Ministra de Energía: “En el largo plazo tenemos que reemplazar la leña como medio de calefacción”

· En entrevista con País Lobo, Susana Jiménez aseveró que el gran desafío de Chile es que su riqueza en energías limpias y renovables sean accesibles para todos los chilenos.

Más de 3.000 muertes por enfermedades respiratorias asociadas a la contaminación del aire en distintas ciudades de Chile, reconoció el año pasado el Ministerio de Medioambiente, tras el emplazamiento realizado por Health Effects Institute (HEI), a través de su informe del “Estado Global del Aire 2017”, donde el organismo apuntó 5.900 víctimas, el doble de víctimas que las cifras oficiales del Gobierno, sólo durante el periodo enero-diciembre de 2015.

En entrevista con País Lobo durante su visita de este viernes a Osorno, la ministra de Energía, Susana Jiménez, dijo estar totalmente consciente de este gravísimo problema de Salud Pública, donde la Organización Mundial de la Salud, OMS, tras medir 4.375 ciudades en toda Latinoamérica, estableció que nada menos que hay seis urbes chilenas entre las primeras 20 donde sus habitantes respiran el aire envenenado que los mata: Coyhaique, Padre las Casas, Osorno, Temuco, Andacollo y Rancagua.

“En el largo plazo tenemos que reemplazar la leña como medio de calefacción, por otras tecnologías. Como señaló el Presidente Sebastián Piñera en su Cuenta Pública, Chile es pobre en las energías del pasado, (carbón, diésel, etc…), pero hoy somos un país rico en las energías del presente y futuro, como la que se genera a través de tecnologías eólica, solar, a las que se sumarán otras como la geotermia y mareo motriz. El desafío es desarrollar una buena política pública para que esta generación más limpia penetre de manera masiva y alcanzable para todos”, explicó la ministra Jiménez.

La titular de Energía reconoció que el proceso no puede ser rápido, ya que la leña es hoy el combustible más barato y también existen elementos sociológicos que la mantienen como la principal alternativa. “El uso de la leña está muy arraigado, al punto en que hay ciudades donde el 90% de la energía que se usa para calefacción es precisamente leña. Por ello hay que abordarlo de manera gradual, regularizando su uso y por supuesto ir desarrollando otras alternativas como la calefacción distrital, de manera de ir reemplazando el uso de la leña en la generación de agua caliente sanitaria y también ir pensando otras alternativas, como la importación de gas desde Argentina”.

Susana Jiménez indicó a País Lobo que el Gobierno cuenta con una propuesta para declarar la leña como combustible sólido, lo cual va a permitir regularizar la comercialización ésta. “Eventualmente puede ser algo más cara, pero también es más eficiente. Tenemos que persuadir acerca de las ventajas que esto reviste para la ciudadanía completa, al reducir los costos de la contaminación”, principalmente asociados al gasto en salud, el cual se estima en unos 4.000 millones de dólares anuales, considerando el sistema de atención público y privado.
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