Por malas prácticas Diputado Espinoza y ex trabajador emplazan a Manuka

Incumplimiento de los compromisos de bienestar animal asumidos por la empresa en 2014 y la recontratación de los dos ejecutivos que esta misma sindicó como responsables del peor maltrato de animales en la historia de Chile, llevaron a solicitar dentro de los próximos días que se cite al director neozelandés Mark Thowshend, presidente del Comité de Producción del directorio de Manuka y presidente del directorio de Grasslands, que contrató los servicios del profesional Zach Ward, que se encuentra prófugo de la justicia, y también a Cristián Swett, actual gerente de la compañía en Chile que contrató los servicios del único imputado, Gonzalo García.

“La placenta caía y nos decían que la tiráramos a la pampita”, declaró el 3 de diciembre de 2017 el ex trabajador de Manuka, Cristián Castro, al cuestionar las prácticas de la compañía que en 2014 enfrentó su peor crisis tras la matanza a martillazos y degollamiento de más de 1.500 terneros machos de lechería, causa que el miércoles 16 de 2018 llevó a la formalización de uno de los dos ejecutivos que la propia empresa sindicó como responsables: el agrónomo Gonzalo García, quien recontratado por la lechera más grande de Latinoamérica que se define a sí misma como “víctima de estos hechos”.

Este y otros antecedentes forman parte de los elementos que llevaron al diputado Fidel Espinoza, querellante en el caso que constituye “La peor pesadilla de Manuka”, tal como adelantara País Lobo hace un mes, al anunciar públicamente que solicitará nuevas diligencias en el caso, ya que los elementos recabados hasta ahora demostrarían que los compromisos asumidos por la empresa en torno a llevar su estándar productivo a los mismos niveles de lo que tienen en Nueva Zelanda habrían dejado de ser cumplidos.

En sucesivas apariciones de prensa en esta semana, el diputado de la República apuntó a la inconsistencia entre las declaraciones de la nueva administración liderada por Cristián Swett y la anterior que encabezó Juan Carlos Petersen, quien desvinculó al entonces gerente de Producción, Zach Ward, de nacionalidad neozelandesa y prófugo de la justicia en el “Caso Terneros”, y a Gonzalo García, único imputado de la causa que deberá enfrentar el juicio fijado para el mes de julio de este año.

En entrevista de anoche con INET Televisión, Espinoza aseveró que Manuka no sólo se comprometió a no realizar más matanzas de terneros fuera de protocolo, ya que incluso se comprometió a suspenderlas y, además, llevar a cero en el corto plazo la inducción de abortos en las vacas para acelerar su ingreso a la producción de leche, práctica que el Ministerio de Salud denominó elegantemente “partos acelerados” durante la realización de la sesión de la Comisión de Agricultura que abordó la crisis de la “fiebre q”, y que entonces era una de las tesis de investigación sobre una posible mutación de la bacteria que causa la enfermedad, llamada Coxiella Burnetti.

Pero no sólo la recontratación de García fue considerada inaceptable por Fidel Espinoza. También lo es a su juicio la presencia de Zach Ward como gerente general de Grasslands, una empresa similar a Manuka con presencia en Nueva Zelanda, de quien se hizo tristemente famoso en videos donde se le muestra martillando terneros y luego arrancando de Chile, una arista del caso que según trascendió, la fiscal Leyla Chahín ya había confirmado previo a la formalización del 16 de abril de 2018 y utilizará en el juicio.

Espinoza señaló que en la página web de ambas compañías se distingue claramente que el director y presidente del Comité de Producción de Manuka, es además presidente del directorio de Grasslands, por lo cual se configuraría el delito de obstrucción a la justicia, ya que Manuka había señalado desconocer el paradero de Ward.

El diputado agregó que no descarta solicitar la comparecencia del ex gerente de la lechera que se emplaza en los terrenos de la ex Hacienda Rupanco, Juan Carlos Pertersen, ya que “lo anterior es la demostración de que los dueños de Manuka tomaron la decisión de volver a contar con los servicios de dos personas que apuntaron como responsables de la matanza en 2014. Por lo tanto, como parlamentario querellante en este caso, tengo todo el derecho a preguntar si la justicia, la opinión pública y yo como autoridad fuimos engañados en 2014, cuando la gerencia de ese entonces, liderada por Juan Carlos Petersen, pidió perdón, o ahora en 2018, cuando la nueva administración, encabezada por Cristian Swett, dijo no tener antecedentes”.

En otras palabras, Manuka pasó de declararse víctima del accionar de dos personas que “traicionaron la confianza y valores de la empresa”, según dijeron en el año 2014, a contratar, ya sea directamente o a través de la empresa que preside uno de sus directores en Nueva Zelanda. “Algo no cuadra y vamos a llegar al fondo del asunto, porque este no es un país de segunda clase ni aceptaremos engaños”, agregó el parlamentario.

INDUCCIONES

En la entrevista de anoche en Inet TV, Espinoza aportó una nueva arista que a su juicio debería adjuntarse a la investigación y que tiene que ver con las inducciones que trabajadores de la compañía aseveran les han causado riesgo de contraer enfermedades. “Tanto la matanza vía martillo como las inducciones están prohibidas en Nueva Zelanda y ellos se habían comprometido a llevar su operación en Chile a esos mismos estándares. Valoro que tras la denuncia de 2014 no sólo se implementó un plan de donación de terneros por parte de Manuka que hoy beneficia a cientos de familias de la agricultura campesina de la Región de Los Lagos, sino que también se llevó a cabo un nuevo protocolo de sacrificio de animales que hoy al parecer ha sido borrado con el codo, volviendo a afectar a los trabajadores y dando paso a un legítimo cuestionamiento, porque no queremos que en Chile los neozelandeses lleven a cabo una operación que no sea de excelencia”. Espinoza remarcó que espera que este nuevo antecedente pase a formar parte de la investigación en curso desde hace poco más de cuatro años.

CRÍTICA DE EXPERTOS

“Las vacas tienen un periodo de preñez donde las inseminan a todas juntas y a las que se atrasan las inyectan para que aborten, entonces yo creo que por ahí puede haber algo igual”, señaló el trabajador Cristián Castro a propósito de las dudas del lugar en donde pudo haber surgido el brote de fiebre q, lo que reafirmó Carmen Castillo, ex ministra de Salud: “la reaparición de la fiebre q en Chile podría responder al proceso acelerado de partos de las vacas en uno de los fundos de Manuka”, aseveró el 19 de diciembre de 2017.

El médico veterinario Fanol Barrientos explicó a El Austral de Osorno que “lo ideal es que hayan praderas donde las placentas se quemen y no se dejen botadas en el suelo. Además el personal debe usar mascarillas, guantes y todo lo necesario para atenden un parto, porque hay posibilidades que la espora (de la bacteria Coxiella Burnetti) se distribuya."

La investigación del SAG se concentró justamente en este punto, ya que, afirmaron, la literatura describe que pueden ser factores como el manejo concentrado de partos, algunos elementos que dan pie a riesgos de carácter sanitario.