¿Quiénes son hoy los profesores?

Carta al Director
Por Omar González Hurtado.

Los profesores son aquella rara mezcla que se inicia con algunos intereses e impulsos juveniles plenos de energía y con bellos ideales en la mente, expresando creatividad e innovación en la actividad escolar que realiza, lo que les permite desarrollar múltiples gestiones en todo aquello que el sistema educativo pueda exigirles en determinado momento. No obstante, con el transcurrir del tiempo, ellos se encuentran quiéranlo o no al final del camino, al terminar esa senda que se ha dado en llamar “carrera docente”, agotados, cansados y muchas veces frustrados por los miserables ingresos o paupérrimas ganancias económicas a que, por desgracia, el sistema finalmente los castiga, en medio de aplausos y palabras de secreta hipocresía con agradecimientos ficticios e ilusorios. 

Son esa clase de bichos que aún se resisten a no existir, pese a que los incentivos no dejan de presionar y estimular a la juventud para que elijan esta meritoria profesión, que todos valoran de “palabras”, motivando el ingreso a sus estudios mediante becas, promesas y beneficios de la más diversa índole.

Son aquellos raros personajes que para subirles la autoestima y satisfacción de su propio ego suelen cubrírseles de halagos, homenajes y lindas palabras a su función, e inclusive ellos mismos llegan a creerse el cuento, pues al terminar cada jornada de trabajo, o al terminar su mentada carrera docente de por vida, expresan con satisfacción ¡“Misión cumplida”!, llegando entonces a la culminación de su supuesta carrera, con el rostro curtido, arrugado y la voz jadeante o afónica y el físico encorvados por la edad, cansados y con agotados pasos, pues las fuerzas ya flaquean por haber dado parte de su vida en el mentado y valioso proceso educativo, usando entre otros elementos aquel viejo pizarrón y la tiza o de algún otro medio que hoy les ofrece la novedosa tecnología.

Son esa rara especie humana que después de haber ayudado por muchos años a formar mujeres y hombres de bien, hombre y mujeres de provecho, llegan a la recta final o último tramo de su vida para recibir el conocido pago de Chile, situación por cierto en que recién pueden darse cuenta de que sus vidas simplemente han sido… ¡tiradas a la basura! Con una jubilación que apenas le alcanza para vivir de manera reguleque.

Los profesores son una curiosa génesis de intelectuales operarios, maestros del saber que han sido manejados al antojo por muchos e innumerables e inescrupulosos políticos que no han trepidado en utilizarles en sus campañas electorales y así estimular mezquinos intereses, “con promesas siempre dichas”, pero jamás nunca cumplidas…. ¡ He ahí la gran deuda que después de tanto tiempo aun no se paga, convirtiéndose en La Deuda Histórica de los Profesores.

Pero esta nefasta situación no solo se detiene ahí. Hoy vemos con horror, como aquellos niños, jóvenes e inclusive adultos, perdieron esa gran valoración, respeto y admiración que la sociedad sentía por los profesores, llegando ser en este infortunado tiempo, verdaderos delincuentes que no trepidan en ofender, e incluso involucrarse en actos criminales, como ya se ha visto en forma reiterada.

Usted mi estimado lector ¿qué opina al respecto?


Fuente información: alonsitogh@gmail.com
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