SAGO A.G. alerta por alza de combustibles y riesgo alimentario
La Sociedad Agrícola y Ganadera de Osorno (SAGO A.G.) encendió las alarmas este jueves ante una escalada crítica en los costos de insumos productivos. Específicamente, el alza en combustibles y fertilizantes mantiene a la agricultura y ganadería sureña en una vulnerabilidad inédita.
La producción de alimentos depende directamente de la movilidad de maquinaria y el transporte de los productos. Por ello, el encarecimiento sostenido del diésel golpea el corazón de la logística, la siembra, la cosecha y la operatividad diaria en los predios de la región.
En el sector ganadero, calificado como el motor económico y social de la zona, el impacto es doble. Los costos para regenerar praderas y producir forraje invernal alcanzaron niveles prohibitivos, amenazando la viabilidad y rentabilidad en la producción de leche y carne.
Aunque el gremio reconoce que la crisis responde a factores geopolíticos y mercados globales desestabilizados, exigen una respuesta interna robusta. Advierten que este fenómeno no afecta solo a los productores, sino que es una amenaza directa para la mesa de todos los chilenos.
El incremento en los costos de producción se traducirá inevitablemente en un alza de precios para productos básicos como leche, carne y cereales. Además, proyectan una inminente reducción de la actividad productiva y un profundo impacto social en el empleo rural si la rentabilidad desaparece.
Ante esta emergencia, el directorio emplazó directamente al Gobierno a evaluar medidas de mitigación tributaria para los combustibles de uso estrictamente silvoagropecuario. También solicitaron fortalecer el financiamiento sectorial y crear una mesa técnica para abordar la dependencia de insumos críticos y proteger la soberanía alimentaria.
Fuente: Comunicado de Prensa SAGO A.G. (26 de marzo de 2026).
La producción de alimentos depende directamente de la movilidad de maquinaria y el transporte de los productos. Por ello, el encarecimiento sostenido del diésel golpea el corazón de la logística, la siembra, la cosecha y la operatividad diaria en los predios de la región.
En el sector ganadero, calificado como el motor económico y social de la zona, el impacto es doble. Los costos para regenerar praderas y producir forraje invernal alcanzaron niveles prohibitivos, amenazando la viabilidad y rentabilidad en la producción de leche y carne.
Aunque el gremio reconoce que la crisis responde a factores geopolíticos y mercados globales desestabilizados, exigen una respuesta interna robusta. Advierten que este fenómeno no afecta solo a los productores, sino que es una amenaza directa para la mesa de todos los chilenos.
El incremento en los costos de producción se traducirá inevitablemente en un alza de precios para productos básicos como leche, carne y cereales. Además, proyectan una inminente reducción de la actividad productiva y un profundo impacto social en el empleo rural si la rentabilidad desaparece.
Ante esta emergencia, el directorio emplazó directamente al Gobierno a evaluar medidas de mitigación tributaria para los combustibles de uso estrictamente silvoagropecuario. También solicitaron fortalecer el financiamiento sectorial y crear una mesa técnica para abordar la dependencia de insumos críticos y proteger la soberanía alimentaria.
Fuente: Comunicado de Prensa SAGO A.G. (26 de marzo de 2026).

