Violencia escolar y salud mental: El abordaje integral que necesita nuestra educación
Por Natali Guissen Ibarra, Concejal Osorno.
Amenazas de tiroteos, agresiones físicas de docentes a estudiantes, bullying, golpes entre estudiantes, han sido las noticias durante este primer mes de clases, siendo la cruda realidad que atraviesa nuestra educación municipal.
Mucho se ha hablado de detectores de metales, de sanciones más “firmes”, buscando responsables sin fin. Sin embargo, es necesario entender que la violencia escolar es un fenómeno multicausal, con variables estructurales de nuestra sociedad y otras de tipo intrínsecas, que no aparecen súbitamente, sino más bien se gestan en un contexto y en trayectorias del desarrollo que se fortalecen o debilitan en el correr de los años.
Es por eso que, resulta fundamental un abordaje integral centrado en la salud mental de nuestros niños, niñas y jóvenes, quienes se han visto expuestos a un deterioro sucesivo del tejido social que debiese sostenerlos, acompañando y guiando su día a día.
Siendo clave la gestión de nuestras emociones y pensamientos, lo cual se desarrolla a través de la co-regulación emocional con un otro, un adulto estable, afectivo, con límites claros y sobre todo con presencia e incondicionalidad a su identidad, más no a las conductas transgresoras.
Necesitamos de programas de intervención temprana en la etapa parvularia que acompañen la identificación y regulación de nuestras expresiones emocionales, la validación de nuestras posibilidades de exploración y por ende el fortalecimiento de nuestras habilidades sociales, lo que conlleva a validar a los otros y empatizar.
La inteligencia emocional es la llave maestra y esta sólo puede emerger en espacios seguros. Por esa razón resulta fundamental entrenar a los educadores y familiares en estrategias de contención, validación y respeto a la diversidad; porque en comunidad siempre podremos crecer mejor.
Esta es una tarea difícil, si pensamos en la reducción de dotaciones docentes y asistentes de la educación en sala, ingreso tardío de los equipos multidisciplinarios a nuestra red educativa municipal, por efectos de un PADEM que fue altamente rechazado.
Es necesario comprender que cuando alteramos presupuestos, afectamos vidas, familias, instituciones y nos ponemos en riesgo.

