Bendición imagen Virgen de la Paz en límite chileno-argentino
Osorno. Fuente: Patricio Orellana.
El viernes 25 de marzo, a las 16.00 horas, se realizará una actividad de integración chileno-argentina en el límite internacional, acto en el que se hará entrega de la restaurada imagen de la Virgen de la Paz, tarea ejecutada por personal fronterizo de ambos países.
La ceremonia será encabezada por el gobernador provincial de Osorno, Rodrigo Kauak O´Ryan, y el comandante principal de Gendarmería Nacional Argentina, Héctor Adrián Minetti. Además, tendrá participación el obispo de Osorno, Mons. René Rebolledo Salinas, quien presidirá una liturgia para la ocasión.
La Virgen de la Paz, símbolo de la hermandad entre chilenos y argentinos, fue bendecida el 10 de enero de 1988 por Mons. Miguel Caviedes para cumplir con el voto realizado en 1978 por el primer obispo de la diócesis, Mons. Francisco Valdés, de erigir un monumento a la Virgen María en el límite fronterizo de Puyehue una vez que se pusiera fin al conflicto limítrofe entre Chile y Argentina, por la posesión de las islas del canal Beagle, al sur de Tierra del Fuego.
Motivado por la situación imperante, el obispo Valdés tomó la iniciativa de dirigir sendas comunicaciones a los gobernantes de Chile, el general Augusto Pinochet Ugarte, y de Argentina, general Jorge Rafael Videla, pidiendo buscar un acuerdo pacífico y propone someter el diferendo a la mediación de la Santa Sede.
Las autoridades acogieron en ese entonces la proposición de Monseñor Valdés y por intermedio de los embajadores en la Santa Sede solicitaron al Papa Juan Pablo II su mediación, quien encomienda al Cardenal Antonio Samoré encabezar las gestiones.
Mientras el proceso de mediación seguía su curso, el 4 de enero de 1982 falleció Mons. Francisco Valdés, siendo sepultado en la cripta de la Catedral “San Mateo”. Le sucede en el cargo Monseñor Miguel Caviedes Medina, como segundo obispo de Osorno, quien tomó posesión de la diócesis el 2 de enero de 1983.
La Santa Sede emite el fallo del diferendo limítrofe en 1984, y luego de su aceptación por ambas naciones, Mons. Caviedes se aboca a la tarea de cumplir el voto formulado por su antecesor.
El diseño de la imagen pertenece al arquitecto y diácono Jaime Starocelsky, quien contó con la colaboración del ingeniero Germán Santa Cruz. La obra consiste en una explanada a la cual se accede por cuatro gradas. Sobre ella existe una estrella de cinco puntas construida con piedra laja. En el centro un pedestal cónico de 1, 55 metros de altura, de piedra rosada de Pelequén, ejecutado por el cantero Juan Mañán. Sobre el pedestal se encuentra la imagen de la Virgen María y a ambos lados dos mástiles con las banderas de Chile y Argentina.
Marcos Almonacid, coordinador delegado del Complejo Fronterizo Cardenal Samoré (denominado así por el gobierno chileno, a principios de la década del ´90, como un reconocimiento a la tarea realizada por el enviado papal en el conflicto), manifestó su satisfacción ante el proceso de restauración a cargo de los funcionarios de esa entidad, en conjunto con sus pares argentinos.
“Existe gran satisfacción de todos por haber cumplido con este propósito, en el que fueron partícipes tantas personas. Un apoyo primordial entregó Fernando Montes, que costeó los trabajos de restauración de la Imagen. Junto a ello es preciso destacar los aportes en mano de obra por parte de la administración del Complejo y Carabineros de Chile, así como la entrega del personal de Gendarmería argentina en la gestación de esta tarea, y la participación de Vialidad chilena y trasandina”.
El viernes 25 de marzo, a las 16.00 horas, se realizará una actividad de integración chileno-argentina en el límite internacional, acto en el que se hará entrega de la restaurada imagen de la Virgen de la Paz, tarea ejecutada por personal fronterizo de ambos países.
La ceremonia será encabezada por el gobernador provincial de Osorno, Rodrigo Kauak O´Ryan, y el comandante principal de Gendarmería Nacional Argentina, Héctor Adrián Minetti. Además, tendrá participación el obispo de Osorno, Mons. René Rebolledo Salinas, quien presidirá una liturgia para la ocasión.
La Virgen de la Paz, símbolo de la hermandad entre chilenos y argentinos, fue bendecida el 10 de enero de 1988 por Mons. Miguel Caviedes para cumplir con el voto realizado en 1978 por el primer obispo de la diócesis, Mons. Francisco Valdés, de erigir un monumento a la Virgen María en el límite fronterizo de Puyehue una vez que se pusiera fin al conflicto limítrofe entre Chile y Argentina, por la posesión de las islas del canal Beagle, al sur de Tierra del Fuego.
Motivado por la situación imperante, el obispo Valdés tomó la iniciativa de dirigir sendas comunicaciones a los gobernantes de Chile, el general Augusto Pinochet Ugarte, y de Argentina, general Jorge Rafael Videla, pidiendo buscar un acuerdo pacífico y propone someter el diferendo a la mediación de la Santa Sede.
Las autoridades acogieron en ese entonces la proposición de Monseñor Valdés y por intermedio de los embajadores en la Santa Sede solicitaron al Papa Juan Pablo II su mediación, quien encomienda al Cardenal Antonio Samoré encabezar las gestiones.
Mientras el proceso de mediación seguía su curso, el 4 de enero de 1982 falleció Mons. Francisco Valdés, siendo sepultado en la cripta de la Catedral “San Mateo”. Le sucede en el cargo Monseñor Miguel Caviedes Medina, como segundo obispo de Osorno, quien tomó posesión de la diócesis el 2 de enero de 1983.
La Santa Sede emite el fallo del diferendo limítrofe en 1984, y luego de su aceptación por ambas naciones, Mons. Caviedes se aboca a la tarea de cumplir el voto formulado por su antecesor.
El diseño de la imagen pertenece al arquitecto y diácono Jaime Starocelsky, quien contó con la colaboración del ingeniero Germán Santa Cruz. La obra consiste en una explanada a la cual se accede por cuatro gradas. Sobre ella existe una estrella de cinco puntas construida con piedra laja. En el centro un pedestal cónico de 1, 55 metros de altura, de piedra rosada de Pelequén, ejecutado por el cantero Juan Mañán. Sobre el pedestal se encuentra la imagen de la Virgen María y a ambos lados dos mástiles con las banderas de Chile y Argentina.
Marcos Almonacid, coordinador delegado del Complejo Fronterizo Cardenal Samoré (denominado así por el gobierno chileno, a principios de la década del ´90, como un reconocimiento a la tarea realizada por el enviado papal en el conflicto), manifestó su satisfacción ante el proceso de restauración a cargo de los funcionarios de esa entidad, en conjunto con sus pares argentinos.
“Existe gran satisfacción de todos por haber cumplido con este propósito, en el que fueron partícipes tantas personas. Un apoyo primordial entregó Fernando Montes, que costeó los trabajos de restauración de la Imagen. Junto a ello es preciso destacar los aportes en mano de obra por parte de la administración del Complejo y Carabineros de Chile, así como la entrega del personal de Gendarmería argentina en la gestación de esta tarea, y la participación de Vialidad chilena y trasandina”.

