Propiedades subirán cada día más sus precios

Por Jack Alaluf, gerente general de Alaluf Propiedades

Se podría decir que vienen tiempos mejores para el sector inmobiliario. Y no es una mera referencia al próximo Gobierno, pues desde varios sectores han adelantado que en 2018 la reactivación de la economía significará un crecimiento sobre el 3%. Claramente un panorama que tendrá efectos en todos los rubros, incluido el inmobiliario. Así, este escenario generará una fuerte alza en la demanda de viviendas y, obviamente, influirá en sus precios, afectando directamente a quienes planean adquirir una propiedad.

Según las cifras entregadas por Corporación de Bienes de Capital (CBC), se estima que la inversión inmobiliaria será muy cercana a los US$2.500 millones, donde un 63% corresponderá exclusivamente a proyectos habitacionales. El pronóstico de la CBC fue en base al último trimestre de 2017, siendo el resultado un 5% más alto que el ejercicio del periodo anterior, por lo que se esperamos que este cuadro se mantenga y siga en aumento los próximos meses.

Esta mayor inversión respondería precisamente a las proyecciones que anticipan un alza importante en la demanda residencial, algo que ya viene ocurriendo hace algún tiempo. Así justamente refleja la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), la cual señaló que en el último trimestre de 2017, la venta de viviendas nuevas aumentó un 2,7% , una cifra que ciertamente seguirá creciendo paulatinamente en los próximos meses.

Bajo estos antecedentes y como en toda economía de mercado, al existir una mayor demanda el valor de los bienes aumenta. Incluso la CChC informó que el valor de viviendas subió un 6,7% en los últimos meses. Por tal motivo y frente a dicho panorama, aquellas personas interesadas en adquirir una vivienda deben tener claro que el momento de comprar es ahora, ya que mientras más esperen, probablemente más tendrán que pagar por su nueva propiedad.

Justamente durante los últimos meses, hemos visto, cómo ha aumentado el interés por adquirir propiedades, especialmente aquellas de mayor metraje, que se ubiquen en la ciudad, pero a la vez lejos de congestiones, como los sectores altos de Las Condes, por ejemplo Quinchamalí de los Andes. Así, están ganando cada vez más adeptos las edificaciones en altura, que entregan vistas privilegiadas, pero siempre con una conectividad vial que les permita conectarse con la ciudad, pero a la vez no estar 100% inserto en ella.


Fuente: Andrés Lalanne

Compartir en Google Plus