procesos que ayer funcionaron, hoy ya no sirven, el trabajador debe mostrar una alta capacidad de adaptación a los cambios, tener habilidad para tomar decisiones rápidas y certeras en ambientes donde existe incertidumbre y, a menudo, no se dispone de toda la información que uno quisiera.
- Visión global: dado el alto nivel de globalización, hoy se hace necesario competir más allá de las fronteras. En este sentido, es preciso señalar que resulta insuficiente pensar sólo en ser los primeros en el país, sino que la visión debe apuntar a una búsqueda constante de la excelencia, incluso fuera del país.
- Tecnología: el acceso a un mercado globalizado se basa en el dominio de los medios tecnológicos como instrumentos básicos para la conquista de ciertos mercados, especialmente con la IA entrando fuerte. Un solo ejemplo: aquel trabajador que no tiene un computador en su puesto de trabajo, que no posee dominio sobre dicho equipo y que no está conectado en línea, queda simplemente fuera del sistema. Hay que poner atención de que no se trata de que la persona sepa programar un computador, sino que tenga muy claro que está obligada a aplicar la tecnología y las fuentes de información existentes en el desarrollo del negocio o del servicio que presta a la comunidad.
- Buen conocimiento del idioma inglés: es sabido que para poder negociar en otros mercados con un cierto grado de éxito, el buen manejo del inglés se hace imprescindible, aún cuando el dominio de otro idioma, tal como el chino mandarín también entrega ventajas competitivas. Por lo tanto, la sugerencia para aquellas personas que aún no dominan un idioma extranjero, es pensar seriamente en invertir en el aprendizaje de una lengua extranjera.
- Tener capacidad de aprendizaje: esto implica que la gente debe tener la suficiente curiosidad intelectual para aprender cosas nuevas y estar dispuesta a desarrollar otras tareas y actividades, a entrenarse en otras áreas, a buscar nuevos intereses.
- Honestidad: con los múltiples casos de corrupción en el ámbito público y privado, el pago y recepción de coimas, la emisión de facturas y boletas falsas, la colusión entre empresas, la colusión entre el sector público y el sector privado, etcétera, el tema de la honestidad y la honorabilidad se ha convertido en un aspecto relevante a la hora de contratar nuevo personal. Esta característica ya no se ve como una “cualidad obvia” del sujeto a contratar, por cuanto, hoy en día, al momento de seleccionar, se hace necesario revisar la hoja de vida del postulante de manera detallada.
Este es el gran desafío del trabajador exitoso del siglo XXI.
Fuente información: flotitoc@gmail.com
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