Chile: El ambicioso plan de Kast para sepultar una década de estancamiento
Chile se encuentra hoy en una encrucijada donde su potencial histórico choca con una realidad ineludible: llevamos doce años atrapados en un estancamiento estructural. Con un crecimiento promedio de apenas un 2% anual y un desempleo persistente del 8,3%, el país ha visto cómo su capacidad de generar bienestar se erosiona. Esta parálisis no es solo una cifra en un balance; tiene un rostro humano en la crisis habitacional, donde las familias en campamentos han saltado de 30 mil a 120 mil, y en el deterioro de la seguridad, que nos ha hecho caer del puesto 37 al 62 en el Índice de Paz Global.
Ante este escenario, exacerbado por la urgencia de reconstruir tras los devastadores incendios forestales de 2024 en las regiones de Valparaíso, Ñuble y Biobío, surge el Proyecto de Ley para la Reconstrucción Nacional y el Desarrollo Económico. No se trata de un simple paquete de ajustes, sino de una respuesta institucional diseñada para mover al país del diagnóstico a la acción, transformando la crisis en un motor de reactivación.
El fin de las contribuciones: Protegiendo el refugio de la tercera edad
Para un adulto mayor, el hogar no es solo un activo inmobiliario; es el refugio construido tras una vida de esfuerzo. Sin embargo, para miles de chilenos, la jubilación llega acompañada de la ansiedad de no poder costear las contribuciones con pensiones fijas. El proyecto del Gobierno aborda esta vulnerabilidad estableciendo una exención del impuesto territorial para personas mayores de 65 años sobre su vivienda principal.
Esta medida reconoce que el Estado no debe amenazar la permanencia de los ciudadanos en sus hogares durante su etapa de mayor fragilidad económica. Al eliminar esta carga sobre la residencia habitual, se garantizaría seguridad patrimonial y un alivio financiero directo.
Viviendas sin IVA: Un impulso al sueño de la casa propia
Para atacar frontalmente el déficit habitacional y, al mismo tiempo, oxigenar al sector de la construcción, el proyecto del Presidente Kast introduce una exención transitoria de IVA (0%) para la venta de viviendas nuevas durante 12 meses. Esta iniciativa tiene un objetivo ambicioso y concreto: movilizar un stock de 100.000 viviendas nuevas que hoy esperan compradores.
Es importante notar que esta medida es opcional para el contribuyente. Esta flexibilidad permite que cada empresa evalúe la conveniencia técnica de la exención frente a su propia estructura de créditos fiscales acumulados. Para el ciudadano -según lo planteado por el Gobierno-, sería un "ganar-ganar": una reducción directa en el precio final de la vivienda, mientras el sector construcción recupera el dinamismo necesario para iniciar nuevas obras y generar empleos.
Guerra a la burocracia: Certeza jurídica en tiempo récord
La inversión en Chile ha sido víctima de una "tramitomanía" que asfixia el progreso. Hoy, el proyecto de José Antonio Kast busca terminar con la incertidumbre reduciendo el plazo de invalidación de permisos sectoriales de 2 años a solo 6 meses. Esta medida es vital para sectores estratégicos como minería y energía, donde las demoras administrativas suelen ser el principal freno para proyectos de escala global.
Otorgar certeza jurídica significa que, una vez obtenido un permiso, el titular no tendrá que esperar bienios de ambigüedad para invertir. Como analiza la propuesta, cada trámite innecesario y cada demora injustificada tiene un costo real: obras que no comienzan y empleos que no se generan. Según lo planteado esto devolvería la velocidad a los motores de nuestra economía.
Menos impuestos para fomentar la reinversión y la equidad
Uno de los cambios más profundos es la reforma al Impuesto de Primera Categoría (IDPC), que bajará gradualmente del 27% al 23% para el año 2029. Pero el núcleo de esta medida no es un "regalo" para las grandes rentas señalan desde el Ejecutivo, sino un cambio de incentivos: al bajar el impuesto corporativo, el crédito que el dueño puede descontar de sus impuestos personales disminuye, haciendo que retirar utilidades sea comparativamente más caro. El mensaje es claro: el capital rinde más si se queda dentro de la empresa para adquirir bienes de capital y contratar personal.
Además, el proyecto propone la reintegración total del sistema para 2031. Hoy el sistema es señalado como "discriminatorio": alguien que recibe ingresos por dividendos de capital puede terminar pagando más impuestos efectivos que alguien que recibe la misma renta únicamente por su trabajo. La reintegración corrige esta distorsión, simplificando el sistema y otorgando la certidumbre de largo plazo que los inversores requieren. Para las Pymes, el impacto es potente: gracias a la combinación de este nuevo crédito y la Ley 21.755, su tasa tributaria mediana caerá del 12,5% al 7,8%.
El subsidio al empleo formal: Una inyección de liquidez al corazón del país
Para proteger el mercado laboral, se crearía un nuevo crédito tributario del 15% destinado a las remuneraciones que oscilan entre 7,8 UTM (aprox. $545.000) y 12 UTM (aprox. 838.000). Esta medida no solo sería un alivio contable, sino una inyección masiva de liquidez equivalente a US 1.400 millones anuales que beneficiaría a más de 4 millones de trabajadores.
Lo innovador de este diseño es que el beneficio se refleja en el pago mensual de PPM e IVA, permitiendo que el empleador cuente con esos recursos justo antes de cumplir con sus obligaciones tributarias. Al reducir los costos de contratación de manera inmediata, se espera genere un efecto multiplicador en la economía local, fortaleciendo especialmente a las pequeñas empresas que son las principales empleadoras del país.
Conclusión: La esperanza de una senda de progreso sostenido
El Proyecto de Ley para la Reconstrucción Nacional y el Desarrollo Económico es la hoja de ruta para que Chile deje de mirar hacia atrás y comience a proyectar su futuro con ambición declara el presidente José Antonio Kast. Al integrar la reconstrucción tras las tragedias climáticas con reformas estructurales en vivienda, impuestos y burocracia, el país busca retomar los estándares de desarrollo que el estancamiento le ha negado durante una década.
Según la visión de este Gobierno, recuperar la seguridad y la inversión es la única vía para garantizar que el bienestar llegue a cada hogar chileno. Tras años de diagnósticos compartidos, nos enfrentamos a la pregunta decisiva: ¿Se tendrá la voluntad política de aplicar estas reformas con la celeridad que la realidad de los campamentos y el desempleo nos exigen hoy mismo?

