“Puerto Montt y la Región de Los Lagos merece un Hospital Psiquiátrico Forense”

Cristóbal Fuenzalida Palma
Por Cristóbal Fuenzalida Palma, Seremi de Justicia y Derechos Humanos de Los Lagos.

La salud mental y la justicia penal no pueden seguir funcionando en compartimentos separados cuando, en la práctica, sus realidades se cruzan todos los días. Hoy, Puerto Montt y la Región de Los Lagos tienen frente a sí una oportunidad histórica: avanzar decididamente hacia la creación de un Hospital Psiquiátrico Forense, una necesidad largamente postergada que impacta directamente en la eficiencia del sistema judicial, en la red asistencial y en la seguridad pública.

La transformación del Servicio Nacional de Menores (SENAME) en el Servicio Nacional de Reinserción Social Juvenil, junto con el traslado de los jóvenes del CIP CRC Puerto Montt ubicado en Chin Chin, dejó disponible un inmueble fiscal con condiciones estructurales excepcionales. Lejos de ver solo un recinto vacío, la Secretaría Regional Ministerial de Justicia y Derechos Humanos de Los Lagos identificó una oportunidad única e irrepetible: reconvertir ese espacio en un establecimiento de salud mental forense.

Tras un trabajo intersectorial serio y coordinado, se logró el traspaso del inmueble al Servicio de Salud del Reloncaví, que formuló un proyecto de financiamiento ante el Gobierno Regional de Los Lagos (GORE) para su implementación. La iniciativa contempla una capacidad cercana a 72 pacientes judicializados cuya imputabilidad se discute en procesos penales, es decir, personas que requieren evaluación, diagnóstico y tratamiento psiquiátrico especializado bajo condiciones de seguridad.

Actualmente, muchos de estos pacientes permanecen en dependencias del Hospital Puerto Montt, particularmente en el área de Puerto Base. Sin embargo, ese recinto no fue diseñado para cumplir funciones de hospital psiquiátrico forense. La consecuencia es evidente: sobrecarga asistencial, uso ineficiente de camas, equipos clínicos tensionados y presencia permanente de Gendarmería de Chile, que debe destinar funcionarios 24 horas al día para labores de custodia en un entorno hospitalario general.

La creación de un Hospital Psiquiátrico Forense permitiría ordenar el sistema y generar beneficios concretos para la región.

Primero, aliviaría la presión sobre el hospital base, liberando recursos y camas para otras patologías de alta complejidad. Segundo, optimizaría el uso del personal de Gendarmería, concentrando la custodia en un recinto especialmente diseñado para ello. Tercero, garantizaría atención clínica especializada, con equipos multidisciplinarios formados en psiquiatría forense, capaces de abordar adecuadamente patologías complejas.

Pero el impacto no sería solo sanitario. También tendría efectos directos en el sistema judicial. Contar con un centro especializado permitiría agilizar la emisión de informes de imputabilidad, reducir tiempos de espera y descomprimir la carga de los tribunales. La justicia requiere diagnósticos oportunos y técnicamente sólidos; sin infraestructura adecuada, los procesos se ralentizan y el sistema completo se resiente.

Además, este proyecto abriría un polo de desarrollo académico en el sur de Chile. Un hospital de estas características podría transformarse en centro de formación para médicos, psiquiatras y otros profesionales de la salud interesados en la psiquiatría forense, fortaleciendo la capacidad regional y evitando la dependencia exclusiva de centros ubicados en la zona central del país.

El inmueble de Chin Chin ofrece condiciones estructurales que facilitan su adaptación: perímetro seguro, espacios amplios y módulos que permiten compatibilizar seguridad y tratamiento. No se trata de improvisar ni de construir desde cero, sino de reconvertir inteligentemente una infraestructura fiscal ya existente, optimizando recursos públicos.

La discusión, por tanto, no es solo presupuestaria. Es estratégica ¿Seguiremos resolviendo de manera transitoria una necesidad permanente, o daremos el paso hacia una solución estructural que responda a estándares modernos de salud mental y justicia?

La descentralización también se expresa en la capacidad de las regiones para contar con infraestructura acorde a sus desafíos. La Región de Los Lagos no puede depender indefinidamente de soluciones parciales ni de derivaciones a otras zonas del país cuando enfrenta casos complejos. Resolver localmente estos requerimientos es una señal de madurez institucional y de compromiso con la comunidad.

Un Hospital Psiquiátrico Forense no es un lujo. Es una herramienta necesaria para abordar con responsabilidad situaciones donde confluyen enfermedad mental y proceso penal. Es una inversión en eficiencia del Estado, en seguridad, en dignidad humana y en desarrollo regional.

Hoy existe un inmueble adecuado, un proyecto formulado y una necesidad evidente. Lo que se requiere es decisión y prioridad. Puerto Montt y la Región de Los Lagos merecen contar con esta infraestructura estratégica, que fortalecerá tanto la red de salud como el sistema de justicia.

Cuando salud mental y justicia se encuentran, el Estado no puede improvisar. Esta es una oportunidad concreta para actuar con visión de futuro y construir una solución estructural que responda a una demanda real y urgente de nuestra región.


Fuente información: jorge.mansilla@dpp.cl
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