Salvaguardias para la leche en la cuenta regresiva

Si usted no entiende los alcances de la cruzada de nuestros productores, aquí le damos algunos tips respecto de las esperanzas y dificultades para poder probar las distorsiones en el mercado internacional de lácteos.

Se acerca la hora en que la Comisión Nacional Encargada de Investigar la Existencia de Distorsiones en el Precio de las Mercaderías Importadas defina si se aplican o no salvaguardias provisorias y definitivas para las importaciones de leche y el panorama aún es incierto.

Mientras se dan las deliberaciones, se han sucedido las tratativas de dirigentes gremiales ante los poderes Ejecutivos y Legislativo, obteniendo importantes respaldos de senadores y diputados, sin embargo, la pregunta es si ello será suficiente y para esto, nada mejor que conocer quiénes son los que forman parte de la instancia y cómo funciona esta organización creada para investigar la existencia de distorsiones en el precio de las mercaderías importadas y si éstas ocasionan un significativo perjuicio actual o inminente a la producción nacional.

El primero es el presidente de la Comisión. Hoy, esa silla está vacías, ya que aún no es nombrado el reemplazo de Felipe Irarrázabal Philippi, cuyo voto dirime los empates, y los demás representantes son:

- Representante del Banco Central, Francisco Ruiz Aburto.
- Representante del Banco Central, Rodrigo Alfaro Arancibia.
- Representante del Ministerio de Hacienda, María del Pilar Fernández Vial.
- Representante del Ministerio de Agricultura, Raúl Opitz Guerrero
- Representante del Ministerio de Economía, Rodrigo Krell Loy.
- Representante de la Dirección Nacional de Aduanas, Claudio Sepúlveda Valenzuela
- Representante del Ministerio de Relaciones Exteriores, Andrea Cerda Vásquez.

Haciendo una prospección de escenarios, supongamos que la búsqueda de voluntad política por parte de gremios lecheros logre el cometido de influenciar la decisión de los representantes del Gobierno presentes en la instancia -Agricultura, Hacienda, Economía y Relaciones Exteriores- e incluso el de la Dirección de Aduanas, organismo dependiente de Hacienda-. Así, el apoyo sería mayoritario. Luego vendrían los dos votos cien por ciento técnicos –esto es ficción, porque en la práctica todos los integrantes de la instancia lo son-: dos del Banco Central y el Presidente de la instancia que en aras del resguardo del cumplimiento de los tratados internacionales en su integralidad, podrían alinearse en torno a seguir llevando la fiesta en paz para evitar problemas adicionales a una economía que no está creciendo al ritmo que se espera. Mal que mal, la experiencia de la guerra comercial iniciada por Estados Unidos está dando lecciones a todo el planeta.

¿Basta el hipotético 5 a 3 que podría lograrse gracias a la voluntad política? No necesariamente, ya que existe una excepción al quórum necesario para votar favorablemente una medida de este tipo, que se produce cuando la salvaguardia que, sumada al arancel vigente, resulta superior al nivel arancelario consolidado ante la Organización Mundial del Comercio. En tal caso, se requiere la aprobación de las tres cuartas partes de los integrantes de la Comisión. Así las cosas, la tasa máxima de la salvaguardia a la que se puede aspirar no es lo suficientemente alta como demanda la gravedad de la crisis que han detallado los dirigentes de los productores lecheros, quienes piden al organismo una sobretasa arancelaria provisional y definitiva de, al menos, un 30% para la leche en polvo entera, igual porcentaje para la leche en polvo descremada, y un 27% para el queso gouda. Cabe señalar que en caso de empate en la deliberación, dirime el voto del presidente de la instancia.

Pero este es el escenario optimista: la verdad es que la práctica a lo largo de los años, señala que los personeros técnicos que representan a Hacienda, Economía y Relaciones Exteriores son siempre reacios a votar favorablemente salvaguardias y, por lo tanto, el éxito de esta solicitud depende única y exclusivamente de la contundencia de los argumentos de los productores nacionales, para repetir el éxito que tuvieron hace 17 años al obtener una salvaguardia provisoria que, sin embargo, no llegó a ser definitiva y por eso hoy se está en el lugar de siempre.

¿Cuáles son los argumentos de la Federación de Productores de Leche? Básicamente, la creciente sustitución de producción local por importaciones y caída relevante de precio pagado a productor.

En efecto, de acuerdo a Fedeleche, conocido es que la producción de leche nacional durante 2017 bajó a su menor nivel desde 2009, encadenando tres años consecutivos de caídas. “Incluso, vemos que este efecto se sigue manifestando en 2018, ya que según datos de Odepa, en enero la recepción de leche retrocedió un 1,3% a lo que se suma a la baja de precios que anunció recientemente Prolesur y Watt´s”.

¿Cuáles son los argumentos de los detractores de las salvaguardias? Que no se han probado ante la Organización Mundial de Comercio la existencia de distorsiones en el mercado internacional de la leche y, por otra parte, que al ser este producto un alimento básico para Organización Mundial de la Salud, lo que se privilegia es el acceso a un menor precio posible a los lácteos para la población y no un precio más alto para quienes lo producen. Un tercer elemento tiene que ver con el carácter de la economía chilena, cuyo corazón son las exportaciones, por lo que la intervención de un mercado podría generar un efecto en cadena para otros productos relevantes.

¿QUÉ DISTORSIONES SE DEBEN PROBAR?

Las distorsiones que investiga en general la instancia corresponden a dumping y subsidios. Se considera que un producto es objeto de dumping cuando su precio de exportación al exportarse de un país a otro es menor que el precio comparable, en el curso de operaciones comerciales normales, de un producto similar destinado al consumo en el país exportador.

Por otra parte considera que existe subvención cuando hay una contribución financiera de un gobierno o de cualquier organismo público en el territorio de un Miembro, o cuando hay alguna forma de sostenimiento de los ingresos o de los precios en el sentido del artículo XVI del GATT de 1994, y con dichas prácticas se otorga un beneficio.

Asimismo, en el caso de salvaguardias le corresponde investigar la existencia de un aumento de importaciones de un producto en tal cantidad, en términos absolutos o en relación con la producción nacional y realizadas en condiciones tales que causen o amenacen causar un daño grave a la rama de la producción nacional que produce productos similares o directamente competidores.


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